Aunque la intención de Le Génie du Christianisme es indudablemente apologética, el cristianismo de Chateaubriand es superficial y le falta verdadera convicción y formación católica. El libro en cuestión es una agradable prosa poética, pero de ahí no pasa. Y por lo visto llegó a tener alguna influencia en la deriva liberal posterior del catolicismo. Estoy leyendo Historia de la democracia cristiana, de Havard de la Montagne (Editorial Tradicionalista, Madrid 1950), y me encuentro con lo siguiente:
"El marqués de Roux atribuye a Chateaubriand la paternidad del liberalismo católico. ¿No ha falseado Chateaubriand la defensa religiosa propalando que de la discusión pública brota siempre la verdad, que la libertad esclarece siempre a la opinión y que ni la verdad ni la Iglesia tienen necesidad de tutelas temporales? Afirmaciones temerarias, según Pío IX en la encíclica Quanta cura, pues "jamás faltarán hombres que osen resistir la verdad y poner su confianza en la charla de la sabiduría humana".
"Pero Chateaubriand no tenía aptitudes de teórico. Obedecía a sus fantasías, a sus humores, a sus rencores. Monárquico ultra en 1826, coquetea en 1824 con los liberales extremistas, los bonapartistas, los revolucionarios, no aceptando sus doctrinas , dice, pero queriendo pertenecer al partido de los hombres generosos y leales contra un gobierno pérfido y bajo. Si Villèle no lo hubiera exonerado del ministerio, no habría dejado de amar a ese gobierno y servirle."
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