Re: Treinta años de esclavitud

Iniciado por
Hyeronimus
JUAN MANUEL DE PRADA: "Europa nació de la ruptura con el cristianismo, la filosofía griega y el derecho romano. La Europa verdadera nació –como muy bien explica Elías de Tejada– de la ruptura religiosa de Lutero, la ruptura ética de Maquiavelo, la ruptura política de Bodino, la ruptura jurídica de Hobbes y la ruptura social de la Paz de Westfalia; y estas cinco rupturas hallarían su desembocadura común en los procesos revolucionarios, de neta inspiración antiespañola".

Iniciado por
Rodrigo
No sé yo, si consideramos moderno y reciente el Renacimiento (aunque han pasado ya 5 siglos) es posible; pero no olvidemos que también hubo un humanismo católico. El Papa Pío II tiene un tratado titulado
Europa del año 1501, antes de la revuelta protestante.
El mencionado Pontífice hablaba de Europa como una "República Christiana" a la que llamaba "Nostra Europa". También dicen que fue el primero en usar el gentilicio "europeo". Durante su pontificado quiso libertar a Europa del avance otomano por medio de una cruzada universal de los príncipes y pueblos cristianos.
En España desde el siglo XVI se ha hablado de Europa con total normalidad. Véase, por ejemplo, la obra:
Historia de los reyes Godos que vinieron de la Scitia de Europa contra el imperio Romano, y a España: y la succession dellos hasta el Catholico Don Philippe segundo Rey de España: a quien va dirigida (Burgos, 1582)
Es revelador el título de una obra de 1526 que ataca a los herejes:
El anti-católico de Estado y lágrimas de Europa
He encontrado también muchas obras científicas y literarias que hablan de Europa durante la primera mitad del siglo XVI (
véase aquí).
La Cristiandad antigua incluía el norte de África y Asia menor, pero al haberse perdido estas tierras para la Cristiandad al caer en manos de sarracenos y turcos, hay varios siglos de historia y cultura que, a pesar de las diversas herejías y cismas, compartimos con europeos y no con el resto de la antigua Cristiandad. Sin caer en teorías paganoides (racistas) o masónicas (liberales, paneuropeístas), creo que algo de salvable hay en Europa con lo que nos podemos sentir identificados y hermanados, sobre todo teniendo en cuenta que España ya no constituye el bastión de la Cristiandad que fue hasta los años 60 y en cambio hay un movimiento católico tradicionalista considerable en algunos países de Europa y hasta en Norteamérica por parte de los descendientes de esos inmigrantes europeos (la mayoría no anglosajones) que debemos valorar.

Iniciado por
Donoso
El significado y uso geográfico de la palabra Europa no tiene nada que ver con el que se refiere de de Padra en su artículo (y que es del que hablamos en el resto mensajes).
Creo que a lo que se refiere Rodrigo no es geografía, y además la Historia no es una ciencia exacta, por lo que las interpretaciones en ella son el común denominador. Hablamos de muchos siglos, y si bien es totalmente cierto que lo que hoy llaman Europa no tiene nada que ver con la idea de Cristiandad como un todo, el nombre no se aplica sólo después de lo manifestado por DE PRADA, previa inspiración en TEJADA, a no ser que se limite a los aspectos políticos únicamente. Pero Europa por ser entonces la Cristiandad, o sea, una sociedad escatológica civil más que política y de proyección en el mundo, no dejaba de ser una forma de civilización y muy homogénea.
"He ahí la tragedia. Europa hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma europea choca con una realidad artificial anticristiana. El europeo se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.
<<He ahí la tragedia. España hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma española choca con una realidad artificial anticristiana. El español se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.>>
Hemos superado el racionalismo, frío y estéril, por el tormentoso irracionalismo y han caído por tierra los tres grandes dogmas de un insobornable europeísmo: las eternas verdades del cristianismo, los valores morales del humanismo y la potencialidad histórica de la cultura europea, es decir, de la cultura, pues hoy por hoy no existe más cultura que la nuestra.
Ante tamaña destrucción quedan libres las fuerzas irracionales del instinto y del bruto deseo. El terreno está preparado para que germinen los misticismos comunitarios, los colectivismos de cualquier signo, irrefrenable tentación para el desilusionado europeo."
En la hora crepuscular de Europa José Mª Alejandro, S.J. Colec. "Historia y Filosofía de la Ciencia". ESPASA CALPE, Madrid 1958, pág., 47
Nada sin Dios
Marcadores