La Inmaculada, Patrona de la Legión





A todos aquellos que sirvieron, sirven y servirán en La Legión, han de conocer el porqué la Virgen de la Inmaculada Concepción es Patrona del Arma de Infantería y por lo tanto del Tercio. El pasado 8 de diciembre de 2007, se celebró en la base militar “Álvarez de Sotomayor” (Viator, Almería), donde se ubica la Brigada legionaria "Rey Alfonso XIII" la fiesta de la Patrona por todo lo alto. El General de Brigada D. Juan Bautista García Sánchez, jefe de La Legión, presidió -junto con el General de División Jefe de las Fuerzas Ligeras- dicho acto en el que participó el Tercio Don Juan de Austria, 3. º de La Legión. Durante el acto castrense, se homenajeó a la Bandera, se entonaron el “Novio de la Muerte”, el “Himno de Infantería” y “La Canción del Legionario”, juraron bandera 150 civiles –entre mujeres y hombres- y por último se rindieron honores a todos los caídos por España acompañados por el Cristo de la Buena Muerte y, como ofrenda, la corona de flores pertinente. Tras la ceremonia se disfrutó de un excelente vino español en el pabellón deportivo de la BRILEG.

El amor a este dogma mariano viene de lejos en la tradición religiosa e histórica española. Unos hablan de que la ligazón entre la devoción a esta advocación mariana y el infante español tuvo sus raíces en el Medioevo durante la batalla de las Navas de Tolosa (1212) o en la toma de Granada (1492), pero donde tenemos datos exactos son de la época Moderna, en el siglo XVI, concretamente en 1585. Los orígenes se remontan al reinado Felipe II, época en la que el sol no se ponía en los territorios de la Monarquía Hispánica por poseer gran parte de la herencia paterna en Europa -a excepción del Imperio y los territorios haugsbsburgeses austriacos- América, Asia además de la portuguesa continental y colonial americana, asiática y africana. Luchó Felipe II contra el Turco, el Hereje (holandés e inglés) y las revueltas intestinas (moros y aragoneses) además del impertinente y traicionero Francés.

Durante uno de los muchos combates habidos en los Países Bajos por parte de los Tercios españoles, en el asedio de Amberes ocurrió una hazaña propia de la bravuconada hispana: “El tercio de Juan del Águila fue el que estaba acampado en la isla de Bommel en la desembocadura del Escalda (Scheldt) cuando los holandeses provocaron la inundación que los obligó a refugiarse en el dique de Empel, que es apenas un camino vecinal sobreelevado. Allí estaban apiñados y hambrientos los españoles y la escuadra holandesa acudió a exterminarlos a placer, cuando los soldados que excavaban para fortificarse encontraron una tabla de la Inmaculada precisamente la vigilia de la Inmaculada, 7 de diciembre de 1585. Esa noche, una helada portentosa inmovilizó a los buques holandeses e hizo posible que una de esas hazañas de la infantería española mereciera los honores de un gran filme: la infantería española asalto ¡a pie! a la flota holandesa, cuyos tripulantes gritaban: ´Dios se ha hecho español´. Allí adoptó la infantería española por patrona a la Inmaculada Concepción.” (MARTÍNEZ LAÍNEZ, Fernando y SÁNCHEZ DE TOCA, José María, Tercios de España. La Infantería legendaria, Madrid, EDAF, 2006, Págs.: 216/217).

Años más tarde, la harían suya a la Concepción las ordenes militares de Santiago, Calatrava, Alcántara y Montesa. Por R. O. de 12 de noviembre de 1892 (Gaceta de Madrid, n. º 248) se concedió al Arma de Infantería española la proclamación del patronato de Maria Inmaculada, a la que se añadirán los Cuerpos de Estado Mayor, Intervención Militar, Farmacia Militar, Veterinaria Militar, Cuerpo Jurídico y Oficinas Militares.

Como antiguo Caballero Legionario, no terminaré de firmar este artículo sin brindar con leche pantera por España, por el Rey y por La Legión:




¡Estamos todos!... ¡Estamos!
¡Cuál legionarios!... ¡Servimos!
¡A las mujeres!... ¡Amamos!
¡Ante todo!... ¡Bebamos!
¡Ah!... ¡Hace cuánto tiempo que no bebía agua!