Última edición por Reke_Ride; 06/04/2009 a las 20:43
"De ciertas empresas podría decirse que es mejor emprenderlas que rechazarlas, aunque el fin se anuncie sombrío"
Aquél que prefiere que no se hable de él para nada, aquél que prefiere que nadie lo recuerde, su mayor éxito,...aquél que es conocido como el "príncipe de este mundo". ¡Qué expresión más terrible!... Ya no hablaré muchas cosas con vosotros porque viene el príncipe de este mundo, que en mí no tiene nada.... (Jn 14,30)
"He ahí la tragedia. Europa hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma europea choca con una realidad artificial anticristiana. El europeo se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.
<<He ahí la tragedia. España hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma española choca con una realidad artificial anticristiana. El español se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.>>
Hemos superado el racionalismo, frío y estéril, por el tormentoso irracionalismo y han caído por tierra los tres grandes dogmas de un insobornable europeísmo: las eternas verdades del cristianismo, los valores morales del humanismo y la potencialidad histórica de la cultura europea, es decir, de la cultura, pues hoy por hoy no existe más cultura que la nuestra.
Ante tamaña destrucción quedan libres las fuerzas irracionales del instinto y del bruto deseo. El terreno está preparado para que germinen los misticismos comunitarios, los colectivismos de cualquier signo, irrefrenable tentación para el desilusionado europeo."
En la hora crepuscular de Europa José Mª Alejandro, S.J. Colec. "Historia y Filosofía de la Ciencia". ESPASA CALPE, Madrid 1958, pág., 47
Nada sin Dios
"De ciertas empresas podría decirse que es mejor emprenderlas que rechazarlas, aunque el fin se anuncie sombrío"
Venga venga, mantengámonos en el tema que se nos va el Santo al cielo.
Aquí corresponde hablar de aquella horrible y nunca bastante execrada y detestable libertad de la prensa, [...] la cual tienen algunos el atrevimiento de pedir y promover con gran clamoreo. Nos horrorizamos, Venerables Hermanos, al considerar cuánta extravagancia de doctrinas, o mejor, cuán estupenda monstruosidad de errores se difunden y siembran en todas partes por medio de innumerable muchedumbre de libros, opúsculos y escritos pequeños en verdad por razón del tamaño, pero grandes por su enormísima maldad, de los cuales vemos no sin muchas lágrimas que sale la maldición y que inunda toda la faz de la tierra.
Encíclica Mirari Vos, Gregorio XVI
Creación y Evoluciónpor Arsenio Alonso RodríguezUn tema de Razón y Fe en la tradición de la fe cristiana1. Noción de creación.
Al hablar de mundo como creación de Dios, estamos entendiendo por ese término todo lo que existe fuera de Dios: Dios como creador ha de extenderse a todo ser distinto y realmente existente.
La definición clásica de creación dice así: la creación es la producción de algo a partir de la nada. La creación de todo se produce de la nada (“ex nihilo”), es decir, no de la substancia de Dios (“ex nihilo sui”) y por consiguiente el mundo no emana de Dios: Plotino. Y tampoco se produce de algo preexistente (“ex nihilo subjecti”), ni por tanto, de la ordenación de una materia eterna previa: Platón. La fórmula que se convertirá en canónica dice así: la creación es “productio rei ex nihilo sui et subjecti”.
Esta noción corresponde a un universo entendido en clave fijista, estático. La nueva concepción evolutiva y dinámica de la vida (Darwin) y después del cosmos, hizo que la noción clásica de creación experimentara una revisión. Una revisión que trajo consigo un ahondamiento enriquecedor de la idea de creación hasta entonces ensayada. La nueva lectura de la creación a la luz de la teoría científica de la creación suponía que “tal hecho está implicando que se da en la historia del cosmos un permanente plus-devenir; los seres se autotrascienden, rebasan su umbral ontológico, van de menos a más. ¿cómo es posible? ¿Cómo lo más puede salir de lo menos, siendo así que nadie da lo que no tiene? La respuesta no puede hallarse en la sola causalidad creada; tiene que estar en la causalidad divina; una causalidad no inferior en rango ontológico a la de productio ex nihilo y que, por tanto, ha de ser llamada creación. Esa causalidad creativa es de orden transcendental; Dios opera desde dentro de la causalidad creada informándola, potenciándola, para hacer factible que ella misma traspase su límite. La acción divina no interrumpe la secuencia de las causas intramundanas, no se intercala en la cadena como un eslabón más; de hacerlo así, Dios se degradaría, pasando a ser él mismo una causa intramundana entre otras. La acción de Dios no es perceptible fenomenológicamente, no puede serlo; Dios no es una causa junto a otras en una serie homogénea. Sin embargo, la suya es una causalidad hasta tal punto efectiva que es ella la que posibilita el proceso de plusdevenir de lo real, que de otra manera restaría inexplicado a falta de razón suficiente.
Es esta interpretación de la causalidad creativa de Dios , las ideas de causa eficiente y causa final se acercan hasta coincidir prácticamente. En efecto. El Dios creador no es sólo el que está en el origen de la criatura (causa eficiente); es además el que “tira” de la creación hacia adelante, el que la “atrae” o la “mueve” (causa final) al suscitar en ella una incesante dinámica de autotranscendimiento. Que Dios sea creador significa, pues, que: a) da a la criatura el ser; b) introyecta en la criatura una pulsión hacia ser-más”. [1] Por tanto “además de esa productio ex nihilo, hay otra modalidad de creación, esto es, de acción exclusiva y absolutamente divina para dar el ser a las cosas. Allí donde surge algo inédito, cualitativamente distinto, mejor y mayor que lo anterior, allí está surgiendo algo que, por hipótesis, supera la capacidad operativa d elo ya existente y, consiguientemente, demanda otro factor causal, amén del empíricamente detectable: la acción creadora de Dios”. [2]
La cosmovisión subyacente a esta noción de creación es la propugnada por el evolucionismo emergentista, compatible con la idea de creación. </SPAN>
Cabe, naturalmente otra lectura del fenómeno evolutivo, la del monismo fisicalista que niega que se den “rupturas cualitativas entre ser y ser, afirmando que toda entidad mundana es reducible al nivel físico. En este marco, la evolución no supondría la emergencia de novedad ontológica, sino la aparición de simples variaciones sobre el único tema de la física. La idea de creación resulta aquí perfectamente inútil: la materia autogenerada, autosuficiente y eterna sería el único factor causal de la realidad mundana. El fisicalismo se configura así como la forma más compacta del monismo materialista” [3]</SPAN>
2. Dualismo, panteísmo y deísmo. Soluciones equivocadas al problema del origen y en contradicción con la idea cristiana de creación .
* Frente al dualismo: hay que afirmar que todo procede de Dios y en cuanto tal todo es bueno. Se rechaza la devaluación del mundo material como mal absoluto. El mundo es un valor, pero relativo. Más aún, porque nada queda al margen de la acción creadora, nada hay realmente existente que no resulte alcanzado por la acción salvadora; al nada del concepto de creación responde el todo del concepto de salvación.
* Frente al panteísmo: Dios transciende infinitamente el mundo; el mundo posee una realidad propia distinta de la de Dios. Se rechaza la valoración del mundo como bien absoluto. Sólo Dios , y no el mundo, es absoluto.
Se salvaguarda en ambos casos la dignidad de los seres mundanos, alejándose del pesimismo dualista y del ilusorio optimismo panteísta (apariencia, “maya”). El cristianismo elige, pues, un término medio, absolutamente original, entre el dualismo y el panteísmo.
* Frente al Deísmo: Dios no crea el mundo y se desentiende de él, sino que lo conserva, gobierna y lo sostiene impulsándolo a su plenitud.
3. Creación y evolución: un tema de razón y fe.
3.1. Ciencia, filosofía y teología. Relación y diferencias.
3.1.1.- La Razón: Ciencia y filosofía:
- Ciencia y filosofía son investigaciones complementarias que se exigen mutuamente.
“Mientras las ciencias investigan cómo son y cómo acontecen las cosas reales, la filosofía investiga que es ser real (es la investigación de en qué consiste ser real). Ciencia y filosofía aunque distintas, no son independientes. Es menester no olvidarlo”.
“Toda filosofía necesita de las ciencias. Toda ciencia necesita de una filosofía.
Filosofía y ciencia son dos momentos unitarios de la investigación. Pero como momentos no son idénticos”. [4]
- Ciencia y filosofía son órdenes de conocimiento distinto y por tanto no puede haber conflicto entre ellas.
- Los dos saberes constituyen la razón y tienen su fundamento en la misma.
- Ambos saberes se necesitan , se implican y explican mutuamente y hay entre ellos una conexión bidireccional. “La ciencia sin la religión está coja y la religión sin ciencia está ciega” (A. Einstein).
- Esquema orientativo sobre las diferencias entre filosofía y ciencia según Ortega y Zubiri:
Ciencia
(Ciencias de la naturaleza y humanas)
Orden talitativo
(contenido)
Cómo son y cómo acontecen las cosas reales
(orden del aparecer o fenoménico)
Saber regional
Saber penúltimo: saber con supuestos previos.
Filosofía
(Metafísica)
Orden trascendental
(formalidad de realidad)
(Zubiri)
Qué es o en que consiste ser real.
(orden ontológico o del ser )
(Zubiri)
Saber totalizante o universal (pantonomía; el filósofo un especialista en universos,, un especialista en descubrir lo universal en cada cosa. (Ortega) [5]
Saber último: saber sin supuestos.
Saber radical (de raíz).
(autonomía, ciencia sin suposiciones, método ascético o de renuncia.(Ortega)
3.1.2.- La Fe: Teología:
- La teología es “la inteligencia de la revelación”. La verdad revelada “hay que investigarla y exponerla según las exigencias de nuestro tiempo” (FR 92). [6]
- Es otro tipo de saber (conocimiento por la fe).
- Este saber no procede de la razón sino de la Palabra de Dios (Revelación) y se acoge mediante la obediencia de la fe razonable. El origen es Dios mismo.
- “El objetivo fundamental al que tiende la teología consiste en presentar la inteligencia de la revelación y el contenido de la fe. Por tanto, el verdadero centro de su reflexión será la contemplación del misterio mismo de Dios Trino” (FR 93). El objeto de su investigación es “la Verdad, el Dios vivo y su designio de salvación revelado en Jesucristo” (FR 92).
- También toda teología presupone una filosofía y desde luego, esta filosofía necesita de las ciencias. ”La gracia no destruye la naturaleza, sino que la perfecciona”. Así, pues, “la teología necesita la aportación de una filosofía del ser, que permita ante todo a la teología dogmática desarrollar de manera adecuada sus funciones” (FR 97).
- Esta filosofía debe estar concebida no como filosofía “separada” que reivindica una autosuficiencia del pensamiento, sino en unión vital con la fe. Una filosofia que sin contradecir la fe (cristiana) pretenda abarcar todos los progresos importantes del pensamiento filosófico que no se hubieran realizado sin la aportación, directa o indirecta, de la fe cristiana. “Estos temas amplían de hecho el ámbito de lo racional” (FR 76). [7]
- Una filosofía que reconozca sus límites y desde sí misma, se autotrascienda en apertura constitutiva a una acción que venga de afuera, la fundamente y le de sentido último. Esta acción posibilitadora y fundante es la Palabra de Dios, Dios mismo. [8]
- Tipo de relación entre filosofía y teología.
Esta relación debe estar marcada por la circularidad. Efectivamente, “ya que la Palabra de Dios es Verdad…la razón está como alertada, y en cierto modo guiada, para evitar caminos que la podrían conducir fuera de la Verdad revelada y, en definitiva fuera de la verdad pura y simple; más aún es animada a explorar vías que por sí sola no habría si quiera sospechado poder recorrer. De esta relación de circularidad con la Palabra de Dios la filosofía sale enriquecida, porque la razón descubre nuevos e inesperados horizontes”. (FR 73).
3.1.3.- Razón y fe: binomio inseparable.-
- Razón y fe constituyen dos tipos de conocimiento. “Una está dentro de la otra y cada una tiene su propio espacio de realización” (FR 17).
- “Hay una profunda e inseparable unidad entre el conocimiento de la razón y de la fe” (FR 16).
- Creo para comprender y comprendo para creer: “Credo ut intelligam, intelligo ut credam” (San Agustín).
- “La fe y la razón (Fides et ratio) son como las dos alas con las cuales el espíritu humano se eleva a la contemplación de la verdad” (FR 1).
- Sin embargo la Fides et ratio nosadvierte de la “frontera” y el “escollo” entre la fe y la razón y de todo intento de diluir la fe en la sola razón (Cfr. FR 23).
3.2. Deslinde nítido de los términos creación y evolución.-
a) La evolución es un hecho científico. Que hay una cosmogénesis, una biogénesis y una antropogénesis nos lo dice la ciencia; son teorías científicas. Esto quiere decir que su cuestionamiento debe hacerse desde el método propio de las ciencias naturales. La astrofísica, la paleontología, la genética, la biología molecular y otras ciencias empíricas son las únicas llamadas a pronunciarse sobre el hecho evolutivo. Su campo propio de estudio versa sobre el aparecer, sobre el cómo descriptivo y cuándo aparece la realidad física, la vida, lo humano. La descripción fenomenológica del hecho empírico es el ámbito propio de la ciencia y marca al mismo tiempo sus propios límites.
Al hablar de límites de la ciencia no nos referimos aun déficit temporal de nuestros conocimientos sino a una imposibilidad connatural o constitutiva de la ciencia para dar cuenta de todo lo real; pues, como decía Popper “hemos de hacernos a la idea de que (para la ciencia) casi todo lo que es verdaderamente importante ha de quedar esencialmente inexplicado”.
b) La creación.
Es en primer lugar, una interpretación filosófica, y en concreto, metafísica, acerca de lo real. La creación responde a preguntas del tipo “ por qué es algo y no más bien la nada” (Leibniz, Heidegger) o “quién soy yo y qué será de mí” (J. Marías). Se trata de preguntas que la razón humana profiere acerca del ser de lo real (metafísica) y no meramente acerca del aparecer del cosmos (la ciencia); esto es, preguntas de corte interpretativo o explicativo y no meramente descriptivo como en la ciencia.
En segundo lugar, la creación es también un misterio de fe. La creación es una interpretación teológica acerca de lo real. La creación, como categoría teológica, responde también aquí a la pregunta que el hombre es para sí mismo, por su origen y destino absolutos. Pero pretende dar un paso más dejándose iluminar por la revelación de Dios en la atenta escucha de la fe. La Revelación le dice al hombre que el mismo Dios que “habita en una luz inaccesible” se ha comunicado al hombre y le ha dado a conocer su intimidad y los designios que para él tiene. Efectivamente, “Dios quiso, con su bondad y sabiduría, revelarse a Sí mismo y manifestar el misterio de su voluntad… En esta revelación, Dios invisible movido de amor, habla a los hombres como amigos, trata con ellos para invitarlos y recibirlos en su compañía”. [9] Esta revelación de Dios debe ser acogida en la obediencia de la fe razonable. En este sentido la revelación de Dios es gracia , luz y verdad en la que debe dejarse iluminar la finita razón humana, pues “ la fe es la gran amiga de la inteligencia”. [10] La razón humana, en este encuentro de la razón y la fe, lejos de ser negada es enriquecida y elevada por la Palabra de Dios que siendo la Verdad misma, es la fuente de toda verdad.
La pregunta acerca del origen de la materia, de la vida y del hombre, y correlativamente de su destino último, constituye desde siempre una cuestión fronteriza. Efectivamente, a la ciencia, como a la filosofía y como a la teología les interesa lo mismo, el origen y destino de todo lo real, pero no de igual modo. Preguntan sobre lo mismo pero de distinta manera, desde distintos métodos y modelos de racionalidad llegando a respuestas también distintas pero necesariamente conexionadas y complementarias. Así la fe y la razón, la teología y la ciencia se exigen e implican mutuamente y “no pueden dejar de encontrarse”, ya que buscan lo mismo, la verdad que es única. [11]
3.3. Dos maneras equivocadas de interpretar esta relación creación y evolución:
a) Por el lado creyente, el llamado “creacionismo científico” y b) por el lado increyente el que podríamos llamar “monismo fisicalista o cientifismo”. Detengámosnos brevemente en cada uno de ellos.
a) El llamado “creacionismo científico”: Pretende defender la creación como si fuera una teoría científica y ve en el evolucionismo una amenaza para la fe en la creación. En nombre de la palabra de Dios hay que negar la evolución. Esta posición “presenta el creacionismo como una teoría alternativa tan válida como cualquier otra”. Esto es “una equivocación grave”. Pues de este modo “puede terminar desprestigiando la doctrina de la creación en lugar de ensalzarla”. [12] ¿Por qué? Porque hace, en primer lugar, una interpretación literalista y por ende deficiente de la Biblia (fundamentalismo bíblico) al pretender defender como vinculante para la fe el llamado fijismo desde el que se escribieron los textos Sagrados.¡La Biblia no enseña el fijismo ni el evolucionismo!; y, en segundo lugar, y esto es lo más grave y el problema de raíz, por invadir el campo epistemológico de la ciencia (la legítima autonomía de la ciencia) al presentar como hecho científico lo que es objeto de construcción filosófica y dato de fe (la creación).
b) El monismo materialista (cientifismo):</SPAN> Es la postura increyente, secularista o atea. La creación es una hipótesis inútil. De este modo se pretende hacer pasar como científica lo que sólo es una interpretación metafísica de la evolución, el llamado monismo materialista ( fisicalista o biologicista), con lo que también –una vez más los extremos se tocan- se está invadiendo el campo epistemológico de la ciencia. Detrás dicho monismo está como es obvio, la filosofía positivista de la ciencia, el cientifismo. Pero esto es no hacer ciencia, sino metafísica, filosofía e incurrir así en una lamentable confusión de campos epistemológicos distintos. </SPAN>
El cientifismo no es ciencia sino una filosofía positivista de lo real y una interpretación metafísica (inmanente, atea) sobre la ciencia. Parte de los siguiente postulados: a) Un reduccionismo ontológico: todo lo real es materia y sólo la materia es real; b) Un reduccionismo epistemológico pues sólo se puede conocer lo verificable o falsable por contrastación empírica, y c) la creencia del poder ilimitado de la ciencia pues ésta llegará a explicarlo todo desentrañando la ultima urdimbre de lo real agotando así todos sus misterios (todo un “un materialismo prometedor”, en palabras de K.Popper).</SPAN>
Se configura así un tipo de ateísmo en nombre de la “ciencia” (cientifismo). A este tipo de ateísmo se refiere el Concilio Vaticano II cuando afirma que “muchos rebasando indebidamente los límites de las ciencias positivas, pretenden explicarlo todo sobre esta base puramente científica” (GS). [13]</SPAN>
4. Conclusión.
Ciencia y religión se complementan y se necesitan mutuamente. La evolución no se enfrenta a la creación sino al fijismo. La creación no se opone a la evolución sino a una interpretación o explicación filosófica de la evolución: el monismo materialista (fisicalismo).
La creación puede sostenerse desde una concepción fijista (así fue durante siglos hasta ayer) como desde una concepción evolucionista. La interpretación filosófica de la evolución del llamado emergentismo exige una explicación creacionista para dar razón suficiente de lo real. [14] Esto prueba por enésima vez que la creación no se opone a la ciencia sino a una determinada interpretación metafísica (filosofica) de la evolución. La teología, en línea de mínimos” declararía el nihil obstat para la fe de una concepción evolucionista del cosmos y de la vida como la que ofrece la ciencia. [15] ·- ·-· -······-·
Arsenio Alonso Rodríguez
De la revista Arbil
¿Por qué no me extraña encontrar en Arbil un artículo como el arriba reproducido, en plan la puntita nada más? Es como el resumen de la, ejem, filosofía que anima la revista. Por cierto, sólo fijémonos en las citas finales: Rowan Williams (no "Willians"), falso Arzobispo anglicano de Canterbury, y de hecho más ateo que Teilhard de Chardin; ¡vaya!, Teilhard de Chardin, también citado; otro heresiarca, Karl Rahner; y, recomendados, dos manuales de Sal Terrae, año 2000, editorial que desde hace cuarenta sólo publica títulos que nieguen los fundamentos de la Fe.
Conclusión: compatibilidad... Que lean el último número de Verbo, hombre. En España quedan revistas legibles.
Sal Terrae. La sal de la Tierra...
Vosotros sois la sal de la Tierra: pero si la sal se desvirtúa, ¿con qué se la salará? Para nada aprovecha ya sino para tirarla y que la pisen los hombres. (S. Mateo 5,13).
La fe evolucionista y las mutaciones
¡Ah!, las mutaciones... Este es otro de los sagrados "mantras" del darwinismo (en realidad del neodarwinismo). Este "mantra", junto con la Selección Natural, explica también el origen de todos los seres vivientes; pero con la misma condición: la de no analizarlo científicamente.
Desde el punto de vista científico, las mutaciones son alteraciones al azar en la composición química de los genes, esto es, en la complejísima molécula del ácido desoxirribonucleico (ADN), donde está codificada la información hereditaria.
Ahora bien, en una estructura altamente compleja, un cambio al azar tiende inevitablemente a deterioraría. Para mejorarla, tendría que ser capaz de aumentar ese orden; y el azar -por definición- no puede ni mejorar ni crear orden. Sólo una inteligencia puede hacer esto.
Por eso es que el 99% de los cientos de miles de mutaciones estudiadas han sido dañinas, perjudiciales, deteriorativas o letales. En el mejor de los casos, han sido neutras, o porque el gen "alelo", es decir, el que viene del otro progenitor, suple la función del gen dañado por la mutación, o porque el cambio ha sido insignificante y no ha afectado la vitalidad del organismo.
Las supuestas mutaciones "favorables" de que hablan algunos científicos, no son casi nunca verdaderas mutaciones; son solamente una manifestación de la vitalidad genética que tiene todo organismo, que hace que, en determinadas circunstancias, se expresen genes que ya estaban presentes -aunque reprimidos- porque su funcionamiento no era necesario.
Pero aun en el caso de que existieran mutaciones favorables, con eso no hacemos absolutamente nada. Pues la hipótesis evolucionista necesita, imprescindiblemente, no mutaciones favorables, sino ¡transmutaciones!, es decir, mutaciones creativas, capaces de producir novedades biológicas (ojos, plumas, sangre caliente, etc.), que expliquen la aparición de las distintas especies biológicas, desde la ameba al hombre. Y esto sí que es pura fantasía; y fantasía disparatada, irracional y anticientífica.
La imposibilidad de que las mutaciones (actuando al azar) puedan producir tan siquiera un órgano nuevo, se deriva fundamentalmente de su carácter perjudicial y de su escasa frecuencia. Además, para poder transmitiese a la descendencia, tienen que afectar a las células germinales y ser dominantes, es decir, prevalecer sobre el gen alelo, para tener algún efecto. Todo esto disminuye aún más su frecuencia.
Pero hay otro problema; para que apareciera un órgano nuevo, las mutaciones "creativas" (que son, como hemos visto, puramente imaginarias; las que la ciencia conoce son todas deteriorativas o a lo sumo neutras) tendrían que encadenarse e integrarse en un mismo segmento del cromosoma para poder sumarse y dar origen, así, a un organo nuevo, que no se produciría por la acción de una mutación, sino de miles de ellas.
Para producir un ojo, por ejemplo, todas las mutaciones tendrían que afectar el conjunto de genes que rigen esta función. Ahora bien, esto plantea una imposibilidad estadística absoluta, que ha sido exhaustivamente analizada por autores de la talla de E. Borel, C. Guye, Lecomte du Nüuy, G. Salet y otros.
Hasta aquí hemos desarrollado el argumento de las mutaciones siguiendo el esquema de la hipótesis evolucionista, para demostrar que, aun así, es totalmente imposible que las mismas puedan crear novedades biológicas y transformar así las especies.
Pero la cuestión es muchísimo más grave, aún. Y aquí hay que abandonar el dogma darwinista y pasar a la realidad; es decir, abandonar el terreno de la fantasía y pasar al de la ciencia.
Porque la pseudociencia darwinista no tiene lugar en sus esquemas para el concepto de organismo, es decir, un conjunto de estructuras integradas que funcionan como un todo. Heredera, al fin y al cabo, del mecanicismo cartesiano, la hipótesis evolucionista piensa en términos de partes. Y así los darwinistas creen posible que un organismo se puede ir modificando por partes que, al sumarse, producirían su transformación en otro organismo. Pero esto es puro desatino. Ignora la gran ley biológica del "todo o nada".
¿De qué le serviría a un mono, por ejemplo, desarrollar piernas de hombre, sin desarrollar simultáneamente pelvis de hombre? ¿De qué le serviría una pelvis de hombre, sin columna vertebral de hombre? ¿Cómo puede haber mano de hombre, con brazo, antebrazo y hombro de mono? ¿Cómo puede haber columna vertebral de hombre, sin cráneo de hombre, y viceversa?
Todas estas estructuras, o aparecen simultáneamente y en estado de plena perfección, o no sirven para nada; por el contrario, son un estorbo para la supervivencia. Esto se aplica, por cierto, a todos los organismos vivientes.
Y para que esto suceda, tiene que cambiar todo el código genético, en forma simultánea y sin un solo error. Para ello debería ocurrir una mutación gigantesca, un reordenamiento radical de todo el código genético, dirigido y especificado hasta en los más mínimos detalles, para producir un ser 'viviente capaz de funcionar, esto es, de vivir. Lo cual constituye un milagro más grande que resucitar un muerto.
Esto, que ya había sido planteado en la década de los 30 por el insigne biólogo y paleontólogo alemán Otto Schindewolf, encontró su más acabado expositor en Richard Goldschmidt, uno de los tres o cuatro genetistas más eminentes del siglo.
Allá por la década del 40, R. Goldschmidt, ferviente evolucionista él, después de haber dedicado prácticamente toda su vida al estudio de las mutaciones, a pesar de creer en la transformación de una especie en otra, concluye diciendo que es absolutamente imposible explicarla mediante el mecanismo de las mutaciones.
Publicó un libro (The Material Basis of Evolution) y un artículo (American Scie., 40:97, 1952) de un rigor científico ejemplar, donde demuestra en forma abrumadora el carácter totalmente anticientífico de todo este macaneo respecto de las mutaciones.
Nadie, absolutamente nadie, ha sido capaz de refutar las conclusiones de Goldschmidt en este sentido.
La comunidad científica, como generalmente sucede, no hizo el menor caso de las conclusiones de este investigador. Siguieron -y siguen- lo más campantes, hablando tonterías sobre las mutaciones, sin tomarse siquiera el trabajo de analizar sus escritos, ni los de muchos otros autores que sostienen lo mismo.
R .O. Leguizamón
Aquí corresponde hablar de aquella horrible y nunca bastante execrada y detestable libertad de la prensa, [...] la cual tienen algunos el atrevimiento de pedir y promover con gran clamoreo. Nos horrorizamos, Venerables Hermanos, al considerar cuánta extravagancia de doctrinas, o mejor, cuán estupenda monstruosidad de errores se difunden y siembran en todas partes por medio de innumerable muchedumbre de libros, opúsculos y escritos pequeños en verdad por razón del tamaño, pero grandes por su enormísima maldad, de los cuales vemos no sin muchas lágrimas que sale la maldición y que inunda toda la faz de la tierra.
Encíclica Mirari Vos, Gregorio XVI
AS ORIGENS OCULTISTAS E LIBERAIS DO EVOLUCIONISMO
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"Desde logo, Darwin não inventou a teoria da evolução: encontrou-a pronta, sob a forma de doutrina esotérica, na obra do seu próprio avô, Erasmus Darwin"
(Olavo de Carvalho)
Adversus Hæreses: AS ORIGENS OCULTISTAS E LIBERAIS DO EVOLUCIONISMO
Haciendo clic en la página que aparece debajo de Darwin aparece aumentada en otra pantalla. Intenté copiar la página aumentada, pero no me lo permitía.
Yo creo que la evolución es un hecho, o al menos, MÁS que una simple teoría o una hipótesis, creo que hasta Juan Pablo II y la Iglesia Católica la aceptó.
A ver, cierto que aún quedan huecos; por ejemplo, hay especies que no sabemos de donde vienen porque no encontramos ningún registro fósil con el que relacionarlo, vale, es correcto, pero por otro lado SÍ sabemos los antepasados de otro montón de especies y por lo tanto sí hay muchisimos huecos llenados gracias la teoría de la evolución. Que haya cuestiones no tengan aún respuesta ahora no significa que no la tengan nunca; con muchas teorías pasa lo mismo, por ejemplo antes de llegar al actual modelo de los átomos se barajaron e incluso se aceptaron varias hipétesis erroneas...
Si vamos en plan "La evolución afirma X, Y y Z. X y Z son correctas, pero no hay pruebas de Y. Luego la evolución es mentira. Eso seria un argumento ad ignorantiam.
Vamos a ver Mozoni en tu planteamiento no hay una sola argumentación que se sostenga, dicho sea con toda consideración. Da igual si JP II o ciertas jerarquías de la Iglesia (La Iglesia de Cristo o Católica, somos todos los bautizados y creyentes), han querido dar por válida una teoría que no pasa de hipótesis, y que aun tomándola como tal teoría está sometida a revisión, cambio y sustitución como supuesto paradigma. Es decir, la Ciencia para serlo ha de ser duda, discusión y cambio, o no será ciencia y esto es un principio vital de ella, pues en caso contrario será dogma y dejará automáticamente de ser ciencia y, por tanto, sin empirismo alguno.
Como la discusión aquí nos puede llevar por los Cerros de Úbeda sin lograr llegar a nada, te recomiendo la lectura de un libro: El evolucionismo en Apuros, de Silvano BORRUSO, Edit., CRITERIO-LIBROS Madrid 2000. Breve (212 págs.), muy concreto, con una exposición demoledora que desmonta lo que define como el mito de la evolución. Yo siempre lo recomiendo pues es la mejor y más directa exposición que acaba con todo un montaje de carácter biologiscista (Darwin), filosófico y sociológico (Spencer), ingeniero de ferrocarriles y aficionado a la especulación metafísica que ha sido el causante del estropicio pues se encargó de "concebir, definir y generalizar" el uso del término "evolución". La cuestión peliaguda es que resulto ser totalmente incapaz de elaborar su teorización verdadera, y es que, sencillamente, nunca hubiera sabido, ni podido hacerlo, pues le faltaban decenios de investigación y conocimiento.
El uso del término y la aplicación de la idea general, no pasan de la portada de cada trabajo publicado y sólo es "alimento" para la imaginación de la masa de aficionados a la ciencia limitada y dogmatizada.
Hazme caso y lee el libro que te he recomendado, cuando lo termines te aseguro que tus convicciones actuales se habrán derrumbado del todo. Por cierto, el autor en sus tiempos de estudiante era evolucionista hasta que se le cayó la venda de los ojos, y ahora enseña a razonar usando sólo argumentos científicos.
"He ahí la tragedia. Europa hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma europea choca con una realidad artificial anticristiana. El europeo se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.
<<He ahí la tragedia. España hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma española choca con una realidad artificial anticristiana. El español se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.>>
Hemos superado el racionalismo, frío y estéril, por el tormentoso irracionalismo y han caído por tierra los tres grandes dogmas de un insobornable europeísmo: las eternas verdades del cristianismo, los valores morales del humanismo y la potencialidad histórica de la cultura europea, es decir, de la cultura, pues hoy por hoy no existe más cultura que la nuestra.
Ante tamaña destrucción quedan libres las fuerzas irracionales del instinto y del bruto deseo. El terreno está preparado para que germinen los misticismos comunitarios, los colectivismos de cualquier signo, irrefrenable tentación para el desilusionado europeo."
En la hora crepuscular de Europa José Mª Alejandro, S.J. Colec. "Historia y Filosofía de la Ciencia". ESPASA CALPE, Madrid 1958, pág., 47
Nada sin Dios
No por menos me acordé de esto que vi hace una semanas en Youtube y, aquí lo dejo para que podáis ver que hay quién pone en duda la evolución de otra forma distinta, aunque en este caso algo grotesco en su planteamiento pero eficaz para esa sociedad......
[YOUTUBE]http://www.youtube.com/watch?v=4uKQT-BKzwI[/YOUTUBE]
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Mi honor, la lealtad,
mi fuerza, la voluntad,
mi fe, la catolicidad,
mi lucha, la hispanidad,
mi bandera, la libertad,
mi arma, la verdad,
mi grito... ¡despertad!
mi lema... ¡¡Conquistad!!
¿De dónde lo han sacado?
con esas energías no llega ni a adulto, antes le da un soponcio...
En fin, aparte de la "coña" que me ha producido, esto no es serio, no es nada serio. Ni siquiera un poco conveniente. Aunque parezca mentira, estas exhibiciones hacen mucho daño a la Creación en sentido religioso. Este crío es como un "monito amaestrado" por sus progenitores y que, probablemente, les supondrá pingües beneficios. Es la misma situación que la de los otros "niños prodigio" que les da por cantar, sólo que a éste lo explotan como predicador. Este crío tendría que estar jugando a la pelota con sus amiguitos del colegio o del barrio, o montando en bicicleta o viendo películas de dibujos animados mientras come palomitas, en vez de estar dando argumentos a los materialistas.
"He ahí la tragedia. Europa hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma europea choca con una realidad artificial anticristiana. El europeo se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.
<<He ahí la tragedia. España hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma española choca con una realidad artificial anticristiana. El español se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.>>
Hemos superado el racionalismo, frío y estéril, por el tormentoso irracionalismo y han caído por tierra los tres grandes dogmas de un insobornable europeísmo: las eternas verdades del cristianismo, los valores morales del humanismo y la potencialidad histórica de la cultura europea, es decir, de la cultura, pues hoy por hoy no existe más cultura que la nuestra.
Ante tamaña destrucción quedan libres las fuerzas irracionales del instinto y del bruto deseo. El terreno está preparado para que germinen los misticismos comunitarios, los colectivismos de cualquier signo, irrefrenable tentación para el desilusionado europeo."
En la hora crepuscular de Europa José Mª Alejandro, S.J. Colec. "Historia y Filosofía de la Ciencia". ESPASA CALPE, Madrid 1958, pág., 47
Nada sin Dios
Después de este peculiar paréntesis, vuelvo a retomar el hilo a tenor de lo expuesto por Mozoni. Si nos ceñimos al tipo de análisis que realizan habitualmente los químicos, podemos comprobar que la evolución no parece existir en su trabajo. La química nos indica que todo se compone de partículas, átomos y moléculas y, si seguimos con la trayectoria de lo que se estudia en dicha ciencia, veremos a la luz de los actuales conocimientos que desde los comienzos del Universo y en todas sus partes, siempre han sido los mismos elementos químicos, los cuales pueden ser estables e inestables, según se desenvuelvan mejor en su medio o no sean capaces de hacerlo. Y esto es un conocimiento que hemos adquirido en el colegio, un conocimiento ciertamente exigente cuando es obligatorio aprender la tabla periódica.
Por tanto, desde la Química y hoy también desde la Cosmología sustentada tanto en aquélla como en la Astrofísica, vemos que NO hay evolución. Se puede argüir que la Física del Espacio sí habla de evolución cuando analiza el comportamiento de los cuerpos celestes, ya sean de tipo estelar, cuasi-estelar, o galáctico, pero hay que analizar el sentido del término "evolución". Evolucionar es "ir de a" cambiando según cambian las circunstancias del entorno. Es decir, estamos ante una "adaptación". Ahora la pregunta es "es que se produce algún cambio en el entorno de una estrella cuando ésta va cambiando en su natural devenir predeterminado por el modo en que surgió? Afirmarlo sería tanto como decir que la región del Universo donde esa estrella "va pasando" por sus etapas de consumo de su combustible nuclear, está cambiando y la estrella "evoluciona" para adaptarse a la nueva circunstancia. Pero esto no es cierto, según sea el tipo al que pertenezca cada estrella, así va se va a comportar de forma precisa y no aleatoria, allá donde se encuentre o al otro extremo del universo conocido.
"Es que hay accidentes que alteran ese devenir", dirán algunos. Sí, pero, como consecuencia de tales "accidentes" no hay más cambios que los producidos específicamente en cada caso particular, en términos astrofísicos, en cada "singularidad".
Por tanto, cuando nos planteamos la idea de evolución, debemos plantearnos a renglón seguido "evolución hacia dónde, o evolución hacia qué. Una piruleta para quien dé respuesta a estas cuestiones. Por otro lado, parece que la supuesta evolución sólo afectaría a los seres vivos, porque veamos y ya llegamos al principio, ¡ufff! menos mal, ¿qué es la evolución? Vuelvo a insistir en lo mismo, habrá que hablar de evolución en función de los resultados que se obtienen, no darla por supuesta sobre hechos que se desconocen y no se pueden contrastar, la ciencia no actúa así.
En consecuencia, vemos que la evolución se puede limitar a los seres vivos. Por si aún hubiera dudas, ¿hay evolución en las superficies de los planetas solares y extrasolares descubiertos, o esto de la evolución se ha convertido en un comodín sin otro valor que el semántico para expresar conceptos a los que no se sabe como definir?
"He ahí la tragedia. Europa hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma europea choca con una realidad artificial anticristiana. El europeo se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.
<<He ahí la tragedia. España hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma española choca con una realidad artificial anticristiana. El español se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.>>
Hemos superado el racionalismo, frío y estéril, por el tormentoso irracionalismo y han caído por tierra los tres grandes dogmas de un insobornable europeísmo: las eternas verdades del cristianismo, los valores morales del humanismo y la potencialidad histórica de la cultura europea, es decir, de la cultura, pues hoy por hoy no existe más cultura que la nuestra.
Ante tamaña destrucción quedan libres las fuerzas irracionales del instinto y del bruto deseo. El terreno está preparado para que germinen los misticismos comunitarios, los colectivismos de cualquier signo, irrefrenable tentación para el desilusionado europeo."
En la hora crepuscular de Europa José Mª Alejandro, S.J. Colec. "Historia y Filosofía de la Ciencia". ESPASA CALPE, Madrid 1958, pág., 47
Nada sin Dios
Sinceramente, en éste último post tuyo no me he enterado de nada o de muy poco.
¿Estrellas? ¿Qué tiene eso que ver con la evolución biológica...? Creo que te has ido por las ramas.
Sobre esto:
Ahora resulta que no se pueden contrastar los resultados y pruebas que llevan decenas de miles tesis e investigaciones que confirman la evolución y los antepasados de gran cantidad de especies... incluidas las transacciones de muchos de ellos, e incluso especies actualmente evolucionando; por ejemplo los perros. ¿Como crees que existen tantas razas de perro, y todas ellas tan distintas entre sí? Algunas razas de perro podriamos llamarlas especies en vez de razas. "Perro" es una palabra que abarca demasiados animales.
Si cruzas un husky con un lobo te saldrá una especie hibrida, y está será estéril. Esto es debido a que son especies distintas pero muy cercanas (los perros eran lobos domesticados, pero al juntarse con los humanos y aislarse del resto de su población se separaron creando una rama distinta). Pero tambien hay razas de perros que si cruzas entre ellas los cachorros tambien te saldrán estériles.
La creacion de distintas razas de perros es una de las muchas pruebas de que la evolución existe, aunque en éste caso forzada por el hombre.
Otro ejemplo actual, las bacterias; si tras un periodo de tiempo expuestas a los antibióticos estas se van haciendo más resistentes a éste. ¿Acaso no es eso una evolución? Esa especie de bacteria es más apta para un entorno "envuelto" de ese antibiótico.
Quizás eso no te vale porque esas especies son muy similares. Pero eso se debe a que los cambios son graduales, casi imperceptibles para el tiempo de vida de un humano... y eso solo por nombrar especies cercanas.
Sobre las especies "intermedias" por ejemplo ¿Sabes que era el Tiktaalik? Buscalo en google y mira imagenes suyas si quieres. Es un antecesor común a los peces y los anfibios.
La teoría de la evolución se a declarado científica, ya que puede ser sometida al método científico. No hay ninguna prueba de que la evolución sea una patraña, sólo huecos aún por explicar. Pero, como todo hecho, NO ES ABSOLUTO. Siempre tiene imperfecciones, vacíos y huecos, que se van rellenando conforme el conocimiento va avanzando. Ese el principio básico de la ciencia.
Si lo que se quiere es probar (con pruebas) que la teoría de la evolución es falsa sólo se debe encontrar un ser que no corresponde a su época, por ejemplo una gallina. Si alguien encuentra una gallina en el Jurásico sería el puto amo. Sigo sin ver una gallina del Jurásico ¿No te parece curioso? Eso se debe a que no existían gallinas en aquella época, ergo no siempre existieron y por lo tanto no es válido el diseño inteligente. Las gallinas son descendientes de los dinosaurios (como todas las aves), por eso sólo se encuentran en épocas posteriores. Los mismo con el ser humano, no hay fósiles de primates en el Jurásico.
Yo estoy de acuerdo con Collins en lo de "una teología que acepte la evolución como parte del plan para la Creación de Dios, puede ser respaldada por creyentes serios que no teman la búsqueda de la verdad"
Sr. Mozoni: Por lo que dice, parece que no ha leído todo el hilo (comprensible, porque es muy largo).
Pues no. No hay nada confirmado en cuanto a evolución. Todo son hipótesis y conjeturas y nada hay contrastado. Parece también que confunde microevolución con macroevolución. Por supuesto que los perros (y los gatos, y los camellos, y los árboles) están evolucionando. Pero siguen siendo perros, gatos, tomates o lo que sea.
Las bacterias y virus que se vuelven resistentes a los antibióticos siguen siendo la misma especie. Los especímenes más resistentes sobreviven y se reproducen. Si usted se va a vivir al altiplano boliviano con el tiempo se le adaptarán los pulmones para vivir a esa altura con tan poco oxígeno, pero seguirá siendo un homo sapiens, no otra especie nueva.
¿Que no hay ninguna prueba de que la evolución sea falsa, solo huecos por explicar? Pues mire, son tantos huecos que hace agua por todos lados. Si se toma la molestia de leer detenidamente todo el hilo verá que no hay por dónde cogerla.
A estas alturas de la ciencia, con el desarrollo alcanzado por la bioquímica, ya NO SE SOSTIENE de ninguna manera la evolución. La complejidad irreductible que se observa en la estructura y funcionamiento de la célula, que es todo un laboratorio, complejo industrial y casi una ciudad en miniatura se podría decir. Complejidad irreductible porque si falta alguno de sus innumerables elementos ya no puede funcionar. Complejidad irreductible que se observa en estructuras como el ojo, o el mecanismo de coagulación de la sangre, por poner solo un par de cientos de ejemplos. Si falta alguno de esos elementos que actúan de forma conjunta no pueden existir. Ya me dirá usted cómo se pudieron formar esas estructuras complejas sin que estuvieran previamente programadas.
A los excelentes libros recomendados por Valmadian me gustaría añadir La caja negra de Darwin, del bioquímico Michael Behe (Editorial Andrés Bello, 1999). Bastante técnico y rigurosamente científico.
Lo que de no se han encontrado gallinas en estratos del Jurásico no es un argumento serio. Como dicen los arqueólogos, la ausencia de pruebas no es prueba de ausencia. Que no se hallan encontrado gallinas no quiere decir nada. No tenían por qué compartir un mismo hábitat necesariamente, o bien no se han encontrado todavía.
Claro que hay diseño inteligente. Como dijo Einstein, Dios no juega a los dados. Programó todos los seres conforme a las circunstancias en que habrían de vivir o las funciones que habrían de cumplir.
aqui la famosa frase de einstein que fue utilizada en un debate por la interpretacion de la mecanica cuantica (lo pongo aqui para marcar a que se referia Einstein). por cierto ese debate lo perdio Einstein.
Es durante el desarrollo de este debate que se esgrimió la frase tan célebre por parte de Einstein: "Dios no juega a los dados". De dicha frase hay registros confiables, lo cual no ocurre con un supuesto contrargumento por parte de Bohr hacia Einstein en el mismo debate, donde dice: "¡Einstein, deja de decirle a Dios como hacer las cosas!".
Bueno, bueno, esto se pone interesante. Casi que me entran ganas de soltar la humorada y afirmar que yo tampoco me enteré de lo que dije, pero estaría mintiendo.
Vamos por partes, aunque algunas me vea en la necesidad de modificarlas para no solaparlas con la lúcida intervención de Hyeronimus.
Comenzaré por el principio, ¿mencionar estrellas?, claro, está directamente relacionadas con tu pretendida evolución. Si la Tierra no se encontrase a la adecuada distancia de su "estrella-madre", el Sol y dentro del cinturón biológico de éste, no habría posibilidad de vida alguna, tanto es así que dependemos directamente de su irradiancia, pero esto es algo que se explica en Ciencias de la Naturaleza de Secundaria. Por tanto, hay que aplicar el mismo criterio, tal como hacen los astrofísicos llamados cazaplanetas en su búsqueda de globos similares al nuestro que pudieran albergar vida elemental o incluso extremófila. Por tanto, no hay un sólo astrónomo, astrofísico o cosmólogo, profesional o amateur, que no sepa la relación directa entre la vida en una superficie planetaria y su relación con la estrella central del sistema que sea. Así que, yo no me he ido por ninguna rama, al contrario, intento ser lo más didáctico y pedagógico posible.
Pero, además, es que generalizas cuando afirmas: "decenas de miles de tesis que confirman la evolución y los antepasados de gran cantidad de especies..." La respuesta lógica es: cita una, sólo una, pero dando toda clase de datos al respecto: acotación de la investigación, temática, campo observado, duración de la misma, datos originales aportados, demostración de su veracidad, conclusiones..., una sola que demuestre que todos los que no aceptamos los planteamientos de la evolución, todos los que no aceptamos el evolucionismo como ideología cientificista estamos equivocados.
Sigues exponiendo cosas extrañas, como lo de los perros. Confundes la selección natural con selección artificial, causa de la existencia de la variedad de razas caninas, pero todas pertenecientes a la misma especie. Eso no es evolución. A renglón seguido nos hablas de la mezcla entre un husky siberiano con un lobo... ¿sus descendientes individuos estériles? ¿Y que me dices de la hibridación perfectamente fértil entre el gato montés y el gato doméstico que tiene tan preocupados a muchos biólogos y naturalistas? Y eso tampoco es evolución. Más adelante redactas una frase sumamente confusa: "los perros eran lobos domesticados, pero al juntarse con los humanos y aislarse del resto de su población se separaron creando una rama distinta."
¿Lobos domesticados? ¿antes o después de "juntarse" con el hombre? ¿quién los había domesticado? ¿Rama? en la clasificación primaria en Zoología equivale a TIPO, ¿pero cuáles fueron los caracteres morfológicos que los diferenciaron? Además, de qué perros se habla, porque las hipótesis más plausibles apuntan a que todas las razas de perros descienden del moloso del Tíbet. Todos, tanto lobos como perros y lo mismo coyotes, chacales, zorros, hienas o fenecs, son del género Canis.
A continuación dices: "otro ejemplo actual, las bacterias", ¿es que las bacterias son unos seres de reciente aparición en el planeta? Creo que la respuesta más inmediata ya te la dió Hyeronimus, pero respecto a éstas ya te contestaré en un mensaje posterior.
Lo que llamas llenar huecos, que no es expresión tuya sino que la has leído en algún texto, es otra de las falacias del evolucionismo. Fíjate en este detalle: me preguntas por el tiktaalik, como si nunca hubiera oído hablar de él o del concepto aplicado sobre su existencia como especie intermedia. Pues resulta que este ser vivió hace unos (más o menos, sólo) 375.000.000 de años, y es considerado como "intermedio" entre el Panderichthys que había existido 10.000.000 de años antes, y el Ichthyostega que existió hace 20.000.000 de años. ¿Tendrías la amabilidad de explicarme cómo se llenan un hueco de 10 millones de años sin noticia alguna entre ambas especies, y cómo se rellena un hueco de 355.000.000 de años? es decir ¿cuál es la secuencia más o menos completa entre las tres especies?, admitiendo que haya una concatenación de por ejemplo 3.000 especies, pues eso nos daría un promedio de una evolución de una especie a otra cada 121.000 años. Ves como eso de rellenar huecos no es serio.
Bueno, y lo de las gallinas en el Jurásico, disculpa, pero es de traca. No te ofendas, pero has de reconocer que no has sido muy afortunado en la elección de un pretendido ejemplo. Ya has tenido una respuesta y yo no voy a insistir en ello, pero si he decirte que la hipótesis de que las aves proceden de los dinosaurios, ¡hala! así como así, no está demostrada, sólo se trabaja en esa línea de investigación. Además, caso de que fuera cierto y está por ver, ¿de cuál de las muchas especies de dinosaurios descienden? Y por favor, ahórrame lo del pterodactylo o cualquier otro pterosaurio, los cuales, además de no ser dinosaurios, y no lo digo yo, lo dice la Paleontología, desaparecieron por completo a finales del Cretácico a causa de la gran extinción y, por entonces según tú mismo no debía de haber gallinas, término que yo cambio por aves con plumas y endotermas.
Luego arremetes contra el Diseño Inteligente, ¿es que lo he mencionado en algún momento? Pero ya que sí lo mencionas tú mismo, me veo en la necesidad de preguntarte sobre algunos aspectos concretos: ¿son iguales las posiciones y argumentos de creacionistas que la del D.I.? Por otra parte, ¿conoces en profundidad esos argumentos?; además de haber oído hablar de Demski, por ejemplo, ¿conoces a algunos otros teóricos del D.I. al igual que sus trabajos?
Mencionas a Collins, pero yo también tengo ¿Cómo habla Dios?, y ya ves, pasó de ser ateo a estar muy cerca de las posiciones básicas de los partidarios del D.I.
Sus trabajos sobre el genoma humano, el ARN y el ADN, le llevaron a comprender que todo responde a un código, y los códigos sólo los hacen los seres inteligentes, no era difícil que llegara a la conclusión de que aquello en lo que están copiando para generar inteligencia artificial, sólo puede venir de un ser superior. Para él, como para otros convencidos del D.I., dicho ser es un demiurgo, no el Dios católico, pero al menos reconocen que alguien es el Creador del Universo y de la Vida.
Y por cierto, Collins en su libro publicado sobre sus investigaciones sobre el genoma humano, dedica todo el capítulo III al Universo.
Espero que este mensaje si lo entiendas, en cualquier caso, las ciencias son algo muy complejo y todas están en mayor o menor medida interrelacionadas. Y para saber qué es la ciencia, hay que vivir la ciencia.
Un saludo.
"He ahí la tragedia. Europa hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma europea choca con una realidad artificial anticristiana. El europeo se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.
<<He ahí la tragedia. España hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma española choca con una realidad artificial anticristiana. El español se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.>>
Hemos superado el racionalismo, frío y estéril, por el tormentoso irracionalismo y han caído por tierra los tres grandes dogmas de un insobornable europeísmo: las eternas verdades del cristianismo, los valores morales del humanismo y la potencialidad histórica de la cultura europea, es decir, de la cultura, pues hoy por hoy no existe más cultura que la nuestra.
Ante tamaña destrucción quedan libres las fuerzas irracionales del instinto y del bruto deseo. El terreno está preparado para que germinen los misticismos comunitarios, los colectivismos de cualquier signo, irrefrenable tentación para el desilusionado europeo."
En la hora crepuscular de Europa José Mª Alejandro, S.J. Colec. "Historia y Filosofía de la Ciencia". ESPASA CALPE, Madrid 1958, pág., 47
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