El artículo tiene miga y sobre todo sentido del humor, sigamos disfrutando:
El consuelo era que “el sátrapa gallego” impedía esas competencias a casi todas las “diputaciones provinciales”; a la diputación de Albacete y a la de Palencia, de Badajoz, de Zamora etc etc. Estos sátrapas (sobre todo gallegos) eran terribles.sátrapa gallego que impedía tener a la diputación de Ávila las mismas competencias que a la Navarra foral.
Mira que no acordarse el “sátrapa” de los pasados y variopintos reinos forales; del famosísimo “reino foral de Avila”, ni del “reino foral de Logroño”, ni del “reino foral de Soria” etc.
No había derecho a tanta injusticia. Debía ser que los de Navarra tenían cadenas en el escudo oficial y eso le metía miedo al sátrapa, por si le sacudían con ellas. Otra cosa no se entiende, la verdad.
Además ¡¡eso de que la “provincia de Avila” tuviera “diputación”!! A lo mejor es que eso de las diputaciones fue un invento del liberal Javier de Burgos en 1833.
Cosas de los sátrapas opresores.El movimiento cantonal tuvo una notable repercusión en Salamanca, mencionado exclusivamente en las historias locales, debido a su carácter non santo.
Debió ser que el famosísimo y taurino “reino foral de Salamanca” kabreado por siglos de opresión borbónica y austríaca se desquitó akantonándose y plantando kara de forma “non santa” a los opresores tradicionales del Campo Charro (y de todos lados...): el ejército, el clero y el capital.
El sátrapa gallego, cómo no, ocultó la cruda verdad a los paisanos de la llamada “Atenas castellana”, pero cuando éstos se enteren la montaran gorda, ¡pero gorda, gorda de verdad!. A esto ayudará el artículo en cuestión.
Un poco rarito es que el articulista sienta pena por la “renuncia a los restos de los fueros tradicionales” de “Santander”, pero ni caiga en la cuenta de que la propia denominación de “Santander” (¡¡como provincia!!) es ya un producto del liberalismo.Y hablando de obligatoriedades liberadoras y modernas, Santander, entre otras provincias, tuvo que hacer renuncia a los restos de sus fueros tradicionales al advenimiento del liberalismo.
¡Si la primera “obligatoriedad liberadora y moderna” de aquel territorio fue ser denominado “provincia de Santander”, ¡¡como él mismo suscribe!! Ridículo total![]()
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