El giro a la izquierda no se detiene, ni en Europa ni en América; fíjense quienes gobiernan y ganan las elecciones por acá. Como argentino con sangre italiana me alarma ver que la mayoría de mis hermanos y compatriotas ítaloargentinos votaron por la izquierda, un periodista italiano decía que el voto de los ítaloargentinos fue decisivo en esta elección. Lamentable.
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