El Mundo - La Crónica
La web de Conceyu Xoven ha pedido la anexión de Braganza en Portugal
LEÓN.— El punto sexto del pacto suscrito entre el PSOE y la UPL para gobernar el Ayuntamiento de León durante la presente legislatura, en el apartado de estipulaciones políticas, establece de forma textual que el gobierno municipal «fomentará y desarrollará programas de colaboración, especialmente en materias relacionadas con nuestras señas de identidad, con el resto de territorios leoneses, y especialmente con aquellos pertenecientes a las provincias de Zamora, Salamanca y el distrito de Braganza en Portugal, con cuya capital estamos hermanados».
Con esta estipulación política la UPL introducía en el pacto de gobierno uno de los objetivos fundacionales del partido y de su organización juvenil, Conceyu Xoven que lidera el concejal leonesista del Ayuntamiento de León, Abel Pardo.
La organización juvenil de la UPL, al igual que la formación política, lleva desde 1993, año en que nació, demandando la segregación de Castilla y la constitución y reconocimiento de una comunidad leonesa.
Tras el pacto municipal y la asunción por parte del PSOE de estos postulados leonesistas, desde las filas del PP se insta a los dirigentes de la UPL que desvelen si comulgan con los postulados de Conceyu y también reclaman una comunidad autónoma en la que se incluirían territorios portugueses como Braganza.
Pero Abel Pardo se remite a los hechos para explicar su postura. Recuerda que la demanda de Conceyu, más que una anexión territorial, clama por un órgano común que defienda las señas de identidad leonesas en todos los territorios que nacieron bajo ese espíritu. Y de ahí emana la idea de acometer políticas comunes en territorios del viejo Reino, como León, Zamora y Salamanca, y en la comarca gallega de Valdeorras y en la portuguesa de Braganza.
El presidente de Conceyu insiste en que su demanda no es baladí ni caprichosa, sino basada en el ámbito en la tradición y cultura común que poseen todos los territorios de influencia leonesa y que aún pervive en diversos ámbitos.
Pardo recuerda que en la comarca de Braganza se habla el mirandés, una variante idiomática del leonés, y allí está declarado como lengua oficial junto al portugués. Los letreros de las calles, los bandos del alcalde y resto de actividades oficiales se hacen en su propia legua, el mirandés, que además se imparte en las escuelas. Este idioma propio, derivado del astur leonés, lo hablan más de 15.000 personas en la zona y para velar por su normalización y promoción se creó el Anstituto de la Lhéngua Mirandesa en 2003.
Para que no haya dudas sobre la influencia leonesa en esa comarca portuguesa, Pardo enarbola el escudo de la Universidad de Tras os Montes donde aparece un león.
Pero no sólo la cultura es común. También las tradiciones. En la comarca de Braganza el sistema organizativo es similar al leonés, impera el sistema comunal para la explotación de los montes y se protegen razas autóctonas leonesas como es el asno.
El Ayuntamiento de León ya reconoció esas similitudes históricas con la comarca portuguesa de Braganza y de ahí surgió el hermanamiento entre las dos capitales hace unos años y la puesta en marcha de programas culturales.
«Hay que derribar esa frontera con Braganza, sobre todo la psicológica»
El presidente de Conceyu Xoven, Abel Pardo, asume la dificultad actual para «tocar los mapas» pero no renuncia a su objetivo de reivindicar una comunidad autónoma que aglutine todos los territorios de influencia leonesa. Mientras llega ese hipotético momento, Abel Pardo mueve sus fichas para ir sembrando el camino. Aboga por el derribo de fronteras, sobre las «psicológicas», para que todos los territorios de influencia leonesa pongan en marcha políticas comunes en defensa de esas señas de identidad. Desde su cargo de presidente de Conceyu e ideólogo de la UPL demanda un órgano común entre León y Braganza que permita realizar acciones conjuntas en todos los ámbitos. Por eso defiende la construcción de una autovía que una León con Braganza a través de Zamora, porque además de ser un nexo facilitaría la vida a los que viven a un lado y otro de la frontera. También reclama convenios de colaboración en el ámbito universitario que impulsen y fomenten el intercambio de programas en defensa de lo leonés y de las señas de identidad que poseen todos esos territorios. Pero el brazo de Conceyu se extiende más allá e incluye en esos proyectos a la comarca orensana de Valdeorras, también de influencia leonesa. Abel Pardo recuerda que esa zona estuvo ligada administrativa y políticamente al Bierzo hasta el año 1833 y mantiene su organización territorial basada en las tradiciones leonesas. Otra zona que Pardo considera de clara influencia leonesa es el norte de Cáceres, en la Sierra de Gata, donde hay poblaciones que hablan el 'mañego', una lengua derivada del leonés que desde hace unos años vuelve a protegerse y enseñarse en las escuelas de la zona extremeña.
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