Respuesta: Antitaurinos y la Aste Nagusia de San Sebastián

Iniciado por
elisa
Para que te enteres no me pongo pseudonimos y además soy española originaria de La rioja, para más señas, y no me gusta que me mezclen con los batasunos, que me supongo que a tí tampoco te haría ninguna gracia.
Y doy por terminado este asunto
Que te vaya todo bien y te lo deseo de verdad
Cuando uno entra por primera vez en un Foro, se presenta, se saluda y no se ataca directamente a uno de sus miembros y de los más significados, por cierto.
Segundo, me parece muy bien que sea riojana, yo soy donostiarra igual que Vascongado, aunque yo reparta mi tiempo entre la tierra de mis antepasados y Madrid.
Tercero, estando en tu perfecto derecho de no gustarte los toros ( a mi tampoco) y considerar que son "esto" o lo "otro", desde luego podrías haber escogido otro ejemplo "no-batasuno" con el que poder exponer tus argumentos.
Cuarto, si te hubieses tomado la molestia de buscar un poco más, habrías encontrado algún hilo que otro que trata de temas taurinos.
Por lo demás, yo también te envío un saludo y te deseo que las cosas te vayan bien.
"He ahí la tragedia. Europa hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma europea choca con una realidad artificial anticristiana. El europeo se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.
<<He ahí la tragedia. España hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma española choca con una realidad artificial anticristiana. El español se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.>>
Hemos superado el racionalismo, frío y estéril, por el tormentoso irracionalismo y han caído por tierra los tres grandes dogmas de un insobornable europeísmo: las eternas verdades del cristianismo, los valores morales del humanismo y la potencialidad histórica de la cultura europea, es decir, de la cultura, pues hoy por hoy no existe más cultura que la nuestra.
Ante tamaña destrucción quedan libres las fuerzas irracionales del instinto y del bruto deseo. El terreno está preparado para que germinen los misticismos comunitarios, los colectivismos de cualquier signo, irrefrenable tentación para el desilusionado europeo."
En la hora crepuscular de Europa José Mª Alejandro, S.J. Colec. "Historia y Filosofía de la Ciencia". ESPASA CALPE, Madrid 1958, pág., 47
Nada sin Dios
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