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EL ORIGEN DEL PODER CIVIL hay que ponerlo EN DIOS, NO EN LA MULTITUD;la naturaleza ha ordenado al hombre vivir en sociedad, y no pudiendo ninguna sociedad subsistir y permaneces si no hay quien presida a todos y mueva a cada uno con un mismo impulso eficaz y encaminado al bien común, síguese que es necesaria la autoridad que, como la misma sociedad, surge y emana de la naturaleza y, por tanto, de Dios, su autor.
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La sociedad así fundada ha de cumplir, por medio del CULTO PÚBLICO, los deberes que la unen con Dios; “La razón natural manda a cada hombre dar culto a Dios piadosa y santamente, porque de El depende, y porque, habiendo salido de El, a El hemos de volver, impone la misma obligación a la sociedad civil.”
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3
La sociedad, pues, ha de ser religiosa y ha de profesar la Religión Cristiana. “Así como no es lícito al individuo descuidar los deberes para con Dios, el mayor de los cuales es abrazar de corazón y de obra la no la religión que cada uno prefiera, sino la que Dios manda y consta por argumentos ciertos ser la única verdadera, así la sociedad tiene la estricta obligación de profesar la Religión verdadera que es la Católicademostrada con el cumplimiento de las profecías, el gran número de milagros, la rápida propagación de la fe, a través de poderes enemigos y de dificultades insuperables”.
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Habiendo Cristo instituido LA IGLESIA CATÓLICA, sociedad perfecta, para continuar su obra en el mundo y enseñar la religión a las gentes, a Ella deben acudir LOS GOBIERNOS para escuchar sus enseñanzas, no oprimiéndola NI VIVIENDO SEPARADOS DE ELLA, sino UNIDOS. Es necesario que entre ambas potestades exista una relación unitiva, comparable a la que se da en el hombre entre el alma y el cuerpo; en las materias espirituales respetando sus iniciativas; en las mixtas, procurando el acuerdo, dejando, en las dudas, que prevalezca su criterio.
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5
Debe el Estado proteger la Iglesia. “Honren como sagrado los príncipes el santo nombre de Dios, y entre los primeros y más gratos deberes cuenten el de favorecer con benevolencia y el de amparar con eficacia a la religión poniéndola bajo el resguardo y vigilante autoridad de la Ley”
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NO debe el Estado otorgar carta de naturaleza y vecindad a los diferentes cultos... y “debe de tal manera admitir y profesar aquella ley y culto divino, que el mismo Dios ha demostrado que quiere y se contiene en la Iglesia católica, que no abra la puerta a institución ni decreto alguno en su detrimento.”
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7
Así como hay que condenar la libertad de culto en los particulares, “así también hay que condenar la libertad de cultos en el Estado: que NI puede ser ateo NI puede conducirse de igual modo con las varias religiones y conceder a todas promiscuamente iguales derechos”. |
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Matización sobre la tolerancia civil: La Iglesia se hace cargo del curso de los ánimos y de los sucesos por donde va pasando nuestro siglo (XIX). Por esta causa, Y SIN CONCEDER EL MENOR DERECHO, sino solo a lo verdadero y honesto, no rehúye que la autoridad pública SOPORTE ALGUNAS COSAS AJENAS A LA VERDAD y de justicia CON MOTIVO DE EVITAR UN MAL MAYOR. He aquí el sentido de la TOLERANCIA de los FALSOS cultos.
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9
Dada una situación de tolerancia, téngase presente que cuanto MAYOR ES EL MAL que haya de tolerarse en la sociedad, OTRO TANTO DISTA DEL MEJOR este género de sociedad.
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