Antes de la independencia en 1956, Marruecos estaba dividido entre el protectorado francés y el protectorado español. Este último era la parte más al norte. Todavía hay algunos españoles (en la Península) que no son moros y nacieron y se criaron en Tánger o Larache. Pero sí es cierto que el español no se habla mucho, aunque hoy en día, con tanto ir y venir entre un país y otro (nos han vuelto a invadir, pero esta vez sin armas y entrando como inmigrantes sin que nos diéramos cuenta al principio) es posible que haya más gente que sepa o esté aprendiendo castellano. En cuanto al árabe, aunque este también tiene su variante marroquí (el árabe no es un idioma tan universal como el español; se habla de Marruecos a Iraq, pero no de una forma uniforme. Entre sí tienen que entenderse en el árabe literario o en un dialecto intermedio como el egipcio). La gente habla más amazigh y otras lenguas bereberes. Y desde luego el francés se ha mantenido como lengua colonial y lo habla mucha gente. La verdad es que no es demasiado interesante. Es más interesante Túnez, que tiene además las ruinas de Cartago y sobre todo ruinas romanas. Aunque allí, claro, no se habla castellano; es más fácil encontrar alguien que hable italiano porque reciben mucho turismo de Italia.