Respuesta: Hª lengua española 4: Epoca visigótica

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Reke_Ride
Andalucía/Vándalos: La teoría que ya recogió Covarrubias es hoy puesta en duda.
Se baraja que pueda tener un origen prerromano partiendo del radical AND, presente en toda la toponimia hispana, el vasco andi-, Andorra, etc..., Andigoza (BU), Andosilla (NA), Anduze o Andusia en la Gascuña, Andújar (J), etc..., también está presente en nombres de caudillos prerromanos Indibil y Andobales.
El único argumento en contra de su origen prerromano es que este topónimo no aparece antes del S. IX y resulta difícil de admitir que un nombre que acabó designando una región tan extensa, permaneciera sin documentar hasta tan tardía fecha.
En la lista de apellidos vascos aparece "Landaluce". No obstante resultar muy sugerente esta propuesta acerca del origen prerromano, en mi opinión no habría que pasar por alto el hecho de que grupos de vándalos cruzaron el Estrecho. No sé cuál era la fonética de este grupo étnico, pero también es posible preguntarse cómo sonaría a los oídos de los moros. Ignoro si hay alguna tesis que sostenga que el topónimo de Andalucía provenga de la conversión del lenguaje de los vándalos al bereber o al árabe, en el genérico "Al Andalus", en referencia a la procedencia de este grupo bárbaro. Insisto en que no lo sé, tan sólo lo planteo como posible opción.
"He ahí la tragedia. Europa hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma europea choca con una realidad artificial anticristiana. El europeo se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.
<<He ahí la tragedia. España hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma española choca con una realidad artificial anticristiana. El español se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.>>
Hemos superado el racionalismo, frío y estéril, por el tormentoso irracionalismo y han caído por tierra los tres grandes dogmas de un insobornable europeísmo: las eternas verdades del cristianismo, los valores morales del humanismo y la potencialidad histórica de la cultura europea, es decir, de la cultura, pues hoy por hoy no existe más cultura que la nuestra.
Ante tamaña destrucción quedan libres las fuerzas irracionales del instinto y del bruto deseo. El terreno está preparado para que germinen los misticismos comunitarios, los colectivismos de cualquier signo, irrefrenable tentación para el desilusionado europeo."
En la hora crepuscular de Europa José Mª Alejandro, S.J. Colec. "Historia y Filosofía de la Ciencia". ESPASA CALPE, Madrid 1958, pág., 47
Nada sin Dios
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