Los yanquis se afianzaron en sus posiciones, y al finalizar el conflicto, muchas familias bajacalifornianas simpatizantes de los norteamericanos, abandonaron la península en los barcos que el gobierno de Washington les proporcionó, de lo cual se habla renglones más adelante; entre los primeros en embarcarse estuvieron el coronel Francisco Palacios Miranda y el juez de primera instancia. Cabe mencionar que el padre Gabriel González y el mercedario Vicente Sotomayor participaron activamente en la resistencia contra las tropas extranjeras, y en Comondú, don José Matías Moreno, al frente de una guerrilla formada por unos 60 hombres hostigó a los invasores con las pocas armas de que disponía. El 27 de marzo de 1848 Pineda fue capturado en San Antonio25, y el 2 de abril Mauricio Castro, que había reemplazado a Pineda, fue entregado al teniente del Cyane George L. Selden en Miraflores.
Terminada la guerra, el 2 de febrero de 1848 se firmó en Guadalupe Hidalgo el Tratado de Paz, Amistad, Límites y Arreglo Definitivo Entre la República Mexicana y Los Estados Unidos de América, en cuyo artículo V se expresa: ....Queda convenido que dicho límite consistirá en una línea recta , tirada desde la mitad del río Gila en el punto donde se une con el Colorado, hasta un punto en la costa del mar Pacífico distante una legua marina al sur del punto más meridional del puerto de San Diego.... Aunque algunas operaciones militares como la de Todos Santos, y la eliminación que hizo ejército norteamericano de la poca resistencia de los patriotas mexicanos que quedaban, se efectuaron después de que se firmó la paz, el gobierno norteamericano no exigió a México la entrega de Baja California, lo que causó gran disgusto entre los militares extranjeros que habían participado en la invasión de la península26. En septiembre, 500 mexicanos partidarios de los extranjeros se embarcaron en los barcos Southampton, Lexington, Dale, Warren y el Ohio; entre los “refugiados” iban, además del ex gobernador Francisco Palacios Miranda que ya se mencionó, el padre dominico Ignacio Ramírez Arellano y una nieta de Don Manuel Ruiz, María Amparo Ruiz, quien posteriormente se casó con el Coronel Burton y adquirió celebridad, años después, al entablar un prolongado litigio por la posesión de los terrenos en que se asienta Ensenada.
Como epílogo a la narración histórica de esta importante etapa, cabe hacer la siguiente reflexión: la moderna cultura norteamericana se atribuye la exclusividad en la formación de ciertas características distintivas y muy particulares de la sociedad californiana contemporánea, sobre todo en lo que se refiere a los dos aspectos siguientes: 1o. La tradicional aspiración y búsqueda de una vida mejor para las familias y el pueblo en general, aunque se tenga que luchar contra los más serios obstáculos; y 2o. Una cierta autonomía en la selección de los caminos o vías para conseguir lo mencionado. Esta especial autovaloración que los californianos hacen de su proceso formativo social se corrobora con la existencia de cientos de películas y novelas en las que merecidamente se exalta, por ejemplo, el heroísmo de los primeros colonos que arribaron procedentes del este de la Unión Americana, en búsqueda de esa especie de tierra prometida que era California.

http://consag.tij.uia.mx/ebooks/hist...ia.%20XVII.pdf