del blog "El diván de Sancho Panza"

LIBRE PARA SERLO
"¡Venturoso aquel a quien el cielo dio un pedazo de pan, sin que le quede obligación de agradecérselo a otro que al mismo cielo!"
Miguel de Cervantes Saavedra


El 11 de mayo de 1904 nació en Figueras el que, probablemente, llegara a ser el principal exponente del arte surrealista, Salvador Dalí. Pasó su infancia entre la capital del Ampurdán y Cadaqués, descubriendo, allí, la pintura, de la mano de Ramón Pichot a la edad de doce años.

En 1922 se trasladó a Madrid donde comienzó a estudiar en la Academia de San Fernando de Bellas Artes. Se alojó en la archiconocida Residencia de Estudiantes de Madrid, donde entabló gran amistad con Federico García Lorca y Luís Buñuel. Antes de los exámenes finales de 1926 fue expulsado de la Academia por afirmar que "no había nadie en condiciones de examinarle a él". Entonces, se trasladó a París y se relacionó con Pablo Picasso y las principales figuras artísticas de la época. Allí vivió los años más locos de su vida y es donde conoció a Gala, a la que convirtió en su esposa en 1934.

La mayor parte de los artistas surrealistas se alinearon en la izquierda política de manera activa. Pero Dalí creía que el arte debía existir en un contexto apolítico. La maquinaria izquierdista comenzó a desprestigiarlo, a difamarlo, a presionarlo para que se sumara a la progresía intelectual. Se le llegó a realizar un "juicio surrealista" que determinó su expulsión de ese movimiento artístico, al que replicó con su célebre frase " yo soy el surrealismo".


En 1949 se trasladó definitivamente a Cataluña, en pleno régimen de Franco. Este hecho fue, de nuevo, motivo utilizado por las izquierdas para tratar de desprestigiarlo internacionalmente. Pero no se puede apagar el sol ni vaciar el mar. Salvador Dalí sería megalómano, excéntrico, ególatra, pero fue un hombre libre y con voluntad de serlo. Nunca hizo valoraciones políticas de nada ni de nadie. Solamente declaraciones surrealistas del tipo "me declaro anarco-monárquico".

Sabemos que las bombas de Hiroshima y Nagasaki le marcaron profundamente, provocando su regreso a la religión cristiana. Este retorno fue lo que le hizo volver a España para vivir una vida de mayor recogimiento, donde poder beber de los siglos de Historia y obtener aliento para proclamarse católico por todo el mundo.

Salvador Domingo Felipe Jacinto Dalí y Doménech falleció el 23 de enero de 1989. Descanse en paz.


Dedicado a los salteadores de la SGAE y a los titiriteros de la ceja zapatera, cuya única aspiración es la de ser unos saciados estómagos agradecidos, ensuciando el verdadero arte para vergüenza de los artistas.