Re: Atentado terrorista en Francia ¿Seremos los siguientes?.

Iniciado por
Regino de Alarcón
- Pues estupendo, es lo que quiero, que usted crea en lo que le venga en gana, al contrario de lo que ha deducido de mis intervenciones. A mí me da igual si uno es Musulmán, Cristiano, Budista o es agnóstico, cada cual está en su pleno derecho a creer en lo que le venga en gana. Del mismo modo en que usted está en su derecho de creer en la Santísima Trinidad, yo estoy en mi pleno derecho para no creer, y créame válgame la redundancia que mis motivos tengo.
No si yo he entendido perfectamente a usted con quien no comporto prácticamente nada salvo tres lugares comunes, pero usted no parece entender que este es un foro CA-TÓ-LI-CO, es decir, que los discursos como el suyo no tienen cabida, así se ha mantenido por 10 años y así queremos que siga manteniéndose. Es muy fácil, hay sitios de ateos para ateos, hay sitios de musulmanes para musulmanes, hay sitios de muchos tipos y clases y hay sitios de católicos para católicos y éste es uno de ellos.
Respecto al resto, que me da igual, ahora no dispongo de tiempo para contestar debidamente, pero ya lo haré esta tarde.
"He ahí la tragedia. Europa hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma europea choca con una realidad artificial anticristiana. El europeo se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.
<<He ahí la tragedia. España hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma española choca con una realidad artificial anticristiana. El español se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.>>
Hemos superado el racionalismo, frío y estéril, por el tormentoso irracionalismo y han caído por tierra los tres grandes dogmas de un insobornable europeísmo: las eternas verdades del cristianismo, los valores morales del humanismo y la potencialidad histórica de la cultura europea, es decir, de la cultura, pues hoy por hoy no existe más cultura que la nuestra.
Ante tamaña destrucción quedan libres las fuerzas irracionales del instinto y del bruto deseo. El terreno está preparado para que germinen los misticismos comunitarios, los colectivismos de cualquier signo, irrefrenable tentación para el desilusionado europeo."
En la hora crepuscular de Europa José Mª Alejandro, S.J. Colec. "Historia y Filosofía de la Ciencia". ESPASA CALPE, Madrid 1958, pág., 47
Nada sin Dios
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