Bueno, el correo electrónico publicado en internet, desde la misma página de la Universidad de Valencia, correspondiente a este señor, no es mas que eso... una dirección de correo. Para enviarle un e-mail, basta con abrir nuestro servidor de correo (el que cada cual utilice), abrir nuestra bandeja de salida, redactar un correo nuevo con el texto que cada cual estime oportuno, pegarle la dirección (Jorge.Cardona@uv.es) en 'CC', y enviárselo. Otra cosa es que, como tu dices, luego lo lea... y no tenga creada alguna que otra rutina de respuesta automática dándote 'las gracias y comentando lugares comunes adornados de alguna que otra simpleza'. Es lo que suele hacer esta gente, luego... como tu también dices ¿para qué perder el tiempo?. Es cierto... Pero bueno, ahí está la dirección de su correo electrónico, para hacer con ella lo que cada cual estime oportuno.
Pero, lo que sí es un hecho es la clara mala intención con que el informe que este atajo de expertos ha realizado. Lo que no se puede conocer a ciencia cierta es en qué son realmente 'expertos'. En derecho internacional, por muchas cátedras que tengan (quizás asignadas a dedo por muy oscuras razones), no parece que lo sean. Cualquier iletrado como yo sabemos que el Vaticano no es responsable de los delitos cometidos por los sacerdotes. Que los curas no son empleados del Vaticano... sino ciudadanos libres de los países en donde cada cual resida. Y que, por tanto, solamente están sujetos a las fuerzas policiales de sus respectivos países de origen. Luego, entonces... ¿a cuento de qué viene hacer un informe solicitando al Vaticano todas estas majaderías? (sin ninguna duda, como se observará, mi pregunta es meramente retórica, dado que ya conocemos todos la respuesta).
Un saludo
Marcadores