Montaron las cadenas de herriko tabernas con el dinero de los secuestros y los impuestos, poniendo putillas en cada barra para distraer a los despistadillos que se acercaban por allí; luego vino el control del tráfico de drogas por los punkarras conocidos....Y el dinero que le daba el Estado. Y luego en las cárceles todo tipo de comodidades, salvo que algún preso les pinche o les meta carne colgada por donde acaba la espalda. Cuánta dignidad tienen estos antisistema.....
Podría empezar explicando por qué Treviño no debe ser de Burgos....Con argumentos digo.
Oye, ¿ reivindicarán éstos Sevilla en un futuro con sus colegas de Tierra Cagalera ? A saber.....
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