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Tema: La "hidra comunista de cien cabezas" durante el Franquismo

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    La "hidra comunista de cien cabezas" durante el Franquismo

    EL COMUNISMO. La hidra de las cien cabezas

    Un estudio minucioso del conglomerado comunista, lucha armada y terrorismo, en la España de Franco

    (I)


    (El Alcázar. 26/01/1977).

    Por Francisco J. DE URCI

    NOS cuenta la mitología a través de una antigua fábula que, del emparejamiento de Tifaón, monstruo
    representativo del huracán de vientos maléficos, con Equidna, nube tempestuosa según unos, o
    serpiente según otros, hermana consanguínea de los perros rabiosos llamados Ortros, nació la Hidra
    de Lerna, cuya representación tradicional tenía el aspecto de repulsivo y enorme dragón, poseedor de
    siete, nueve, cincuenta o un ciento de largos cuellos, rematados en otras tantas cabezas.

    La Hidra tuvo sus lares en las ciénagas de Lerna, junto al golfo de Argos, desde donde, taimadamente, se
    lanzaba al ataque y destrucción de confiados rebaños y ubérrimas cosechas, siempre que la sorpresa o el
    exceso de confianza de pastores y labriegos estaba de su parte. Según fuentes acreditadas de antiguos
    textos, la Hidra con su «hálito fétido», infestaba toda la zona y causaba la muerte de aquél que respiraba
    donde ella había estado.

    Pronto corrióse la noticia de tragedia tan considerable y los prohombres mandaron emisarios con la
    consigna de encontrar al elegido, capaz de acabar con la Hidra. No otro, sino el propio Hércules, fue el
    designado para tan gran empresa. Pero en su lucha con el monstruo, el campeón observó que por cada
    cabeza que cercenaba, le brotaban dos nuevas.


    Estudiada la lid con más detenimiento y ayudado por su fiel criado Ióleo, Hércules consiguió dar un tajo a
    la Hidra en la cabeza principal, de la que se decía era poseedora de inmortalidad. Después quemó las
    siete, nueve, cincuenta o cien cabezas de fauces repelentes y enterró la más importante, poniéndole
    encima un gran peñasco, para que no volviese a reproducirse.

    Pues bien, querido lector, todo esto viene a cuento para demostrarte,y es lo que pretendo, que entre la
    Hidra de Lerna y el comunismo, hay un parecido tan acusado, que ambos llegan a identificarse.

    1. PARTIDO COMUNISTA DE ESPAÑA, MARXISTA-LENINISTA. P.C.E. (M-L)
    SUS ORÍGENES


    Con la muerte de Stalin, acaecida en marzo de 1953, se da comienzo a la "desestalinización". Esta nueva
    faceta de la cabeza principal de la hidra, o del comunismo internacional —ambos apelativos son
    correctos— preconizada por Khruschev, culminó con el programa aprobado en el XX Congreso del
    P.C.U.S. (Partido Comunista de la Unión Soviética), en febrero de 1956 y que dejó algo confusos a no
    pocos conspicuos de la roja militancia.

    El primer ministro soviético quiso poner de moda dos nuevas consignas para la expansión del ideario
    ateo-marxista. De una parte la desmitificación del dictador rojo recientemente fallecido, y de otra, la
    propugnación de la "coexistencia pacifica".

    Meses antes —verano de 1952—, en la España de Franco se había dado por concluso el problema
    confictivo del "maquis", mejor llamado bandolerismo comunista. Sin duda la última gran "experiencia"
    en plan belicoso del P.C.E., pues como es sabido, ahora [1977] se anda con sus frivolidades del eurocomunismo,
    liberado de las tutelas de Moscú. ¡Que se lo cuente a otro! De lo que no hubo duda, es de que el Partido
    —como ellos dicen—, por lo menos en cuanto a España, a pesar de su infalibilidad de principios, se había
    equivocado de nuevo. La cuestión es más que vieja. Ya en 1920, Lenin había aseverado: "Yo os prometo
    que el segundo país donde impere la dictadura del proletariado será precisamente España
    ".

    Bien es cierto que la "experiencia" —los comunistas llaman experiencias a los vapuleos— había sido para
    ellos muy interesante. Nos referimos a la del "maquis", aunque al parecer para nosotros, no ha resultado
    todo lo aleccionadora que debiera.

    Pero en esta constante del incordio y la subversión a la que todo comunista se encuentra encarrilado, se
    hizo necesaria una revisión de ideas, con el fin de constatar en qué parte había estado el error. Es entonces
    cuando el Kremlin, que ya tiene nuevos amos, da comienzo a sus nuevas tácticas de matiz pacifista.

    "A partir del XX Congreso y sucesivos del P.C.U.S. —diría un decepcionado—, se impusieron en él ideas
    y teorías contrarias al marxismo-leninismo como la teoría de la "vía pacífica" y la "vía parlamentaría",
    para el tránsito del capitalismo al socialismo, la teoría de la sustitución de la Dictadura del Proletariado,
    por la "Dictadura de todo el Pueblo", durante el período que separa el capitalismo del comunismo, la
    negación de la naturaleza del imperialismo por la teoría de la "cooperación total", con él y por la teoría de
    que es posible un mundo "sin armas, ni ejércitos, ni guerras" cuando aún existe el imperialismo, la
    tergiversación de la junta tesis leninista, sobre la coexistencia pacífica
    ".


    El influjo de los nuevos aires que llegan a la estepa, cala prontamente en lo más sobresaliente del
    comunismo español en el exilio. El cambio de ideas sirve de justificación para preparar otro aparato
    conspirativo contra España y su régimen —entonces— representado en el Generalísimo Franco. Se
    escoge el mes de octubre (1953) para difundir el nuevo llamamiento. En él tendrían cabida cuantos
    españoles antifranquistas lo deseasen —ciertamente entonces escaseaban—, cualquiera que fuese su
    ideología.

    La postura del P.C.E. —desde hace más de medio siglo bastante incómoda— era la de sabio consejero.
    Así lo juraron por sus muertos. Y pásmate amigo, "sin exigir nada a cambio". Habían inventado un nuevo
    reclamo para incautos. Pero hay que hacer constar que el marxismo-leninismo es lo más opuesto a las
    evoluciones, aunque si muy adicto a los camelos. De ahí que acuse desconsideradamente a los que, en fin
    de cuentas, no practiquen sus ideas reaccionarias. Más afines que ellos al inmovilismo, no hay nadie,
    aunque se saquen de la manga cada tres por cuatro expresiones sugerentes.

    2. LA "RECONCILIACIÓN NACIONAL"

    Mientras se estudian las formas de actuación para las nuevas experiencias, el B.P. (Buró Político), tan
    reconciliador como oportunista él, hace de paso un llamamiento particular de perdón y apertura de brazos
    para todos "aquellos militantes del P.C.E., que habían sido despedidos injustamente". Es una operación de
    repesca, acción que se repite cuando la necesidad obliga.

    Con tales miras, transcurrido ya un año de tomas de contacto y "estudio de materiales", en octubre de
    1954 "Mundo Obrero" publica un extenso alegato donde se critica el excesivo rigor que hasta poco antes
    estuvo en uso. El artículo, titulado: "Recuperemos para el Partido lo que pertenece al Partido", es por
    demás ampliamente elocuente.

    Al siguiente mes —noviembre de 1954— entre los días primero al cinco, en Praga, cubil integral, por
    aquellas fechas de los responsables del P.C.E., se vuelve a insistir sobre el tema, con motivo de la
    celebración del V Congreso. Digamos de paso que por primera vez asistía una reducida delegación
    procedente de España, donde destacaban delegaciones de Valencia, Cataluña y Madrid, además de otra
    del P.S.U.C. (Partido Socialista Unificado de Cataluña), cuyos nombres omitimos deliberadamente, pues
    no estamos por la práctica de propagandas gratuitas. A su regreso, fueron detenidos, medida tan prudente
    como lógica, para que, en el curso de los interrogatorios, dejaran constancia de sus actividades.

    Las nuevas corrientes camelísticas de la "coexistencia pacífica" tendrían para España el aborto
    denominado de la "reconciliación nacional" y obvio es decir que los acuerdos fueron aprobados por
    unanimidad, como así recomendaron "Pasionaria" y Santiago Carrillo Solares, disciplinados ellos,
    obedientes ellos, en cuanto a lo que Moscú dijera.

    Se entrevé así —con vistas al futuro— cuál sería, por el momento, la postura del Partido, cuando llegase
    su hora. Estos temas vuelven a tratarse con más amplitud en el pleno de 1956 y en el VI Congreso del
    P.C.E. que, también y en enero de 1960, tiene lugar en Praga.

    Es entonces cuando surgen las discrepancias dentro del P.C.E., porque así interesaba además a los dueños
    de la estepa. La influencia sobre ciertos sectores del comunismo "pekinés" —la alusión perruna no es
    intencionada palabra, es solamente geográfica—, se agudiza aún más, con motivo del XXII Congreso del
    P.C.U.S. El P.C.E. ortodoxamente, ha de seguir ahora una táctica moderada, tendente al espíritu burgués
    para dejarse "bondadosamente" escindir por su ala izquierda. Para cubrir apariencias, el tándem
    "Pasionaria"-Carrillo, aguanta deportivamente los improperios de traidor y similares, pero a todo esto, no
    hay, o no se le debe hacer caso.

    Más interesantes son por otro lado las posturas que adoptan con respecto al titulado Gobierno de la II
    República, en el exilio, naturalmente. Al que critican encima, tan desacreditado como maltrecho el pobre,
    por su habitual inoperancia y su desmedida y gimoteadora capacidad para la nostalgia.

    Al gobierno Rodolfo Llopis, concluido en 6 de agosto de 1947, le sucedió el de Valera y a éste, a su vez, e
    l de Albornoz, a quien releva en 1951, mes de julio, Cordón Ordás. En 1958 tomaría el mando el general
    Herrera, de quien alguien dijo que entre las hazañas sobresalientes, anotadas en su hoja de servicios,
    estaba la de montar en globo. No hay en ello alusiones ni ironías. Desde 1947, no figuran en estos
    gobiernos ministros comunistas y este vacio les escocía, hasta el punto de levantar ampollas.

    En la primavera de 1962, tienen lugar las huelgas de los mineros de Asturias, ocasión propicia para que el
    comunismo ortodoxo pase a retaguardia con sus posturas pacifistas y accione soterradamente los hilos de
    la nueva militancia.

    Se habla por primera vez de crear un nuevo partido comunista. El "ortodoxo" deja mucho que desear. Es
    consigna a la que dan el volumen necesario, para que el incauto pique. Principales promotores de esta
    mascarada por la escisión son los grupos estudiantiles marxistas-leninistas, también llamados "prochinos"
    y "maoístas" y a los que, para mayor variedad de nombres —ya hemos dicho—, les llamamos
    "pekineses", debido a su entusiasmo por el régimen de Mao Tse Tung.

    3. LA HIDRA ESTRENA CABEZA

    Simultáneamente, para distraer la atención, el P.C.E. pone en moda el camelo de la "implantación de un
    gobierno provisional de coalición nacional", pero con la prohibición —por el momento— de hacer
    alusiones a la República democrática y burguesa, otro camelo —ya pasado de moda—, del que abusó
    agresivamente durante la década de los cuarenta y parte de la siguiente.

    Eso sí, se sigue insistiendo —con machaconería— en- "invitar" a todos los españoles de cualquier
    ideología para su integración en el antifranquismo. Insistimos, todavía a principios de la década de los
    años sesenta, tal término, por fortuna, sonaba a fantasmada. El comunista es recalcitrante, ya que el
    argumento tan manido como manoseado, no arrancaba del año 1953 y el mensaje de los intelectuales de
    abril de 1954, según aseveran criptocomunistas de fuste, como el profesor Guy Hermet, sino desde diez
    antes.

    En diciembre de 1963, el P.C.E. hace su parto, los técnicos dicen más pomposamente, "tiene su aparición
    la primera escisión hacia la izquierda", o algo por el estilo. Ha de adoptar estrictamente el ideario
    marxista-leninista. Su órgano de propaganda es también "Mundo Obrero", muy similar a su hermano
    mayor. El primer número aparece en el mismo diciembre.

    Durante el primer trimestre del año 1964, los órganos de propaganda proliferan. Hay sarampión de
    nuevos intelectuales. Sale "El Proletario" en el mes de marzo. Se subtitula "órgano de los marxistas-
    leninistas españoles". Su capacidad económica no debió ser muy boyante. Sólo se tira el primer número.

    Algo más tarde ve la luz el "Mundo Obrero Revolucionario", órgano de un movimiento marxista-leninista
    de igual titularidad, cuya vida —la del movimiento— no se demostró precisamente andando. Su vida
    estuvo presidida por la brevedad. Después apareció "El Comunista", cuya tirada la hicieron en Madrid.

    En el mes de abril, con cierto carácter evocador,aparece "La Chispa", órgano —asevera cínicamente— de
    la oposición revolucionaria del P.C.E. Todas estas tendencias se dejan someter con más o menos
    intensidad al ideario de Mao Tse Tung, expresado en su "Libro Rojo", donde se preconiza que para "hacer
    la revolución se ha de disponer de un partido esencialmente revolucionario, pero un partido
    revolucionario, con esencia puramente marxista-leninista, ya que es el único camino para llevar a las
    masas obreras y populares a la victoria sobre el imperialismo y sus lacayos".

    A esta nueva cabeza de la hidra se le empieza a denominar P.C. español, pero desaparece a poco de
    comenzar el año 1964, cuando es desarticulado su aparato directivo. En los primeros días de octubre, en
    un teatro de París, celebran una asamblea los responsables de las otras tendencias ya dichas, y el día
    cuatro se habla por primera vez de fusionarse. Logrado el acuerdo, el 17 de diciembre se constituye
    finalmente el P.C.E. (M-L) que engloba a los representantes de "El Proletario" "Mundo Obrero
    Revolucionario" y "La Chispa". Su nuevo órgano de proselitismo se titula "Vanguardia Obrera", cuyo
    primer número, tirado en Francia, aparece en el mes de enero de 1965.

    El P.C.E. (M-L), acababa de nacer...

    (continúa)

    https://recursos.march.es/linz/I53576.pdf
    Última edición por ALACRAN; 21/06/2019 a las 19:06
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    Re: La "hidra comunista de cien cabezas" durante el Franquismo

    EL COMUNISMO. La hidra de las cien cabezas
    (II)


    (El Alcázar. 27/01/1977).

    Por Francisco J. DE URCI

    PARTIDO COMUNISTA DE ESPAÑA MARXISTA-LENINISTA.
    P.C.E. (M-L)

    En las reuniones de octubre de 1965 queda constituido el C.C. (Comité Central) y se esboza un avance de
    cual sería la línea política para erosionar la paz de España, ahora con la puesta en práctica de las teorías
    «prochinas», nuevo resquicio por el que se intentaría dar un paso adelante, de esos malditos pasos de
    baile, conocidos por el «vals de Lenin».

    Los acuerdos no toman solidez hasta diciembre, en que se desarrolla el primer pleno del P.C.E. (M-L).
    Para tomar impulso frente a los viejos militantes un tanto desconcertados, dicen considerarse los legítimos
    herederos de José Díaz Ramos, el desgraciado secretario general del P.C.E., desfenestrado en Tiflis, bajo
    órdenes de «Pasionaria», personaje al que interesa ensalzar, para «aparcar» en un segundo término tanto
    a doña Dolores con sus alegatos de rehabilitación en pro de los «militantes purgados» durante el
    estalinismo, como a don Santiago, convertido como por arte de magia en el más fecundo y severo
    comentarista y criticador del «culto a la personalidad» tan del agrado del zar rojo, o de que si el P.C.E.
    estaba contaminado de «desviacionismo», había sido a causa de sus indebidos contactos con el P.S.O.E. y
    la C.N.T., con los que nunca «debió tratarse», salvo pena de incurrir en traición. Pero —insistimos—, a
    nada de ello hay que hacerle el menor caso. Son cuestiones eufemísticas que para nada afectan en su
    conjunto a las pretensiones universalistas y anticristianas del comunismo como religión laica.

    4.- LOS PRIMEROS BALBUCEOS

    Como ente unitario, el P.C.E. (M-L) es de vida efímera. En el mes de marzo de 1965, los antiguos
    integrantes de «El Proletario», se escinden de los de «Mundo Obrero Revolucionario» y «La Chispa». A
    la hidra le nace nueva cabeza. Publican un nuevo «Mundo Obrero» (m-l) y forman el P.C.E. (m-l), (al que
    no pocos despistados, designan —digamos en plan anecdótico— «m menos uno», por la confusión que
    supone, al encontrarse con el anagrama escrito en ciclostilo, debido a la identidad de tipos
    mecanografiados de la «I» minúscula y el número uno. La diferencia aparente es, como puede verse,
    cuestión tipográfica). Los de «El Proletario», grupo más coherente, continúan con «Vanguardia Obrera»,
    cuya publicación, con cierta regularidad, todavía subsiste cuando se escriben estas líneas [1977]. Ambos
    «partidos», aunque lo hayan negado —por conveniencia e imperativos superiores—, tuvieron contacto
    con las Juventudes Libertarias. En verdad la diferencia ideológica, en principio, fue inapreciable.

    Tampoco puede aseverarse —aunque alardearan lo contrario— que disienten del P.C.E. de cuyo seno
    venían, a no ser por el sitio de procedencia en la extracción de sus escasos afiliados. Así, mientras el
    P.C.E. (m-l) aglutina a militantes «escapados» del P.C.E. que no están, por su escaso rango en la
    organización, en el secreto de la maniobra, el P.C.E. (M-L) se nutre principalmente de los emigrados
    residentes en Bélgica, y Suiza, captados por primera vez para el marxismo-leninismo.

    El P.C.E. (M-L) toma a partir de 1966 cierta importancia dentro de España. Cuenta con un elemento de
    acción importante. Se trata de Paulino García Moya, fichaje cuidadosamente preparado para tal misión
    desde los complicados arcanos del Kremlin. Paulino García Moya es un militante comunista emigrado a
    Colombia en el año 1954. A su regreso a España se dedica afanoso al proselitismo hasta que es detenido.
    La influencia de Paulino hace que el P.C.E. (M-L) tenga sobre otras cabezas o grupúsculos de la hidra
    ciertas ventajas, al considerársele mejor organizado.

    El P.C.E. (M-L) ha de mantenerse en la línea del comunismo «pekinés»; por ello preconiza la guerra
    popular. «No hay revolución sin violencia», aseveran. Y éste es el medio completamente necesario para
    hacer la revolución. Su programa político puede extractarse, de sus propios documentos, de la siguiente
    forma:
    «El poder político se ejerce mediante un aparato estatal cuyos órganos de base son los grupos o
    destacamentos armados

    «Sólo la violencia puede acabar con el poder ejercido por las clases dominantes y reaccionarias
    «Por ello, para conseguir la victoria, hay que destruir el aparato militar y burocrático, para implantar por
    la fuerza el poder de las masas revolucionarias
    . »
    «Por consiguiente, es imprescindible desarrollar unas fuerzas armadas revolucionarias que pongan en
    movimiento diferentes formas de violencias, las cuales tendrán como meta final la insurrección armada
    del pueblo


    La otra cara de la moneda la representa mientras tanto don Santiago y compañía con su campaña de «la
    reconciliación nacional», tal vez para contrarrestar la belicosidad de la nueva cabeza de la hidra.

    Uno, que ya está de vuelta de muchas cuestiones y tiene un profundo sentido cristiano de la vida, no se
    dejó por ello impresionar, cuando a cierto amigo poseedor de original sentido del humor, al correrse hace
    algún tiempo el rumor de que don Santiago tenía cáncer de laringe, se limitó a decir: «Pues sabes lo que
    pienso... que lo siento por el epitelioma ese».

    La súbita ascensión propiciada por Paulino, hace que inmediatamente, durante el verano de 1966, se le
    adhiera el grupúsculo B.R. (Bandera Roja), enclenque cabeza de la hidra, salida a su vez del seno del
    P.C.E. Por su parte los responsables del P.C.E. (M-L), conectan —con fines a la creación de una rama
    militar, para la guerra popular— con el E.R.L. (Ejército Republicano de Liberación), organización
    fantasma, aunque aprovechable, cuyos orígenes se remontan a la mal llamada «invasión del maquis» en
    1944, protagonizada por Monzón Reparaz (a) «Mariano», destituido por Carrillo tras su fracaso
    estrepitoso.

    5.- LA "VUELTA A LA TORTILLA"

    En diciembre de 1967, con asistencia de unos veinte concurrentes, se celebra en Zaragoza el II pleno del
    C.C. del P.C.E. (M-L). La fracción P.C.E. (m-l), que ya ha cumplido su misión de rastrilleo, es absorbida.
    En el pleno, además de hacerse una corrección de «métodos y tácticas», son aprobados los estatutos. La
    línea política a desarrollar, quedó condensada en los siguientes puntos:
    «Persistente acción anti-Estados Unidos, hasta lograr la independencia nacional" (?).
    «Creación de una República Democrática y Federativa con la totalidad de nuevos aparatos de gobierno y
    autonomía regional

    «Supresión de monopolios, multinacionales y nacionalización de la totalidad de las empresas, sea cual sea
    su condición

    «Mejoras sociales alusivas a los siguientes conceptos: salarios, jornada de trabajo, vacaciones, seguridad
    social, vivienda, confiscaciones y divorcio
    . »
    «Liquidación del imperialismo con la autodeterminación del Sahara y la entrega a Marruecos de Ceuta y
    Melilla.
    »

    Su meta final, a semejanza de la de otro grupo comunista, es la «vuelta a la tortilla» de la sociedad actual,
    por otra sin clase alguna, es decir, marxista a ultranza. Y para conseguirla, hay que hacer que el Estado se
    transforme mediante la dictadura del proletariado, hasta llegar a su propia desaparición.

    Para ello, con el fin de desarrollar la línea política del P.C.E. (M-L), hay que poner en marcha primero la
    revolución democrática y popular de contenido «antiimperialista, antimonopolista y antilatifundista».
    Alcanzado el poder por la clase obrera y por su órgano, el Partido (que a la hora del ilusorio triunfo, sería
    el ortodoxo y no otro), se desembocaría luego en la revolución socialista.

    De esta forma el P.C.E. (M-L) margina la fase intermedia propugnada por otras cabezas (grupúsculos) de
    la hidra, principalmente los que siguen más de cerca al P.C.E., de establecer «provisionalmente» la
    democracia burguesa. Pero no nos desviemos del tema. Todo esto ya se verá en su momento.

    El P.C.E. (M-L), por supuesto, no admite más forma de gobierno que la de una República Popular y
    Federativa, con autodenominación regional. Y uno queda tan perplejo como anonadado cuando todavía se
    trae y se lleva de un lado para otro la legalización o no del comunismo. Pues de todas maneras, en el caso
    quimérico de salirse con la suya, ciertos términos sugestivos especiales, para cortos de vista, serían sólo
    palabras vanas.

    Entre el doce y el dieciséis de diciembre de 1968 en algún punto de Málaga el P.C.E. (M-L) celebra su
    tercer pleno. La asamblea sirve para consolidar al nuevo tentáculo de la hidra. No obstante, a pesar de sus
    aparentes escaladas, los desmantelamientos hacen surgir nuevas cabezas, por el momento débiles, debido
    a su infantilismo, pero predispuestas a llegar prontamente a la mayoría de edad. Lo importante es la
    contaminación.

    Un grupo más vehemente a quien anima un tal Crespo Méndez, partidario con exclusividad de la lucha
    armada, se prepara ya en 1965 y forma la F.A.R. (M-L) (Fuerza Armada Revolucionaria). Antes de seguir
    adelante, diremos que para el comunista en general, el eufemismo es altamente sugeridor. Así, «lucha
    armada» consiste en asesinar entre varios, si es posible por la espalda, a una persona o agente de la
    autoridad. Para desorientar a los tontos útiles, el «desquite» de los de «Vanguardia Obrera», se acusa bien
    pronto, al calificarlos de «asesinos a sueldo de la C.I.A.», acusación que en igual calificativo devuelven
    ellos a los del P.C.E. (M-L) y ahí queda todo.

    Siguiendo su período de «siembra», otra pequeña fracción de marcada tendencia trotskista se escinde algo
    más tarde, para integrarse en el P.O.R. (T) (Partido Obrero Revolucionario Trotskista) que,
    paradójicamente, a pesar de su «matización obrera», la mayoría de sus afiliados ha sido embaucada entre
    la población universitaria de Madrid y Barcelona. En esta segunda ciudad, fueron totalmente
    desarticulados en los dos primeros meses de 1969, una vez proclamado el estado de excepción.

    Asimiladas las primeras «experiencias», el P.C.E. (M-L) considera entonces que calibrada la fuerza del
    «aparato represivo» del Estado, no es suficiente la insurrección armada para «abatir de un golpe» al
    Estado — según ellos — capitalista, sino que no habría otra solución que la de llegar a la guerra popular
    «prolongada», para lo que se impone la creación de un «ejército del pueblo», único capaz de desarrollar la
    guerra revolucionaria. Mas considera el P.C.E. (M-L) que para llegar a esta guerra revolucionaria se ha de
    desarrollar con anterioridad una persistente y tenaz campaña de agitación política. Esta campaña política
    tiene que ser planificada por las organizaciones de vanguardia —que para eso están, para recibir los
    golpes—, hasta conseguir «capacitar a las masas de su necesidad de levantarse en armas».

    6.- HASTA LA GUERRA POPULAR

    En 1968 el P.C.E. (M-L) tiene un nuevo parto. Es decir, da lugar a una escisión. Una gran mayoría de sus
    elementos controlados en el sector estudiantil de la Complutense, en situación crítica, a causa de las
    numerosas detenciones realizadas por la acción policial, da un viraje hacia la derecha del marxismo. El
    comunista es consustancial con el mimetismo. También esta propiedad es practicada por miembros de
    otras ideologías, aunque tal vez más torpemente.

    Se deciden por una postura pacifista y toman el nombre de M.C. (M-L) (Movimiento Comunista).
    Publican «El Comunista» y se declaran «afines» con las CC.OO. (Comisiones Obreras) y refractarios a la
    O.S.O. (Oposición Sindical Obrera). El M.C. (M-L) se declara también poco amigo de trotskistas y por
    supuesto de los «derechistas» del P.C.E., a los que acusa, con vistas a la galería, de impedir la
    organización de un Partido Comunista de vanguardia.

    Pero para liarlo todo más, ardid donde el comunismo es maestro consumado, el M.C. (M-L) se pronuncia
    como fracción «estalinista», aunque difiere de los «pekineses», por su proclividad al castrismo cubano,
    calificado por éstos de «comunismo pequeño-burgués». Cumplida su misión, el M.C. (M-L) concluyó por
    disolverse, transcurrido algo más de un año.

    Para aquellas fechas, el P.C.E. (M-L), conseguida su mayoría de edad, a finales de 1969, ha de valerse por
    sus propios, medios. Para tomar resonancia, pregona ser una organización abiertamente opuesta al P.C.E.
    (ortodoxo), cuyos máximos representantes, «Pasionaria» y Carrillo, están totalmente desprestigiados.
    Pero también se pronuncia además de por su aversión al régimen franquista y a la Monarquía, al
    imperialismo yanqui y por añadidura a la U.R.S.S. Esto último, en castellano del más puro corte
    cervantino, se llama: «hacer comulgar con ruedas de molino». La notoriedad —que le es necesaria por el
    momento— se completa con la censura reiterada a las demás cabezas y cabecillas de la hidra, a las que
    denosta por no seguir su ejemplo de una «praxis» de línea ideológica y fanática, cuya única aspiración es
    el ejercicio de la violencia.

    Según Mao Tse Tung, las revoluciones y las «guerras revolucionarias» son «inevitables en una sociedad
    de clases». Es imposible sin ellas realizar «saltos» en el desarrollo social, con el fin de derribar a las
    oligarquías que se mantienen en el Gobierno. Debido a ser reaccionarias — asegura—, nunca por la vía
    pacífica el pueblo conquistará el Poder.

    En verdad, en esta alusión quedará fijada la postura inicial del P.C.E. (M-L) para el logro de sus
    objetivos. El eufemismo de «guerra popular» no encubre sino la consecución de una insurrección armada
    integral, pero organizada y dirigida por el P.C.E. (M-L) y respaldada por el P.C.E. que, en última
    instancia, como cabeza principal de la hidra, seria el predestinado a sacar el mejor partido. Quienes han
    de contribuir al engaño, serán tanto las masas obreras como el campesinado, a los que canalizarán
    intelectuales de tres al cuarto.

    Para, ello, se ha de perfilar una estrecha, ligazón con las aludidas masas, a las que se les hablará de la
    alianza de obreros y campesinos para el logro de un frente único, protagonizado por el proletariado.
    Como puede verse, nada de andarse por las ramas.

    En octubre de 1970, en algún punto de la Sierra de Guadarrama, tiene lugar la reunión del IV pleno del
    C.C. del P.C.E. (M-L). Dicha asamblea, hasta entonces la de mayor entidad, esbozó toda la organización
    del bloque. Se habló para mayor fijación de ideas, de la posibilidad de celebrar un Congreso.

    Los puntos a discutir, según pudo saberse más tarde, afectaban a la implantación, desarrollo y evolución
    de las masas revolucionarias y su encuadramiento en los comités regionales.

    Por otro lado, fueron estudiadas las bases para la formación del F.D.N.R. (Frente Democrático Nacional
    Revolucionario), cuyo embrión militar seria la levadura para el «Ejército Popular Revolucionario»,
    instrumento totalmente necesario para llevar a cabo la subversión...

    (continúa)

    Para ver interesante organigrama y mapa :


    https://recursos.march.es/linz/I53577.pdf
    Última edición por ALACRAN; 23/06/2019 a las 17:19
    Valmadian dio el Víctor.
    Hombre en su siglo. Los sujetos eminentemente raros dependen de los tiempos. No todos tuvieron el que merecían, y muchos aunque lo tuvieron, no acertaron a lograrlo. Fueron dignos algunos de mejor siglo, que no todo lo bueno triunfa siempre; tienen las cosas su vez, hasta las eminencias son al uso, pero lleva una ventaja lo sabio, que es eterno, y si éste no es su siglo, muchos otros lo serán. (Gracián)

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    Re: La "hidra comunista de cien cabezas" durante el Franquismo

    EL COMUNISMO. La hidra de las cien cabezas
    (III)


    (El Alcázar. 28/01/1977).

    Por Francisco J. DE URCI

    PARTIDO COMUNISTA DE ESPAÑA MARXISTA-LENINISTA.
    P.C.E. (M-L)

    En cuanto al programa político a desarrollar, establecido en el IV Congreso, aunque de muy arriesgada
    ejecución, fue estudiado a fondo, para su puesta en marcha cuando se presentase la ocasión. Este aludía
    con especial insistencia a:
    «Consolidación de la "nueva doctrina" marxista-leninista, sustentada por el P.C.E. (M-L).»
    «Desacreditación —por consiguiente— y ataque al P.C.E. (ortodoxo).»
    «Campañas contra Estados Unidos y la política turística del Gobierno español, para impedir a toda costa
    la venida de extranjeros.»
    «Alianzas obrero-campesinas, mediante persistentes campañas propagandísticas.»
    «Continuos y reiterados ataques al franquismo, la monarquía, la sucesión, las Leyes Fundamentales del
    reino, para desembocar en una "Huelga General Revolucionaria" el día de la coronación de S.M. Juan
    Carlos.»
    «Difundir que no debe existir otra forma de gobierno que la República Democrática Popular y
    Federativa.»
    «Reorganizar el F.D.N.R., que pasa a denominarse el 23 de enero de 1971, F.R.A.P. (Frente
    Revolucionario Antifascista y Patriota), mediante la fase previa de un Comité Coordinador y que dio ya
    las primeras muestras de su triste y breve historia o carrera, hacia el crimen, con motivo de campanas
    antiespañolas programadas para el Proceso de Burgos.»


    7.- EL PRIMER CONGRESO

    En las reuniones previas vuelven a insistir en que la insurrección armada no puede llevarse de forma
    aislada por una minoría, sino con la adhesión de las masas obreras y campesinas. ¡Naturalmente!
    Pero lo que no veían nunca los «útiles idiotas» es que el comunismo, en sentido lato, con sus mil caras, o,
    sus cien cabezas, lanza encubiertamente la subversión y siembra la cizaña, quedándose luego los
    conspicuos al socaire de los vientos propicios.

    Desde las posturas iniciales para la lucha —huelgas y manifestaciones—, inherentes a la fase previa de la
    insurrección, se pasaría «gradualmente» a otras situaciones más complejas de lucha, como preparación
    para la «guerra popular». Sería entonces de suma necesidad la instrucción, capacitación y adiestramiento
    de grupos (comandos y piquetes) armados.

    El P.C.E. (M-L), con imperceptibles variantes, sigue aquí la línea inmovilista de otra cualquier cabeza de
    la hidra. Los eufemismos también son análogos. Así el atraco a mano armada vuelve a ser reconocido
    como «operación económica» o «recuperación». El comunismo considera que todo es suyo y se lo ha
    arrebatado la opresión. Por eso cuando cometen un expolio, aunque haya derramamiento de sangre y
    todo, aseveran muy convencidos que han «recuperado» algo que les pertenecía. Al atentado, denominan
    «golpe político», etc. Todo ello se adorna luego con propaganda venenosa instando a la violencia y al
    crimen, operación que bautizan con el eufemismo de «sensibilización de las masas».

    Después, cuando estas acciones armadas tomasen mayor entidad, se «pasaría» a los ataques y
    escaramuzas o refriegas contra las Fuerzas de Orden Público, mediante grupos nutridos de autodefensa y
    combate. De forma tan simple, por no decir descabellada, el P.C.E. (M-L) se las prometía felices para
    poner en marcha su teoría del «golpe de Estado», mediante la lucha armada.

    En el V pleno del C.C. que los responsables del P.C.E. (M-L) celebran en Ginebra (Suiza) entre los días
    17 al 21 de agosto de 1972, se discute ampliamente si la pretendida insurrección armada ha de iniciarse en
    el campo o en las ciudades. Hay quien defiende —siguiendo normas tradicionales—, que la lucha armada
    tomaría primero consistencia en los ambientes rurales, al creer que éstos serían los que más prestamente
    quedarían descontrolados por las autoridades, a causa de la tendencia existente a las grandes masas
    urbanas. Así —pensaban— dispondrían de una base (terreno propio) «liberada», con lo cual cumplían al
    pie de la letra una de las primeras condiciones de la subversión, según el modelo «pekinés».

    Sin embargo, durante los preparativos para el I Congreso del P.C.E. (M-L), cuya celebración tuvo lugar
    en la ciudad italiana de Laveno, próxima a Milán, durante los días 20 al 22 de abril de 1973, coincidentes
    por más señas con las festividades de Semana Santa, quedó acordado que el campesinado carecía de un
    apoyo eficaz, con vistas a la supervivencia, «caso de desarrollarse la guerra de guerrillas». En verdad que
    al lector le pasará lo mismo que al autor de estas líneas, cuando penetró por primera vez en los arcanos y
    entresijos de la maraña comunista. No saldrá de su asombro.

    La lucha armada, pues, se iniciaría en las ciudades. Pero nunca a la manera de un levantamiento general,
    sino por etapas sucesivas, en espiral ascendente, hasta lograr que su campo de acción implique a todo el
    país.

    Al I Congreso asisten unos cincuenta afiliados. De ellos unas quince mujeres. La mayoría de los
    asistentes residen en España y por el momento —son nuevos fichajes— carecen de antecedentes.

    Con carácter definitivo se aprobaron los estatutos, la denominada «línea política del Partido» y el
    programa de actividades a desarrollar. Fue además nombrado un nuevo Comité Central que hizo el
    balance de las actuaciones pro-F.R.A.P., hasta entonces reducidas a pintadas, siembras de propaganda y
    manifestaciones similares. Por último se fijaron los seis famosos puntos —luego programa de actuación
    del F.R.A.P. — , cuya simplicidad y radicalismo son de fácil asimilación por cualquiera donde haya
    hecho presa el fanatismo marxista-leninista. Estos puntos, «modelo de civismo y convivencia pacifica»,
    son los siguientes:
    1.— Derrocamiento de la dictadura fascista y expulsión del imperialismo yanqui, mediante la lucha
    revolucionaria.
    2.— Establecimiento de una República Popular y Federativa que defienda y garantice las libertades
    democráticas para el pueblo y los derechos para las minorías nacionales.
    3.— Nacionalización de los bienes extranjeros y de los monopolios políticos y confiscación de aquellos
    pertenecientes a la oligarquía.
    4.— Reforma Agraria, sobre la base de confiscación de los grandes latifundios.
    5.— Liquidación total del colonialismo español.
    6.— Creación de un Ejército al servicio del pueblo.
    Por último las acciones violentas se iniciarían en las zonas urbanas, allí donde existan edificios o
    establecimientos norteamericanos, sea cual fuere su naturaleza, entidades multinacionales, bancos,
    ministerios, etc., siempre y cuando el nivel de organización del P.C.E. (M-L) en la localidad
    correspondiente lo permitiese. No obstante, también se estudió la posibilidad de acciones en el campo.
    Simultáneamente se haría proselitismo en las masas con el fin de que estas «abriguen» a los grupos de
    acción, en especial, a los del Frente Militar, representado en el F.R.A.P. Desde luego el planteamiento de
    puro ingenuo resulta quimérico, aunque consiguieran limitadas metas en su fase de auge, como los
    asesinatos de 1975, lograron, bien es cierto, sembrar entre la población la incertidumbre.


    8.- HACIA LA ORGANIZACIÓN CENTRALIZADA DEL PARTIDO

    Por otra parte los conspicuos del P.C.E. (M-L) creyeron muy apresuradamente que, si lograban un
    ambiente de inseguridad en las zonas urbanas, produciría sobre las mismas la concentración de grandes
    núcleos de reserva de las fuerzas de orden público, cuya extracción tendría que hacerse por las
    autoridades, de las destinadas en zonas rurales, con lo cual, en una acción coordinada de golpe y
    contragolpe, fomentarían el nacimiento de pequeños grupos armados en zonas aisladas, que mediante el
    proselitismo a través de las U.P.C. (Uniones Populares del Campo), darían luego realidad al «Ejército
    Popular». Para la captación y el embaucamiento, se emplearían militantes del sector estudiantil y obreros
    especializados, aunque de origen campesino.

    La articulación orgánica y burocrática del P.C.E. (M-L), es similar a la del P.C.E. y sigue en todos sus
    escalones jerárquicos la misma tónica. En estas cuestiones, el comunista es inmovilista a machamartillo.
    Toda organización o aparato ateo-marxista se pone a punto mediante la redacción de unos estatutos,
    donde se hace especial mención al «centralismo democrático». Los órganos directivos «en teoría» son
    electivos, aunque luego, argumentando conceptos que no vienen al caso, como falta de tiempo o
    procedimientos de urgencia, clandestinidad, imposibilidad de desplazamientos, etc., se abuse en demasía
    de las debilidades humanas y la dedocracia.

    Sin embargo, suelen observarse los extremos que se exponen a continuación:

    El C.C. ha de ser nombrado por el Congreso y el resto de los aparatos, por el inmediato superior. La
    mayoría ha de estar en todo supeditada a la minoría o aparato propiamente dicho. Las decisiones o
    «encargos» del órgano superior han de ser cumplimentadas siempre y ciegamente por el aparato
    inmediatamente inferior. Toda organización comunista ha de ser doble en cuanto a su estructura. Así,
    cuando caiga cualquier escalón, base, etc., es inmediatamente encubierto por el que se tiene a la «espera»,
    formándose a su vez uno nuevo que reemplaza a aquél y así sucesivamente. De ahí también, sirva de
    advertencia, el mal negocio que se haría al legalizar el comunismo; una parte, saldría a la luz pública, con
    su faz sugeridora, pero las otras continuarían en la ciénaga. La hidra no puede renunciar a su elemento.

    La organización del P.C.E. (M-L) en ascensión jerárquica de menor a mayor, quedó articulada de la
    forma que a continuación se reseña:

    CÉLULA.—Unidad más simple y básica. A veces se le llama «troica». Se constituyeron en función del
    Frente de Masas. Mostraron su predilección por los tajos de trabajo donde debían actuar: fábrica, mina,
    centro burocrático, taller, oficina, etc.

    Cuando la captación presenta serias dificultades o no es posible en dichos focos, el proselitismo se efectúa
    en lugares «abiertos», tales como: calles, plazas, barrios, bloques de viviendas, etc.

    Las células en el P.C.E. (M-L) son del tipo masivo, con un máximo de hasta treinta militantes que según
    convenga o no, se articulan en grupos de base. Condición exigida para la formación de una célula es la
    presencia de un responsable (secretario general), otro de organización y un tercero de agi-prop (agitación
    y propaganda). Los grupos de base tienen su responsable designado para cada caso concreto.

    Independientemente de las órdenes que reciba del escalón superior, la célula tiene como misiones propias
    la difusión (siembra) de propaganda; agitación de masas; captación (recluta) de nuevos militantes; control
    de las cuotas de los afiliados y «ayuda» económica a las masas para promover campañas de agitación;
    transmisión de consignas tendentes a la orientación y encauzamiento de la conducta de las masas,
    formación (capacitación política) de los militantes, mediante charlas, reuniones, diálogos, etc., al menos
    una vez cada diez días y si es posible, semanales.

    RADIOS.—Agrupan varias células ubicadas en el mismo barrio, distrito, etc., de una localidad
    determinada. En Madrid concretamente se formaron tres: Norte, Sur y Universidad. Este último sólo para
    estudiantes. Los radios son manejados por un Comité.

    COMITÉS.—De Radio, Locales, Comarcales, Provinciales y Regionales. Los Comités son siempre
    órganos de dirección. Cuando alguno de sus miembros «baja» al escalón inferior —órgano ejecutivo—,
    es muy excepcionalmente. Son a fin de cuentas «las herramientas ideales del Partido». Se dedican a la
    canalización ideológica y política. También «controlan» todas las tareas y maneras de comportarse de los
    elementos de escalones inferiores. Todo Comité se compone a su vez de tres responsables denominados:
    Secretario político, «jefe» del Comité y encargado —solo y exclusivamente—de enlazar con el escalón
    superior. Secretario de organización, igual que el político, pero con respecto al escalón inferior, de tal
    forma que ninguno de ellos conoce las «subidas» o «bajadas» del otro. Caso contrario, incurren en grave
    responsabilidad; y Secretario de propaganda, encargado de redactarla e imprimirla, pero no de
    distribuirla. Esto compete al de organización. A nivel provincial y regional, hay un cuarto Secretario de
    masas, y a cuyo titular están ligados los aparatos de acción.

    ÓRGANOS SUPERIORES
    Tenemos primeramente el:

    COMITÉ EJECUTIVO.—Elegido libremente por el Comité Central. Dirige absolutamente todas las
    actuaciones del P.C.E. (M-L) en el periodo comprendido entre dos plenos del Comité Central. En la
    E.T.A. —de la que hablaremos cuando llegue la ocasión—, el órgano gemelo es el Biltzar Txikía o
    Pequeña Asamblea, cuya intervención está marcada entre dos Biltzar Nagusia o Asambleas Generales.
    Sus atribuciones específicas son las de seleccionar y «destinar» dirigentes; organizar nuevos escalones del
    Partido; distribuir y controlar los fondos, procedentes en su mayoría de «préstamos», recuperaciones o
    «golpes económicos», es decir, atracos a punta de pistola y por último, dar a las masas la orientación
    política debida, con vistas al desarrollo de acontecimientos en un futuro inmediato.

    COMITÉ CENTRAL.—Así como el C.E. dirige la actuación del Partido entre dos plenos del C.C., éste la
    supervisa entre dos Congresos. El C.C. tiene un número muy limitado de componentes. En el P.C.E. (M-
    L) como máximo entre quince y veinte.

    Han de reunirse como mínimo una vez cada dos años, aunque pueden hacerlo mucho antes. Órganos
    burocráticos permanentes del C.C. son la secretaría y la oficina de prensa o información.
    El Secretario tiene como misiones especificas, la dirección general de la línea política, la ejecución de los
    acuerdos del C.C. y del C.E. y la fiscalización administrativa.

    CONGRESO.—Es el organismo superior del P.C.E. (M-L). El Congreso se celebra mediante
    convocatoria. No tiene tiempo marcado. Sus misiones especificas son: Aprobación o denegación de los
    informes del C.C. acerca de las actuaciones llevadas a cabo desde el congreso anterior; determinación de
    la línea política a seguir y labor a desarrollar; aprobación de estatutos y programas y por último,
    nombramiento del nuevo C.C.

    La convocatoria de los congresos corresponde al C.C., que mediante consulta con los Comités regionales,
    dicta o designa los nombres y cargos de los concurrentes, ya que han de asistir «democráticamente» desde
    simples multantes hasta los altos cargos.

    Además de lo expuesto, el P.C.E. (M-L) cuenta como «agentes de captación» para embaucados con su
    correspondiente organización de masas, canalizada en una serie de filiales de acción ejecutiva...

    (Ver organigrama: https://recursos.march.es/linz/I53581.pdf )
    Última edición por ALACRAN; 26/06/2019 a las 17:47
    Valmadian dio el Víctor.
    Hombre en su siglo. Los sujetos eminentemente raros dependen de los tiempos. No todos tuvieron el que merecían, y muchos aunque lo tuvieron, no acertaron a lograrlo. Fueron dignos algunos de mejor siglo, que no todo lo bueno triunfa siempre; tienen las cosas su vez, hasta las eminencias son al uso, pero lleva una ventaja lo sabio, que es eterno, y si éste no es su siglo, muchos otros lo serán. (Gracián)

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    Re: La "hidra comunista de cien cabezas" durante el Franquismo

    El Alcázar. 31/01/1977.

    Que no haya equívocos

    EL GRAPO ES COMUNISTA

    • Es el brazo criminal del Partido Comunista Español Reconstituido

    En numerosos medios de comunicación, que se mueven a compás de los hilos que maneja en España el
    Comunismo Internacional, se ha ido dejando caer sibilinamente que el GRAPO, pese a sus iniciales bien
    definitorias de "Grupo de Resistencia Antifascista Primero de Octubre", agrupaba "comandos" de la
    "extrema derecha". Término este último tan tópico y gaseoso que sólo el lema de Lenin —"una mentira
    repetida mil veces se transforma en una realidad"— puede darle visos de existencia.

    Otro medios de información financiados en su sociedad anónima o en su redacción por el Partido
    Comunista, no se han andado por las ramas y han lanzado las campañas al vuelo dando, sin los
    precautorios "al parecer", "supuestos" "presuntos"..., como cierto que los últimos crímenes cometidos
    en Madrid, incluidos los secuestros de los señores Oriol y Villaescusa, tenían su origen en la
    "extrema derecha" fantasmal, echando con ello una cortina de humo, que sólo ciega a los incautos,
    sobre, la trayectoria de crímenes cpie el Partido Comunista español tiene en su historial: desde los
    "paseos" de los primeros días de la Guerra de Liberación, pasando por Paracuellos del Jarama, las "
    purgas" de los exiliados a Rusia, y las guerrillas de "maquis", hasta los crímenes cometidos en estos
    últimos recientes años en nuestra tierra española. Esa es la trayectoria roja de sangre que tiene el
    Partido Comunista en nuestra patria. Frente a esos miles de muertos, asesinados, la inventada
    violencia de la extrema derecha apenas si ha hecho su supuesta aparición en unos escaparates
    provocativamente marxistas que han sido apedreados o incendiados y una docena de bofetadas
    repartidas a cuerpo limpio en unos centros públicos de habitual concentración izquierdista.

    Por otro lado, ayer mismo, en un matutino de Madrid Don Francisco Romero Marín, al mismo tiempo que
    negaba sus posibles vinculaciones a la sanguinaria K.G.B. soviética —en cuyo historial hay millones de
    asesinatos— rizaba el rizo de los eufemismos al decir que el GRAPO no tiene ninguna vinculación con el
    Partido Comunista Español. Quién siga atentando el serial que se publica en estas páginas con el título de
    "Comunismo: la hidra de las cien cabezas" comprenderá fácilmente que el señor Romero ha dicho la
    verdad, pero no toda la verdad. Porque es cierto que el GRAPO no pertenece a las huestes que dirige
    directamente don Santiago Carrillo, pero no es menos cierto que el GRAPO es un activo grupo
    comunista; una hidra cuya cabeza se llama Partido Comunista Español reconstituido y cuya partida de
    nacimiento tiene la fecha de 1975, momento en que fue así rebautizada la Organización Marxista
    Leninista Española.

    El P.C.E. (r), pese a la discrepancia con el P.C.E. en el orden doctrinal, en la "praxis" estableció
    relaciones intimas con los esbirros criminales de este último con el FRAP. De esos contactos de
    adiestramiento criminal nacería el grupo para la violencia y el crimen que adoptó el nombre, ya sabido, de
    GRAPO.

    Para mejorar la técnica del terrorismo, el GRAPO se puso en íntimo contacto con la ETA V y VI
    asamblea.

    Simultáneamente comenzó la labor publicitaria a través de diversas publicaciones clandestinas como
    "Antorcha", "Bandera Roja", "Gallo Rojo"... Y sienta sus redes de proselitismo en la universidad El título
    de maoísta es el que le ampara de cara a su captación.

    El primer paso, una vez acabada la instrucción terrorista, fue la de proveerse de fondos para poder
    subsistir dado que el PCE sólo le había suministrado los instructores del FRAP, pero ni una mala peseta.
    Un "préstamo" de 32 millones, lo consiguió el 30 de julio de 1975 en un atraco armado en un hospital de
    Barcelona. Un muerto fue su primer baldón de sangre: miembro de la Policía Armada.

    Con esos treinta y dos millones pudo devolver las armas al FRAP y adquirir, vía ETA, otras muchas. El
    dos de agosto de ese mismo año, el GRAPO comete el crimen gratuito; matar por matar. Las víctimas son
    dos miembros de la Guardia Civil que regresaban de su puesto de servicio en el Canódromo.

    El día uno de octubre, quizá para conmemorar su "apellido" inician una danza sangrienta. Su objetivo, los
    miembros de la Policía Armada y los de la( Guardia Civil que son sus más odiados enemigos y
    perseguidores. En la calle Agustín de Foxá, en la calle de Valmojado, en la Avenida del Mediterráneo,
    en la calle Marqués de Corbera... Cuatro asesinatos rápidos con los que quieren hacerse respetar por los
    más duros de sus "mayores". E incluso darse patente internacional, principalmente en Albania que es la
    embajada en Europa occidental del maoísmo criminal".

    Simultáneamente a esos hechos criminales, continúa con el aprovisionamiento de dinero
    y armas. Los robos de dinamita, de armerías, de municiones...

    El GRAPO, comienza a recibir a los más sanguinarios componentes del FRAP, sometido a una cierta
    inactividad por cuestiones tácticas del P,C.E.; así como delincuentes comunes que pueden satisfacer sus
    instintos criminales en un grupo que les ofrece una organización y cierta protección.

    La jornada del 18 de Julio de 1976 fue algo así como su puesta de largo. Atentados por toda la geografía
    española que los corifeos del marxismo adjudicaron con unanimidad a "la extrema derecha" con el fin
    de provocar una reacción ante el Gobierno y dejar sentado el precedente de una supuesta existencia
    de terrorismo "fascista".

    Tras un periodo de esfumamiento porque la Guardia Civil y la Policía Armada les había diezmado en sus
    redadas y acciones y necesitaban rehacer sus cuadros, las "troikas" del GRAPO volvieron a la acción. Su
    desarticulación no fue completa porque solamente se conocen entre sí los miembros de una misma
    "troika". Y con esa organización volvieron a la carga con los espectaculares secuestros de Oriol y
    Villaescusa que mantienen aún en vilo a media España.

    Así pues, recogiendo las palabras del presidente del Gobierno el GRAPO de "ultraderecha", nada. EL
    GRAPO, de comunista, todo.

    El que ese comunismo sea del que se pone peluca para pasar de matute la frontera del olvido, del
    maoista, del troskista, del bolchevique o el menchevique es pecata minuta que las Fuerzas del Orden se
    encargarán de precisar. Lo que no hay ninguna duda es que es una fuerza asesina del comunismo asesino.

    T. de U.

    https://recursos.march.es/linz/I58219.pdf

    Última edición por ALACRAN; 26/06/2019 a las 18:01
    Valmadian dio el Víctor.
    Hombre en su siglo. Los sujetos eminentemente raros dependen de los tiempos. No todos tuvieron el que merecían, y muchos aunque lo tuvieron, no acertaron a lograrlo. Fueron dignos algunos de mejor siglo, que no todo lo bueno triunfa siempre; tienen las cosas su vez, hasta las eminencias son al uso, pero lleva una ventaja lo sabio, que es eterno, y si éste no es su siglo, muchos otros lo serán. (Gracián)

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    Re: La "hidra comunista de cien cabezas" durante el Franquismo

    EL COMUNISMO. La hidra de las cien cabezas
    (V)


    (El Alcázar. 1/02/1977).

    Por Francisco J. DE URCI

    9. ORGANIZACIONES

    LA mediatización de las CC.OO. al P.C.E.. (M-L) quedó bien demostrada en cuantas campañas contra el
    Régimen español se llevaron a cabo por el comunismo con motivo del «Proceso 1001».

    Pero aún hay más. Debido a la crisis de las CC.OO., el P.C.E. (M-L), por medio de su organización
    laboral O.S.O., se marcó como objetivos importantes la penetración en cuantas industrias importantes y
    medianas tuviesen a su alcance. Programa de actuación que venía marcado por el comunismo ortodoxo,
    dentro de su campaña de reconciliación nacional. La penetración de O.S.O. se marcó además otros
    objetivos más ambiciosos; casos de Telefónica y Renfe.

    Otras organizaciones filiales del P.C.E. (M-L) son las Uniones Populares: de Artistas, U.P.A.; del Campo,
    U.P.C.; de Enseñantes (maestros) U.P.E. y de Mujeres, U.P.M. Conozcamos cada una de ellas:

    La U.P.A.—De escaso éxito, pretende ser una «organización de masas» para aglutinar a cuantas personas
    se desenvuelven dentro de alguna actividad artística como: cine, teatro, pintura, escultura, música,
    literatura y periodismo. Su eficacia, al menos por ahora, no es apreciable. Quizá porque no haya más
    opuesto al comunismo totalitario que toda actividad creadora.

    U.P.C.—En cuanto a las del Campo o Campesinas, como también se las denomina, su misión es la de
    controlar las «masas del agro». Se detectaron a raíz de su organización infiltraciones en algunas zonas. Su
    influencia hasta el presente no es apreciable. En la provincia de Valencia (Sagunto) es donde al parecer
    han estado mejor organizadas.

    Aunque en el campesinado el P.C.E. (M-L) vio la mejor «cantera» para aumentar la futura guerra popular,
    se dio cuenta tarde de su gran error para el proselitismo, toda vez que la mayoría de sus militantes, ante la
    indiferencia, hablan sido extraídos de los centros urbanos.

    Esto explica su insistencia y reiteración en la formulación de las consignas y la búsqueda constante para
    lograr la «alianza obrerocampesina», incitando primero a los braceros a «crear una brecha» contra los
    propietarios, que después facultaría el camino para la «conciencia política de la masa».

    Naturalmente que la actuación de las U.P.C. ha de ser distinta a las otras que se desenvuelven en los
    medios urbanos.

    Según ha publicado un colega, se presentarán a diputados por el P.C.E. Ana Belén, Víctor Manuel,
    Raimon, Francisco Rabal, Juan Diego, etc.

    En el primer Congreso del P.C.E. (M-L) celebrado en Laveno (Italia), fue tratada la cuestión y los
    acuerdos se plasmaron en un documento bajo el titulo de: «Acerca de nuestro trabajo en el Campo». Los
    puntos tratados más importantes, fueron los siguientes:
    «Estudios de los trabajos de cada comarca rural para "colocar" a los militantes más adecuados.»
    «Tomas de contacto en los centros agrícolas (localidades centrales, cabeceras de comarca) para desde allí
    prestar la consiguiente influencia a otros de menor importancia.»
    «Programar tareas para la penetración y formación de masas revolucionarias en determinadas zonas
    rurales y en los períodos de mayor actividad (siega, recogida de aceituna, naranja, etc.), con el fin de
    lograr situaciones conflictivas mediante la exigencia de reivindicaciones.»
    «Publicar regularmente el "Boletín" de las U.P.C. para la "sensibilización de las masas". La acción del
    agi-trop se prolongaría en los momentos conflictivos con pintadas, siembras de octavillas, colocación de
    pancartas, banderas rojas, con o sin artefactos explosivos o simulados.»


    Estos puntos formaron la fase previa para la consecución de jornadas de lucha, basadas en asaltos a
    almacenes y silos; cortes de vías de comunicación (carreteras), empleando en ello el producto de las
    cosechas o los vehículos que las transportan; negativa al pago de contribuciones, arriendos y Seguridad
    Social Agraria; asalto de camiones y transportes que conduzcan el producto de las cosechas y negativa
    tajante a vender éstas a precios distintos a los que se acuerden. Como puede apreciarse, conclusiones
    tendentes a «la concordia, la convivencia y la desaparición de las dos Españas».

    Por otra parte, y con respecto al campesinado, acordaron la provocación de huelgas y manifestaciones en
    los pueblos durante las épocas de recogida de cosechas; la huelga, desde luego, en el caso que esté en
    extremo peligro la pérdida de la cosecha. Así fuerzan a conseguir cuantos propósitos acuerden.

    Otras veces es la recogida de la cosecha antes de tiempo, para exigir la no actuación de la maquinaria
    agrícola y la petición de jornales superiores a los estipulados; puesta en cultivo por grupos numerosos de
    terrenos sin roturar, exigiendo luego el pago del trabajo a quien corresponda, aunque no haya sido
    solicitado.

    U.P.E.—Por lo que respecta a la U.P.E., actualmente denominada U.P.P.D. (Unión Popular de Profesores
    Demócratas), es la filial del P.C.E. (M-L) para la captación del profesorado, últimamente con especial
    preferencia del universitario. La U.P.E. o U.P.P.D. está por consiguiente estrechamente ligada con
    F.U.D.E. y F.E.D.E.M. (organizaciones estudiantiles ambas, según hemos visto). De esta forma se crea un
    contacto mutuo entre profesor y alumno. Últimamente han conseguido bastante influencia en los
    problemas de los P.N.N. (Profesores no numerarios), como en la última huelga de profesores de E.G.B.

    La U.P.E. toma también parte activa en las jornadas de violencia del primero de mayo de 1973, a través
    del F.R.A.P.

    U.P.M.—Por último, el P.C.E. (M-L) dispone para control de su militancia femenina de la «Unión
    Popular de Mujeres», no siendo impedimento que a su vez, por el estrato social en que se desenvuelvan,
    pertenezcan a alguna o algunas de las organizaciones ya dichas, tanto en el sector laboral como en el
    estudiantil.

    Como metas más conocidas, aunque su desarrollo aún es imperceptible, las U.P.M. se proponen
    «concienciar» a la mujer para incorporarla a la lucha violenta y para ello, la emplean en las campañas de
    agitación, principalmente, utilizando los argumentos de la carestía de vida, la falta de escuelas, guarderías
    infantiles, etcétera.

    10. LAS FORMAS DE ACTUACIÓN

    En la enmarañada hidra de las cien cabezas el P.C.E. (M-L) es, después del «ortodoxo», el mejor
    organizado. O dicho de otro modo, es la cabeza de fauces más sólidas y mandíbulas más poderosas,
    aunque cuando se escriben estas líneas, quizá por ser invierno, la cabeza esté sumergida en la ciénaga,
    pensando y preparándose para algún zarpazo.

    El P.C.E. (M-L) mantiene rivalidades —con vistas a la galería —con la L.C.R. (Liga Comunista
    Revolucionaria), también propugnadora de la violencia, pero bajo influencias trotskistas. Ahora bien,
    últimamente, este grupúsculo, o sea la L.C.R., ha tomado gran impulso al hacer la debida simbiosis con
    E.T.A.-VI Asamblea, que por su mediatización de comunismo trotskista, sigue las directrices de la IV
    Internacional. Pero esto es tema para tratarlo a su debido tiempo.

    Debido a su carácter violento y despiadado el P.C.E. (M-L), fiel a la trayectoria marcada bajo patrón
    «pekinés», pues el «moscutero» ha de pasar por una «praxis» de moderantismo, ha experimentado
    grandes desmantelamientos. La acción policial fue contundente, aunque no en la debida proporción las de
    otros organismos.

    Las detenciones efectuadas a raíz de los sangrientos sucesos de primero de mayo de 1973, fueron
    numerosas, como no podía por menos de suceder. No vamos a entrar en detalles sobre estas actuaciones.
    Sólo pretendemos ofrecer un trabajo de síntesis, para informar y no deformar como hacen otros colegas
    de prensa, y abrir los ojos a los que, por desgracia, poseen una visión tan limitada que no escapa más allá
    de sus narices.

    Las zonas de más arraigo del P.C.E. (M-L) son Madrid, Valencia, Zaragoza y Barcelona. En esta última
    provincia se llegó a contar con cuadros importantes en Sabadell, Igualada y Tarrasa. Hecho por demás
    preocupante. En sentido histórico, el comunismo ortodoxo en Cataluña está enraizado en el P.S.U.C., que
    sigue la línea tradicional o «moscutera», con su secretario general López Raimundo, el P.O.R. (Partido
    Obrero Revolucionario), heredero en cierto modo del P.O.U.M. (Partido Obrero de Unificación
    Marxista), que fue de la rama trotskista, y últimamente el P.C.E. (VIII Congreso) o de Enrique Líster,
    escindido de los «carrillistas», más por enemistad personal de ambos santones comunistas que por
    cuestiones de ideología, pero que tampoco se siente ligado a la rama «pekinesa», como el P.C.E. (M-L).

    En bastante menor escala puede aseverarse que el P.C.E. (M-L), ha sido detectado en las distintas
    regiones españolas, incluido el Archipiélago Canario. No obstante, parece tener —por su proximidad a
    Madrid—, algo más entidad en Ciudad Real, con células en Puertollano y Manzanares, en Toledo y en
    Avila.

    En cuanto a la provincia de Madrid se han detectado infraestructuras importantes en Aranjuez y Alcalá de
    Henares. En Valladolid existieron brotes súbitos, aunque desmantelados rápidamente gracias a activa
    acción policial.

    En cuanto a sus tentáculos en el extranjero, para el proselitismo entre emigrantes, ejerce y ha ejercido su
    acción en Francia, Alemania Federal, Suiza y Bélgica. La totalidad de sus afiliados —incluidos los que
    cumplen condena por sus diferentes delitos—, era de unos dos mil en 1973. Unos datos aclaratorios de
    cuanto exponemos nos darán una idea aproximada de este «globo desinflado» de la hidra.

    Para la planificación de las jornadas de primero de mayor de 1973, el P.C.E. (M-L) «echó el resto»,
    proyectando al crimen a su organización o frente de masas F.R.A.P., al completo de sus efectivos de la
    capital de la nación.

    Fueron practicadas un centenar de detenciones. La organización quedó prácticamente deshecha. De todas
    formas, los componentes del P.C.E. (M-L) y sus agrupaciones filiales son de gran fanatismo, alevosía y
    proclividad al crimen, mérito que se han ganado a pulso. Y lo más censurable de cuanto opinamos es que
    el setenta y cinco por ciento de sus componentes y cuadros responsables son de formación universitaria,
    con mayoría de estudiantes y licenciados en Económicas. Nada de extrañar, pues la influencia del
    profesor sobre los alumnos es motivación inexcusable.

    11. LA PUESTA A PUNTO

    Cuando la hidra se dispone a poner en circulación un nuevo programa, o dicho de otra forma, le nace una
    cabeza más, dedica un periodo a la inevitable «campaña publicitaria». Algo así a como hacen las
    empresas al lanzar un nuevo producto.

    Por ello, en su fase embrionaria el P.C.E. (M-L) dedicó especial atención al factor propaganda. En el
    buzamiento de panfletos y hojas sueltas, cualquier aparato ateo-marxista o comunista es fecundo. El
    misterio está en la máxima de Stalin: «Una multicopista hace más daño que un tanque, y en definitiva,
    cuesta bastante menos».

    Con la constitución del F.R.A.P. en enero de 1971, la propaganda toma un gran impulso, llegando durante
    el año siguiente a su cota más alta. Se detectaron más de un centenar de hojas sueltas diferentes, lo que
    nos da una media aproximada de una cada tres días. De ellas, la tercera parte correspondió a Madrid y su
    distrito universitario, un quince por ciento a Valencia, un diez por ciento a Zaragoza y el cuarenta por
    ciento, más o menos, al resto del país. Los meses de mayor actividad panfletaria fueron los de enero a
    abril, con el oportunismo de los sucesos de El Ferrol del Caudillo y la campaña para «la sensibilización de
    las masas» con vistas a la prueba de choque, «tanteo al poder», del primero de mayo.

    Los «materiales» (hojas y libelos impresos) son repartidos en mano en sitios determinados (fábricas,
    escuelas, academias, autobuses, etc.) o mediante «siembras», generalmente de madrugada y desde coches.
    También suelen distribuirla por correo, sin remite, cuando pretenden ejercer sobre los receptores una
    «erosión moral». El sistema, de todas formas, es más lento y costoso.

    Además de lo expuesto, como acciones de propaganda, están las consabidas pintadas y colocación de
    pancartas y banderas en puntos visibles (pasos elevados, fachadas de edificios). Lo realizan «comandos»
    de tres individuos y durante la madrugada de días conmemorativos. En las pintadas, uno hace de
    «escritor» mientras los otros vigilan. Es la tarea más sencilla de los militantes. Donde inician su «carrera
    política».

    Una vez comprobada su valía, de las «pintadas» «suben» a los «comandos de agi-trop», modalidad de
    actuación empleada tanto para la colocación de banderas como la de pancartas y murales. El reparto de
    «materiales» a determinadas horas, recién anochecido, y en lugares ya elegidos —salidas de metro,
    paradas de autobuses, puertas de cines, toros, fútbol, etcétera—, se efectúa por «comandos de reparto»,
    integrados por tres sujetos del mismo o distinto sexo. Mientras éste distribuye, entre la gente, está
    vigilante el «comando de protección», integrado —según convenga— por cuatro, seis, o más individuos,
    normalmente armados con barras, porras, cadenas y armas blancas.

    Su misión es salir en defensa de los de «reparto», si éstos fuesen sorprendidos o denostados por el público
    o los agentes de la autoridad intentasen detenerlos. Los «comandos de protección» atacan
    preferentemente por la espalda. El P.C.E. (M-L) ha pretendido en ocasiones «cobrar» la propaganda
    cuando la distribuye en mano. Cree así lograr un «compromiso político» con el abordado y sorprendido
    transeúnte.

    En cuanto a sus acciones subversivas más peculiares, el P.C.E. (M-L) es el creador de los «saltos de
    comandos», con el fin de realizar las «manifestaciones relámpago». Estos saltos de comandos están
    acompañados de acciones vandálicas, con pretextos vindicativos y de talante revanchista. Su conducta es
    la de una pura salvajada. Pero lo asombroso es que al ser detenidos e identificados sus componentes,
    pertenecen al sector estudiantil. Se trata de futuros letrados, médicos, psicólogos o licenciados en
    cualquier rama del saber y en su mayoría de extracción burguesa, donde la hidra ha conseguido su
    contaminación a base de invocar amnistía, reconciliación nacional, coexistencia pacífica, etc.

    https://recursos.march.es/linz/I53582.pdf
    Última edición por ALACRAN; 28/06/2019 a las 17:57
    Valmadian dio el Víctor.
    Hombre en su siglo. Los sujetos eminentemente raros dependen de los tiempos. No todos tuvieron el que merecían, y muchos aunque lo tuvieron, no acertaron a lograrlo. Fueron dignos algunos de mejor siglo, que no todo lo bueno triunfa siempre; tienen las cosas su vez, hasta las eminencias son al uso, pero lleva una ventaja lo sabio, que es eterno, y si éste no es su siglo, muchos otros lo serán. (Gracián)

  6. #6
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    Re: La "hidra comunista de cien cabezas" durante el Franquismo

    EL COMUNISMO. La hidra de las cien cabezas

    (VI)

    El Alcázar. 02/02/1977.

    Por Francisco J. DE URCI

    PARTIDO COMUNISTA DE ESPAÑA, MARXISTA-LENINISTA. P.C.E. (M-L)

    12. LABOR PROSELITISTA PARA PIQUETES Y HUELGAS

    Los mayores apoyos económicos proceden de Pekín vía Albania.

    Los inciviles actos que cometen en contra del orden establecido, consisten en rotura de lunas, como la
    que tuvo lugar en 16 de septiembre de 1971, contra varios establecimientos comerciales y bancarios de la
    calle Fuencarral de Madrid, ocasión en la que destrozaron cuarenta y dos; lanzamiento de explosivos y
    cócteles "Molotov", como el realizado en Barcelona en diciembre de 1972, contra el Instituto de Estudios
    Americanos; vuelco de coches y autobuses con el consiguiente incendio de los vehículos y agresiones a la
    fuerza pública, cuando ésta aparece para disolverlos, procurando que en estos choques y manifestaciones
    se produzca alguna víctima, para luego, la ulterior campaña en la prensa "simpatizante" en desprestigio de
    autoridades, instituciones y miembros del orden público. ¡Una bendición!

    Estos actos de salvajismo —pues éste es su verdadero calificativo—, la hidra los suele llamar "guerrillas
    urbanas", "acciones disuasorias", etc., son llevados a cabo por un numeroso grupo de jóvenes de ambos
    sexos, previamente convocados y congregados en distintos puntos, próximos al lugar del "salto". El
    comando se organiza por su frente y flancos, con "piquetes de protección". Estos son provistos de barras,
    porras y cadenas. El número aproximado de los integrantes de un salto, suele ser de dos centenares.
    Los piquetes han de impedir por todos los medios, incluida la violencia (o el ataque, preferentemente por
    la espalda), que se efectúen detenciones. Los dirigentes suelen ir "arropados" en el centro o en la
    retaguardia, para azuzar a los de cabeza. Por último, todo "salto" suele estar acompañado de siembra de
    propaganda y alarde de pancartas y banderas rojas.

    Los elementos más destacados de los "saltos de comandos", una vez que ya han actuado en distintas
    ocasiones y se ha comprobado su "entusiasmo político", se les emplea en "expropiaciones" o "golpes
    económicos", que no son otra cosa que atracos. También se les "destina" al robo de multicopistas,
    máquinas de escribir, papel, etc., para organizar los aparatos de propaganda.

    13. LA PROVOCACIÓN DE HUELGAS

    Últimamente y en el sector laboral, el P.C.E. (M-L) ha precisado como su tarea más primordial la
    provocación de huelgas.

    Todo movimiento huelguista bien aprovechado constituirá "la principal línea que permitirá fortalecer y
    ampliar el movimiento de masas en la lucha contra la dictadura y de manera inmediata, para preparar la
    H.G.R. (Huelga General Revolucionaria) contra la monarquía". Buena demostración de cuanto
    exponemos, estuvo en los conflictos laborales masivos de enero-febrero de 1976, cuyas pérdidas para la
    economía nacional alcanzaron un techo insospechado.

    Naturalmente que para llevar a cabo todas estas actuaciones incordiantes, paso previo para otras más
    trascendentes, el P.C.E. (M-L) necesita de sus campañas de proselitismo y reclutamiento. Tarea esta a la
    que, mediante cuadros preparados con "misiones específicas", concede papel primordial.
    El proselitismo se desarrolla de la siguiente forma:

    Primero hacen un estudio a fondo de los problemas y servidumbres de aquéllos a los que se quieren
    embaucar. Defectos de la enseñanza entre los estudiantes; aumento de salarios y pensiones de jubilación,
    entre los obreros. Cualquier ocasión en beneficio del Partido es aprovechable. Parten del principio de las
    deficientes inherentes a toda obra humana, pero eso sí, garantizando que la solución la tienen ellos. Por
    otro lado se muestran amigos desinteresados, para facilitar cuanto carezcan.

    No mencionan para nada la palabra comunismo, ni el término marxismo-leninismo. Mantienen que el
    socialismo es su meta como situación ideal; por otro lado, insisten machaconamente en la lamentable
    "situación de España, como colonia norteamericana". Después llega el reparto de "materiales", lecturas
    para la sensibilización de los simpatizantes y que consisten en "literatura petrolera" y explosiva, en
    apariencia "ingenuamente" redactada a ciencia y paciencia, para envenenamiento mental de desgraciados.
    Los nuevos militantes así "madurados", son encuadrados en alguna filial según su procedencia y de las
    que ya dejamos constancia. El periodo de aprendizaje está comprendido entre un trimestre y un año.

    Serán luego el elemento "detonante" que haga moverse a la masa de incautos en los conflictos laborales.
    Para ello, se les infunde el afán del protagonismo y se les comienza a usar escalonadamente. Un orden
    usual es el siguiente: pintadas, reparto de propaganda, actuación en comandos, bandidaje, terrorismo,
    agresiones (con muerte o sin ella) a los agentes del orden público, etc. Cuando se "han hecho los méritos
    suficientes", se ingresa en el P.C.E. (M-L), mediante solicitud avalada por dos militantes y con el visto
    bueno del comité correspondiente.

    El paso siguiente es el de "llegar a ser un cuadro", aunque por desgracia no de los que se cuelgan. Esto
    impone como condición ligarse y respetar los estudios, cuyos puntos más destacados pueden resumirse
    en:
    —Combatividad y abnegación enteramente "revolucionaria" (?).
    —Espíritu revolucionario y entera fidelidad a los principios del marxismo-leninismo".
    —Capacidad para servirse de sus propias fuerzas y aplicar la línea de masas".
    —Ciega disciplina y obediencia a la línea política marcada".

    Los militantes del Partido — decía el informe del IV Pleno del Comité Central— se forman y forjan en
    las filas del Partido, siempre que reúnan condiciones imprescindibles como son: "conciencia de clase,
    ardor revolucionario y disciplina".

    14. LOS MEDIOS DE DIFUSIÓN

    El P.C.E. (M-L) llegó a contar con una compleja organización de propaganda. Dentro del enjambre de
    siglas comunistas, sólo es superado por el P.C.E. (Ortodoxo). Sin embargo, como sus "materiales" van
    dirigidos a todos los sectores de la sociedad activa, implica una aportación hacia la captación, de
    considerable importancia.

    Por otra parte, los numerosos tirajes han venido demostrando una capacidad económica nada
    despreciable, filtrada, como es lógico suponer, desde la cabeza central de la hidra. Los mayores apoyos
    económicos los recibió en principio de Pekín, vía Albania. Sus publicaciones, la mayoría en ciclostilo,
    son las siguientes:

    "Vanguardia Obrera", órgano de expresión del Comité Central. Publicación mensual. Mantiene una
    "consentida" abierta rivalidad con "Mundo Obrero" del P.C.E. Sus tirajes suelen hacerse en Madrid y
    algunos en el extranjero. Su primer número apareció en 1965. Recientemente hay una "Vanguardia
    Obrera", semanal.

    "Mundo Obrero (m-l)", hizo su aparición y por escaso tiempo en 1970, como "órgano escindido" del
    P.C.E. (M-L).

    "Revolución Española", revista teórica y política, editada por Ruedo Ibérico, en París, a partir de 1972. Su
    aparición es esporádica.

    "Faro Rojo", órgano del Comité Regional de Canarias. Comenzó a publicarse muy irregularmente en el
    año 1972.

    "Gudari Gorría", órgano del Comité Regional de Euzkadi. Su primer número apareció a mediados de
    1973.

    "La Chispa", órgano de la denominada Federación Centro. No se publica desde hace años.

    "Acción", órgano del F.R.A.P. Se comenzó a editar en Francia a partir del mes de marzo de 1971, mes en
    que apareció el número uno. Luego se hicieron ediciones regionales. Así: "Acción de Andalucía", "de
    Aragón", "de Toledo", etc. Su confección, excepto "Acción de Madrid", era muy deficiente.

    "El Patriota", órgano local del F.R.A.P. a cargo de los Comités pro-F.R.A.P.

    Además existen o existieron otros papeluchos de nombres incontrolados como "Valencia Republicana" o
    "Sagunto Obrero y Campesino" por ejemplo.

    Para las distintas organizaciones filiales del P.C.E. (M-L), hay toda una lista de "publicaciones" de
    difusión limitada a su sigla correspondiente. Veamos las más conocidas:
    "Universidad Popular", órgano del Comité Central del F.U.D.E. Apareció en 1972. Posteriormente se
    "desplegó" en otras de carácter localista para cada uno de los distritos universitarios: Valladolid, Granada,
    Sevilla, etc.
    "Democracia Popular", órgano de expresión del F.E.D.E.M."
    "Enseñanza Popular, del U.P.E. Aparece en 1973.
    "Cultura Popular", del U.P.P.D.
    "Emancipación, de la Coordinadora Nacional de O.S.O. Aparece por primera vez en 1972. Es publicación
    mensual y sustituyó a otra de igual nombre pero de apelativo localista. Hay además con talante
    oportunista publicaciones de O.S.O. para emigrantes.

    Otros materiales detectados del mismo sector son los que llevan el nombre de la localidad, seguido del
    titulo "Obrero y Campesino". En Valencia, en 1971, apareció "Lucha Obrera" y en Vascongadas
    "Aurrerá" y "Azkate".

    Las U.P.C. disponen de sus correspondientes y venenosos papelucos con títulos sugerentes como:
    "Reforma Agraria", para Castilla; "La Voz del Campo", para Aragón, y "Revolta", para la región
    levantina.

    Las U.P.M. tiran "Liberación" en Madrid e "Igualdad" en Valencia. Por su parte las C.O.B., muy
    desarrollados en Barcelona, publican "Cataluña Popular", "Unión" de Hospitalet y "La Veu Popular",
    todas aparecidas a partir de 1972.

    En cuanto a las juventudes del P.C.E. (M-L) tienen como órgano de expresión más importante "Joven
    Guardia", aparecido a partir de 1972. "Suplemento al Joven Guardia", para Levante, cuyo título anterior
    era el de "Estrella Roja", y "Servir al Pueblo", para el sector juvenil de los emigrados en Francia, casi en
    exclusividad para París.

    La U.P.A. publica en París, aunque muy esporádicamente, ´´Arte y Lucha" y "Viento del Pueblo". A su
    vez el F.U.S., comenzó en 1973 a tirar "Socorro Rojo", titulo que cambió poco más tarde por el de
    "Solidaridad".

    15. OFICINAS DE PRENSA Y CALENDARIO

    El P.C.E. (M-L) montó dentro de su oficina de prensa e información afecta al Comité Central ediciones
    bilingües —español y francés— de su colección titulada "Documentos" con carácter monográfico, así
    como la serie "Cuadernos", de los que se han difundido "Cuadernos políticos" (F.R.A.P.), "Cuadernos
    Sindicales" (O.S.O.) y "Cuadernos Rojos".

    En cuanto al fomento de los separatismos, publican "Cataluña Informativa" y "Nova Germania", para
    Levante.

    Aparte de la profusa lista expuesta, desde 1973 publican en Francia el "C.E.R.A.P.", boletín pro-F.R.A.P.,
    cuya sigla quiere decir: Comité Espagne Republicaine Antifascista et Patriote, organización francesa.

    A todas estas publicaciones hemos de agregar los B.I. (Boletines Internos) del C.E. donde se exponen los
    temas políticos que los "cuadros" han de estudiar, planes de acción y actuación, etc. cuyo conocimiento es
    de exclusividad para dirigentes. Su contexto es en varias fases y de forma escalonada para los
    correspondientes comités (locales, comarcales, provinciales, etc.) hasta "subir" al órgano superior. Se
    realizan por "Ediciones Vanguardia Obrera".

    Al igual que el P.C.E. (ortodoxo), el P.C.E. (M-L) —al principio de los años setenta—, su hijo predilecto,
    dispuso de emisiones de radios propias, a través de Radio Pekín, que le dedicaba una hora al día en sus
    programas de onda corta y lengua española y Radio Tirana, con cuatro emisiones diarias de treinta
    minutos cada una en ondas media y corta
    . Para "despertar la afición" a estas emisiones, el P.C.E. (M-L)
    difunde un boletín titulado "Radio Tirana informa", cuyo tiraje está a cargo del Comité Regional de
    Castilla.

    Por su parte, el F.R.A.P. llegó a disponer de la "Agencia de Prensa España Popular", con residencia en
    París, donde se editaba un boletín informativo en francés, alemán, italiano, inglés y, por supuesto,
    español. Su titulo era A.P.E.P.

    Con el fin de "fomentar el patriotismo", a su manera, claro está, el P.C.E. (M-L), puso en marcha un
    calendario de "fiestas oficiales". Las celebraciones fueron a base de colocación de pancartas, rotura de
    lunas en edificios oficiales, bancos, etc., siembras de octavillas, saltos de comandos, etc.

    Estas fiestas son: 6 de enero (1971), proclamación del F.R.A.P.;
    11 de febrero (1873), proclamación de la I República;
    16 de febrero (1936), triunfo electoral del Frente Popular;
    14 de abril (1931), proclamación de la II República;
    15 de abril (1920), constitución del P.C.E.;
    26 de abril (1937) bombardeo de Guernica (fiesta sólo para el País Vasco);
    1 de mayo, Fiesta del Trabajo;
    2 de mayo (1808), Fiesta de la Independencia;
    18 de julio de 1936, Alzamiento Nacional;
    11 de septiembre (1714), ocupación de Barcelona por Felipe V (fiesta sólo para Cataluña);
    26 de septiembre (1953), firma del primer convenio hispano-norteamericano (se harán
    especialmente acciones contra edificios y empresas de Estados Unidos);
    4 de octubre (1964), constitución del P.C.E. (M-L); 7
    de noviembre (1936), defensa de Madrid (¡No pasarán!).

    La proclividad a las celebraciones "patrióticas" es indignante. Muy deportivamente, se apuntan lo suyo y
    lo ajeno. Aparte fiestas con las que la relación comunista es más que quimérica. Lo que extraña, es cómo
    no han incluido el 12 de octubre (1492), descubrimiento de América, o el 7 del mismo mes, batalla de
    Lepanto, pongo por caso.

    Dentro de la "mecánica funcional" de la hidra, al P.C.E. (M-L) le corresponde actualmente un periodo de
    "descanso". Pero esto son sólo falsedades. Aunque desde las sangrientas jornadas protagonizadas por su
    frente de masas, F.R.A.P. no haya vuelto a dar "señales de vida", es también muy cierto que entre octubre
    y noviembre (1976), para rehacerse de "defecciones de sus cuadros" más representativos, siguiendo con
    sus esquemas de activismo terrorista "pekinés", tiene en vías de organización, ahora bajo apelativo
    "republicanista" los C.P.R. y las J.P.R. ("Comités Patrióticos Republicanos" y "Juventudes Patrióticas
    Republicanas"), titularidades sugeridoras para espejismo de incautos y de tendencia combativa hacia
    nuestra nueva forma de Gobierno.

    El término antifascista ha quedado un tanto en desuso con el talante de la reforma democrática. De ahí
    que en su mimetismo en pro del incordio y la insidia, nada tiene de extraño, que la hidra, en un futuro
    próximo —tal vez la próxima primavera—, nos salte con el nuevo camelo de un republicanismo rabioso.

    https://recursos.march.es/linz/I53584.pdf
    Última edición por ALACRAN; 06/07/2019 a las 19:15
    Valmadian dio el Víctor.
    Hombre en su siglo. Los sujetos eminentemente raros dependen de los tiempos. No todos tuvieron el que merecían, y muchos aunque lo tuvieron, no acertaron a lograrlo. Fueron dignos algunos de mejor siglo, que no todo lo bueno triunfa siempre; tienen las cosas su vez, hasta las eminencias son al uso, pero lleva una ventaja lo sabio, que es eterno, y si éste no es su siglo, muchos otros lo serán. (Gracián)

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    Re: La "hidra comunista de cien cabezas" durante el Franquismo

    EL COMUNISMO. La hidra de las cien cabezas

    (VII)

    El Alcázar. 03/02/1977.

    Por Francisco J. DE URCI

    PARTIDO COMUNISTA DE ESPAÑA, MARXISTA-LENINISTA. P.C.E. (M-L)

    COMO así convenía a los altos "santones universalistas" de la hidra, las relaciones diplomáticas del
    P.C.E. (M-L) con las demás cabezas, en su fase de arranque, debían ser antes que nada de enemistad. Así
    la atención represiva estaría volcada sobre esta nueva sigla, en beneficio de las demás y por supuesto del
    P.C.E., sumo rector del comunismo como filosofía materialista y anticristiana.

    Con el talante novedoso de su agresividad "pekinesa", además de autoconstituirse en el único
    representante del marxismo-leninismo, provoca luego en las demás cabezas y cabecitas de la hidra, el
    afán del protagonismo y la imitación. Se le "comisiona", pues, para que —mientras convenga— adopte
    posturas de superioridad y egocentrismo.

    Bien es cierto que el P.C.E. (M-L) como reacción obligada a sus actos de violencia, se vio sometido a una
    campaña represiva, dicen, "amenazante de su completa desaparición", mas ello sólo los redujo a un
    período de clandestinidad, dentro a su vez de la clandestinidad que les es tan consustancial como el agua
    al pez. Demostración de cuanto decimos y hemos pronosticado en líneas precedentes puede deducirse de
    lo aventurado por el F.U.S. algo más tarde, tras la fase de las detenciones. "No hay disolución —
    informan— sino tregua en nuestro activismo armado".

    Para conseguir un proselitismo joven, el P.C.E. (M-L) atacó virulentamente a Carrillo y el P.C.E.; a
    ambos les motejó —no sin razones— de chaqueteros traidores, con sus camelos de "pactos para la
    libertad", desviación de los principios revolucionarios del leninismo, giro acomodaticio, en fin de cuentas,
    en la lucha contra el fascismo, la reconciliación nacional y el vergonzoso "acercamiento" hacia la
    oligarquía que ostenta el poder. Pero lo curioso, es que estos ataques violentos a los santones del P.C.E. se
    trocan en critica suave hacia los responsables de rango medio y en abierta paternalidad, hacia los de
    ínfima categoría. Así el comunismo genérico, sólo hace "trasvasar" sus gentes, con el fin de inyectarles
    nuevas corrientes de pensamiento.

    16. EL FRENTE REVOLUCIONARIO ANTIFASCISTA Y PATRIOTA (F.R.A.P.)

    El F.R.A.P., sigla que un comentarista de este diario tradujo hace algunos meses como "Frente
    Revolucionario de Aspirantes al Patíbulo", constituye el frente político de acción directa del P.C.E. (M-
    L), con la sola misión de atraerse a los demás grupos de afines concomitancias, para imprimir a sus
    actuaciones una técnica de acusada violencia.

    El F.R.A.P. tuvo su alumbramiento en enero de 1971 en París, con la constitución de un Comité
    coordinador. Este alumbramiento salió de los contactos entre el P.C.E. (M-L) y Julio Alvarez del Vayo,
    padre putativo de "Vanguardia Socialista" y F.E.L.N. (Frente Español de Liberación Nacional). Poco
    después se adhieren otros grupos, por el momento inoperantes, como M.I.P. (Milicias de Izquierda
    Proletaria), U.S.E. (Unión Socialista Española), la fracción marxista-leninista del M.C.E. (Movimiento
    Comunista de España) y "Nova Germania", de matiz separatista levantino. Por último, los comités pro-
    F.R.A.P. captan al grupo A.R.D.E. (Acción Republicana Democrática Española), uno de cuyos "santones"
    es el gimoteador y experto en medievalismo, historiador abulense Sr. Albornoz. Por otra parte, la
    presencia en estas alianzas de Alvarez del Vayo es más que "conmovedora". El antiguo comisario General
    de la Guerra Civil, ha sido siempre, hasta su muerte, un hombre incondicional a Moscú, con lo que a
    "mayor abundamiento", según dicen los juristas, todo eso de enemistades e improperios al comunismo
    "ortodoxo", por parte del P.C.E. (M-L), que desde hace algunos meses ha dado en cambiar el anagrama
    por P.C. (m-l), es pura farsa.

    En el primer Congreso que el P.C.E. (M-L) celebra en Laveno durante los días de Semana Santa, de 1973,
    se extiende definitivamente la partida de nacimiento del F.R.A.P. Este Congreso tiene lugar en unas
    instalaciones prefabricadas, con diversos barracones, donde se establecieron los dormitorios, comedor y
    sala de reuniones y conferencias. La organización corrió a cargo de "camaradas italianos", y los gastos
    también. No hay duda que la mano del inventor del "eurocomunismo" anduvo en todo esto.

    El F.R.A.P., que defiende el asesinato como norma habitual de actuación, se constituye en
    este congreso, en el "frente armado" del P.C.E. (M-L) o "globo desinflado" del futuro "Ejército Popular".
    Sus normas tácticas son muy simples. La unidad base se llama "escuadra de tiro", integrada por tres,
    cuatro o cinco escuadristas, con su "jefe político". De tres a cinco escuadras de tiro, forman el
    "destacamento de asalto"; igual número de éstos forman el "batallón de choque" y, por último, la
    coordinación de dos o más "batallones de choque", constituyen la "brigada móvil". "El batallón de choque
    y la brigada móvil", como unidades superiores, disponen de Estado Mayor, además de sus jefes políticos
    respectivos.

    La osadía es inconcebible. El F.R.A.P., dicen estos estúpidos en uno de sus documentos, tiene como
    principal consigna: "acosar, inmovilizar y destruir al ejército franquista y sus órganos represivos". ¡Así
    como suena!

    En el primer Congreso citado, los estrategas del F.R.A.P. preparan su primera "batalla" para el día uno de
    mayo, festividad del Trabajo. La "batalla ganada contra el fascismo", consistió en asesinar salvajemente,
    alevosamente y canallescamente a un agente de la autoridad.

    El plan de acción redactado por el Comité pro-F.R.A.P. fue aprobado en todas sus partes por el Comité de
    Madrid del P.C.E. (M-L), órgano supremo en el "conflicto bélico planteado contra la tiranía".

    Se planificaron dos manifestaciones. La primera a las diecinueve horas treinta minutos del día uno en la
    zona de Antón Martín y la segunda para el día dos, a las veinte horas, en La Latina. Ambas como es
    sabido, en Madrid.

    La campaña de "sensibilización de las masas" se desarrolló con las técnicas habituales de siembra de
    octavillas, pintadas, murales en los recintos universitarios, etc. Hubo grupos de acción que incitaron al
    sector laboral a las entradas y salidas del trabajo. Cumplida esta fase previa, para el primero de mayo, se
    constituyeron dos "grupos de choque". El primero integrado por afiliados al F.U.D.E., F.E.D.E.M. y
    J.A.P., daría su salto por las calles inmediatas a la Santa Isabel, donde se concentrarían para marchar
    inmediatamente en dirección a la plaza de Antón Martín. El segundo grupo, integrado por miembros de
    O.S.O. "saltaría" en la calle Huertas, dirigiéndose por la de Amor de Dios, a reunirse con el primero en la
    típica plaza madrileña.

    17. EL F.R.A.P. CONSIGUE SUS PROPÓSITOS

    A excepción de los "cócteles Molotov", los comandos irían provistos de barras, porras, cadenas y
    navajones, armas todas tan nobles como los elementos que iban a emplearlas. Su orden tajante: actuar
    violentamente contra la fuerza pública, apoyándose en la mayoría numérica.

    Después de los luctuosos sucesos acaecidos, pudo saberse que el F.R.A.P., para anticiparse a los hechos,
    instaló en cafeterías y bares de la estimada zona de enfrentamiento con los agentes del Orden Público, el
    correspondiente aparato sanitario, con médicos y enfermeras de la organización, con el fin de atender a
    los heridos propios, para ser luego evacuados y ocultados en casas particulares, o en su defecto y
    eventualmente, con nombre falso en el Hospital Clínico o en la Concepción. Para su identificación, el
    personal facultativo luciría en su solapa un clavel rojo.

    En evitación de que los militantes ya fichados pudieran ser detenidos, preventivamente se les ordenó que
    se ausentaran de sus domicilios varios días antes, y no apareciesen hasta pasado el tres de mayo. Llegado
    el momento, a las ocho menos veinte de la tarde, un grupo de unos diez, dos "escuadras de tiro", irrumpe
    en la calle Santa Isabel, portando banderas rojas. Cuando varios policías tratan de detenerlos, son
    envueltos por otro grupo más numeroso.

    En su fingida huida llaman la atención del inspector Juan Antonio Fernández que les persigue en
    derechura a un callejón, donde otro grupo se lanza sobre el representante de la paz y el orden y después de derribarle,
    le apuñalan con ensañamiento. En el crimen intervienen jóvenes de ambos sexos. Entre las
    heridas que el infortunado inspector recibe, destaca una realizada con un cuchillo de monte, clavado en el
    pecho, con desgarro del pulmón. Juan Antonio Fernández, de veintiún años de edad, natural de León, hijo
    de un minero, había sido salvajemente asesinado por unos jóvenes enloquecidos por el virus comunista,
    en defensa de "las libertades del pueblo oprimido". Sin comentarios.

    La llegada de un coche patrulla pone en fuga a los asesinos. Trasladado el funcionario a un hospital, para
    nada sirvieron los auxilios de la ciencia.

    De la misma forma taimada fueron heridos los componentes de un coche patrulla, cuando se disponían a
    conducir unos detenidos. El inspector López García, jefe del grupo, fue apuñalado. Recibió tres heridas
    graves en espalda, vientre y brazo. El conductor del vehículo fue igualmente apuñalado por la espalda.
    La rápida actuación represiva —aunque tuvieran orden expresa de no usar las armas— dispersó a los
    agresores. En las fechas siguientes se practicaron numerosas detenciones, quedando desmantelado el
    "aparato de choque" del P.C.E. (M-L). En noviembre del siguiente año, varios de los autores y
    participantes en el asesinato que acabamos de reseñar, fueron juzgados y condenados a diferentes penas.
    El éxito obtenido por "Ejército Popular" del P.C.E. (M-L) les sorprendió de tal forma que la
    manifestación programada para el día siguiente quedó suspendida.

    Tras unos meses de completa inactividad aparente, en 6 de enero de 1974, en París, tiene lugar la
    Conferencia Nacional del F.R.A.P. Las reuniones son presididas por Julio Alvarez del Vayo, motejado
    por alguien —al parecer Indalecio Prieto— de "tonto con ideas", aunque mejor expresado seria: "de tonto
    con malas ideas".

    En la conferencia aludida se hizo un llamamiento a todas las organizaciones relacionadas y
    controladas por el F.R.A.P., con el fin de centrar todos los esfuerzos de lucha contra "la monarquía y
    contra la proclamación del príncipe Juan Carlos como Rey". Otros temas de segundo plano, fueron la
    lucha contra la represión, la carestía de la vida y la amnistía de los presos políticos, muchos de ellos con
    asesinatos a su cargo.

    18. NUEVOS CRÍMENES DEL F.R.A.P.

    "El F.R.A.P. —dice su órgano de difusión "Acción"— no hay que concebirlo tan sólo como una
    organización muy amplia, sino además como una inmovilización política que va desde la organización
    amplia pero concreta, caso de los comités pro-F.R.A.P., que son su esqueleto, hasta un marco político que
    movilice a todo el pueblo, pasando por diversas formas de organización y movilización, para la lucha
    contra el franquismo y su amo el imperialismo yanqui. Todo aquél que en su lucha se oriente por las
    consignas del F.R.A.P. es, aunque no esté organizado, parte integrante del F.R.A.P., como lo era todo
    aquel que el año 36 votaba por el Frente Popular, aun sin pertenecer a ningún partido que lo integrase o
    luchaba en la guerra, bajo las banderas de ese frente".

    Más de dos años permanece el F.R.A.P. sin dar muestras de actividad. Nos referimos sin cometer un
    nuevo asesinato. Pues en cuanto a pintadas, revueltas callejeras, pedreas o lanzamientos de botellas con
    liquido inflamable sobre establecimientos bancarios, fueron abundantes.

    Para "robustecerse" el F.R.A.P. en París, realiza contactos con la organización separatista E.T.A.,
    manejada a "distancia" por el comunismo y cuya última "hazaña", en su largo historial de crímenes, hacía
    poco que había tenido lugar. Nos referimos al atentado de la Calle del Correo de Madrid, en 13 de
    septiembre de 1974, contra la Cafetería Rolando.

    E.T.A. moteja a F.R.A.P. de pobres aficionados que sólo son capaces de acciones de poca monta, como
    pintadas y siembras de propaganda. Interesados en hacer méritos, para poder tutearse con los separatistas
    vascos, es llamado a París el secretario político del Comité provincial del P.C.E. (M-L) y por tanto de su
    Frente Armado o de Lucha, representado en el F.R.A.P.

    Se trataba de Antonio Blanco Chivite, de profesión periodista, a quien se le ordenó que tenia que pasar a
    la violencia mediante la realización de "ajusticiamientos", en las personas de miembros de las fuerzas de
    Orden Público. La orden era tajante y la disciplina del P.C.E. (M-L) exigía su pronto y ciego
    cumplimiento.

    Blanco Chivite —uno de los que se espera sea amnistiado— organiza un comando y el 14 de julio de
    1975, sin demorar la acción por más tiempo, ya que el "encargo" habíase dado en el mes de marzo,
    deciden robar un coche, dar vueltas por Madrid al "buen tun-tun" y asesinar, perdón, "ajusticiar", al
    primer agente de la autoridad que se topasen. Efectivamente, al pasar frente a las oficinas que la
    Compañía Iberia de Lineas Aéreas españolas tiene en la barriada de Cuatro Caminos, les pareció empresa
    sencilla "liquidar" fríamente al policía armado que allí prestaba servicio.

    Tras dar un par de vueltas como exploración del terreno, detienen el coche frente al agente de la
    autoridad, un joven que, aquel mismo día, había regresado de permiso de su villa natal de Villaluenga en
    la provincia de Toledo, distante cuarenta kilómetros de Madrid, donde además de sus padres, moraba su
    novia, joven de dieciséis años, con la que esperaba casarse muy pronto.

    Uno de los criminales apellidado Sierra quedó al volante del coche. Los otros dos, Baena y Mayoral,
    armados de revólver y navaja respectivamente, se aproximaron al policía armado Lucio Rodríguez
    Martin, de veintitrés años de edad, totalmente ajeno al trágico final que momentos después iba a tener.
    Con toda sangre fría, Baena disparó a quemarropa hasta consumir todos los cartuchos del tambor. El
    sorprendido policía cayó muerto instantáneamente. El segundo asesino pretendió llevarse su pistola, pero
    al aparecer público, alcanzaron el coche y huyeron.

    Tres días después eran detenidos Blanco Chivite, Baena, Sierra Marco, Mayoral y el jefe del "comando"
    Fernández Tovar. Condenados a la última pena en Consejo de Guerra, Blanco Chivite y Tovar, fueron
    indultados y Baena ejecutado.

    Con este nuevo crimen el F.R.A.P. ejercía la "praxis" de su filosofía política, condensada en el siguiente
    párrafo: "Sólo por la violencia puede abolirse el poder de las clases dominantes reaccionarias, destruir su
    aparato militar y burocrático e implantar el poder de las clases revolucionarias".

    Lo que no es impedimento ni desvergüenza para que otras fauces de la hidra propugnen por el perdón, la
    concordia y el olvido de otros crímenes pasados.

    https://recursos.march.es/linz/I53585.pdf

    Última edición por ALACRAN; 06/07/2019 a las 19:42
    Valmadian dio el Víctor.
    Hombre en su siglo. Los sujetos eminentemente raros dependen de los tiempos. No todos tuvieron el que merecían, y muchos aunque lo tuvieron, no acertaron a lograrlo. Fueron dignos algunos de mejor siglo, que no todo lo bueno triunfa siempre; tienen las cosas su vez, hasta las eminencias son al uso, pero lleva una ventaja lo sabio, que es eterno, y si éste no es su siglo, muchos otros lo serán. (Gracián)

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    Re: La "hidra comunista de cien cabezas" durante el Franquismo

    EL COMUNISMO. La hidra de las cien cabezas

    (VIII)

    El Alcázar. 04/02/1977.

    Por Francisco J. DE URCI

    PARTIDO COMUNISTA DE ESPAÑA, MARXISTA-LENINISTA. P.C.E. (M-L)


    CREYÉNDOSE el verdadero depositario del marxismo-leninismo, el P.C.E. (M-L) comete el pecado de
    su propia soberbia, hecho que Moscú, no está dispuesto a consentir. Sin duda esta motivación haya sido
    una de las razones de peso, por la que se encuentre oscurecido desde algún tiempo, en una fase de
    "depuración y reorganización".

    Así justifica su postura vanguardista arremetiendo contra el M.C.E. (Movimiento Comunista de España),
    al que considera como grupúsculo con miras a su absorción, denostándolo de "contrarrevolucionario y
    revisionista".

    Con respecto a la O.M.L.E. (Organización de Marxistas Leninistas Españoles), peón con el que ahora
    juega la cabeza principal de la hidra, mediante los G.R.A.P.O., como ha quedado patente con el secuestro
    del presidente del Consejo de Estado, señor Oriol y Urquijo, y que a su vez —según veremos en su
    momento— es un aborto producido en 1969 por el propio P.C.E. (M-L), por determinadas "diferencias
    ideológicas", la calificó entonces de reaccionaria y desmovilizadora, mientras que a su vez la O.M.L.E.
    decía que el P.C.E. (M-L) era "falsamente comunista y hábilmente oportunista".

    El P.C.E. (M-L) tuvo además sus contactos con "Bandera Roja", aunque no quisieron por el momento
    entenderse, por considerarla carente de principios y de tendencia revisionista.

    Con la L.C.R. (Liga Comunista Revolucionaria) hoy apoderada de E.T.A.-VI Asamblea, colaboró en la
    coordinación de huelgas y campanas de agitación —caso de la construcción— en 1975 principalmente en
    Madrid, Barcelona y Valencia, lo que no impide, para si conviene a la línea política del comunismo
    genérico sea calificada de contrarrevolucionaria.

    Por último a las C.C.O.O. las ataca agresivamente. Pero esta mecánica sólo implica unas "razones de
    equilibrio de masas", para que sean acogidas "bondadosamente" por el "ortodoxo". Como puede verse,
    todo queda en casa. Pero sigamos hasta el final con el frente de masas del P.C.E. (M-L).

    19. POR SUS HECHOS LOS CONOCERÉIS

    Nada remiso el F.R.A.P. en escalada de crímenes el diecinueve de julio, a los cinco días del asesinato del
    policía armado Lucio Rodríguez Martín, y también en Madrid, se produce otro atentado contra Justo Pozo
    Cuadrado, de veintiséis años de edad, también policía armado, cuando se disponía a cruzar la calle
    General Mola y por una zona no muy concurrida. Desde el cuartel donde prestaba sus servicios, se dirigía
    a su domicilio. La repetición de tales actos demostraba bien a las claras que el P.C.E. (M-L) articulaba a
    más de un grupo de asesinos.

    De súbito dos individuos bajaron de un coche y se acercaron al policía. Le dispararon por la espalda
    dejándole mal herido. Justo Pozo Cuadrado intentó defenderse, mas se encontró sin fuerzas. Uno de los
    criminales pensó rematarle, pero al acudir público emprendieron la huida. El policía armado pudo
    salvarse a pesar de los cuatro disparos con los que fue alcanzado. Todos presentaban su orificio de
    entrada por la espalda y uno de ellos le atravesó el vientre.

    Pero la insidia y canallería de la militancia comunista, la podemos constatar para mayor aportación de
    fuentes en el llamado "Documento secreto número 1", distribuido por el F.R.A.P. a sus "escuadras de
    tiro". El sistema pregona bien a las claras la aviesa intencionalidad sanguinaria de sus promotores. "Para
    tal fin —dicen— se considera necesario organizar piquetes capaces de dar su merecido a esquiroles y
    cargas fascistas y defenderse de la presencia policial. Es necesario llamar a los campesinos a generalizar
    esas cuchilladas contra la Guardia Civil".

    Efectivamente, casi un mes más tarde, el dieciséis de agosto, una nueva víctima aumentaba la lista de
    crímenes. El teniente de la Guardia Civil Antonio Pose Rodríguez, destinado en la Plana Mayor de la
    Agrupación de Tráfico, como técnico radiotelegrafista, era asesinado con una escopeta de cañones
    recortados, de un disparo a quemarropa y en el corazón. El taco del cartucho le entró integro,
    destrozándole la víscera cordial.

    El asesinato se produjo poco después de medio día en el madrileño barrio del Batán y a la puerta de su
    domicilio. El oficial había sido controlado en todos sus movimientos. Horas de entrada y salida de su
    casa, costumbres y hábitos. Su esposa pudo verlo desde el balcón, tendido en el suelo, cuando acababa de expirar.

    Las gestiones policiales prontamente dieron con los asesinos del teniente Pose. Eran cuatro militantes del
    F.R.A.P. De ellos, pudieron detenerse tres cuyos nombres de guerra eran: "El Pito", como presunto autor
    material del crimen; "El Ramiro", como facilitador de la escopeta de cañones recortados y "El Hidalgo"
    responsable político-militar del grupo. El cuarto en cuestión, de profesión camarero, apodado "El
    Manolo", encargado de arrojar la propaganda sobre el cadáver, fue por fin detenido en marzo de 1976, por
    los servicios de investigación de la Guardia Civil, cuando con nombre supuesto, trabajaba en un bar de la
    barriada de Mirasierra.

    Las investigaciones pusieron a disposición de las autoridades treinta y seis miembros del F.R.A.P., entre
    ellos dos mujeres —"Sonia" y "Berta"—, caracterizadas por su inducción al asesinato. En el curso de los
    interrogatorios se pudo demostrar que el P.C.E. (M-L) habíales dado la orden de: "Matar sin excusa ni
    pretexto". Y el comunista que se precie de serlo, aunque se trate de su propia familia, realiza tan
    vituperables actos para demostrar así su ciega obediencia a los designios del Partido.

    Una de las jóvenes detenidas, con nombre de guerra "Berta", ejercía la secretaría política del radio Norte.
    "El Pito" le había propuesto el asesinato del teniente Pose Rodríguez. "El Pito" vivía muy próximo a la
    víctima y tenía controlados todos sus pasos. La otra joven "Sonia" apoya cerca de "Berta" la información
    de "El Pito", la que en su calidad de "burócrata" de la organización, con sueldo fijo y todo, para mayor
    concreción, propone al P.C.E. (M-L) el caso.

    El Comité provincial del P.C.E. (M-L) acepta encantado la sugerencia de "El Pito" hecha a través de
    "Sonia" y "Berta". Un nuevo elemento "El Ricardo", seria el encargado de vigilar "desde lejos" que la
    consigna de: "matad sin excusa ni pretexto" se cumpliese.

    Juzgados los criminales en Consejo de Guerra fueron condenados a muerte Ramón García Sanz (a) "El
    Pito", José Luis Sánchez-Bravo Solas (a) "El Hidalgo", Manuel Cañaveras de Gracia (a) "El Ramiro",
    María Jesús Dasca (a) "Berta" y Concepción Tristán López (a) "Sonia". Los tres últimos fueron
    indultados de la última pena y los dos primeros ejecutados. En cuanto a José Fonfría Díaz (a) "El
    Ricardo" le fue impuesta la pena de veinte años de prisión.

    El teniente Pose de cuarenta y nueve años de edad, natural de Almonacid de Zorita (Guadalajara), por sus
    singulares conocimientos como radiotécnico, llevaba más de diez años en dicho cometido, apartado de
    todo servicio peculiar, ocupado en el buen funcionamiento de las transmisiones de la Agrupación de
    Tráfico.

    20. ¿EL ULTIMO ASESINATO?

    El siguiente crimen del F.R.A.P. tiene por escenario la ciudad de Barcelona. Fecha: 14 de septiembre de
    1975. Hora: 15,30. Víctima: el policía armado Juan Ruiz Muñoz, de cuarenta y nueve años de edad.
    Tampoco "prestaba servicios represivos". Desempeñaba el cometido de peluquero en el Segundo
    Escuadrón de Caballería de la plantilla de la Ciudad Condal. Juan Ruiz Muñoz iba de paisano y
    desarmado. Le asesinaron cuando regresaba de adquirir unos churros para merendar con su esposa y un
    cartucho de patatas fritas, con las que solía obsequiar a su hijita de seis años. Sin mediar palabra le
    dispararon a quemarropa. Uno de los asesinos apoyó la boca de fuego de su arma sobre la cabeza. Luego
    le propinaron varias puñaladas.

    Este nuevo asesinato planificado con todo detenimiento es quizá el más odioso y repulsivo de cuantos
    había realizado el F.R.A.P. Fácilmente podía entreverse que el P.C.E. (M-L) provocaba al Gobierno para
    que las sentencias de muerte, ya confirmadas por asesinatos anteriores, se cumpliesen cuanto antes. Al
    comunismo le eran necesarias las ejecuciones de sus propios militantes para reactivar luego las campañas
    propagandísticas de descrédito del régimen español.

    Debido a la campaña mundial desatada por las democracias occidentales en favor del indulto, era de
    esperar que una nueva víctima a título gratuito sólo serviría para obstaculizar el ejercicio de la clemencia.
    Pero las pretensiones del P.C.E. (M-L) eran muy diferentes. Por todos los procedimientos —incluido por
    supuesto el asesinato había de intentarse el impedimento del derecho de la concesión de gracia.
    Interesaban las ejecuciones inmediatamente, para disponer a mano de unos cadáveres, los de sus propios
    compañeros, con los que atizar las campañas de descrédito contra España.

    Las gestiones policiales consiguen hacia el tres de octubre identificar a los componentes de la "escuadra
    de tiro" autora del crimen. Su filiación al F.R.A.P., frente de acción de masas del P.C.E. (M-L) quedaba
    demostrada. Se trataba de Miguel Sánchez Gómez (a) "José", de veintisiete años de edad y de José y
    Lorenzo Jurado Pérez, hermanos gemelos apodados "Yunque" y "Luis"; este último, autor material del
    crimen, fue detenido el día dieciséis.

    Tras el asesinato del policía armado Juan Ruiz Muñoz, tanto el P.C.E. (M-L) como su frente de masas de
    asesinos a sueldo, más conocido por F.R.A.P., pasan a un estado de letargo. Conviene así a la hidra
    marxista, dar un descanso a esta cabeza sanguinaria.

    Sin embargo, con la llegada del buen tiempo, en mayo de 1976, se detecta un documento sumamente
    interesante. El F.R.A.P. pretende surgir ahora bajo bandera republicana. Distribuye un documento
    clandestino bajo el nuevo disfraz, para desvanecer su triste fama de organización a manera de vulgar
    sindicato del crimen. "El grupo dicen que en cada lugar se responsabilice de centralizar las tareas
    debe ponerse en comunicación, de inmediato, con el Organismo de Trabajo de la Conferencia, cuya
    dirección provisional es: A.R.D.E.-46, Rué Vangirad.— París (Francia). Como es sabido A.R.D.E. es
    anagrama muy ligado al llorón Sr. Albornoz.

    En el aludido documento A.P.E.P. (Agencia de Prensa España Popular), oficina de información de
    F.R.A.P. ubicada en París, aparece como la "única agencia de noticias adherida a la convención
    Republicana" y para mayor demostración, aseveran que su principal tarea es la denuncia ante la Liga de
    los Derechos del Hombre, de la represión monárquico-fascista que en España se lleva adelante,
    propugnando lanzar en el extranjero una campaña "juridico-política", denunciando los procesos contra los
    militantes del F.R.A.P. en Valencia, donde la petición fiscal alcanza los 115 años de reclusión para dos de
    sus compañeros; 95 años a un tercero; 75 a un cuarto, etc. El juicio contra veinte manifestantes aún
    pendiente, por los hechos del primero de mayo de 1973, o la esperada petición fiscal de la última pena a
    Fernando Proenza (a) "El Manolo", integrante de la "escuadra de tiro" que puso fin taimadamente a la
    vida del teniente Pose Rodríguez.

    La lista de peticiones proseguía, para terminar con llamamientos como: ¡Por la libertad de todos los
    presos políticos y el regreso de todos los exiliados antifranquistas!


    La clandestinidad según el C.C. del P.C.E. (M-L) es el arte de burlar y contrarrestar la labor
    policíaca del aparato represivo del Esta do. Llamamos la atención encarecidamente sobre esta postura y
    esta conducta. Pero también, desligado de vehemencias, en el más puro sentido de la objetividad,
    aseveramos que para la hidra, la legalización de su ideología incordiante, aparte de ser el triunfo que cada
    día ven más próximo, es una concesión gratuita a sus ambiciosos destinos imperialistas, dictados desde el
    Kremlin, órgano rector universal del expansionismo del "materialismo dialéctico".

    La hidra es un monstruo preocupante al que no se deben hacer concesiones de ningún género si nos
    interesa vivir en paz y gracias de Dios.

    Su legalización (1977) no reportará ninguna ventaja. Antes al contrario. Si al moverse en las alcantarillas o
    ciénagas, sean de Argos o de otra cualquier parcela geográfica, se la presiente localizada, de la otra forma
    ampliaría su maléfica presencia tanto a la luz pública como en las sombras. No nos mueve al advertirlo
    otro sentimiento que el de anunciarlo desinteresadamente pero en bien de una sociedad donde el ideal
    cristiano tenga el lugar correspondiente, basado en el amor y la espiritualidad.

    Sabemos que alguien quedará asombrado del "ropaje de republicanismo" que últimamente el P.C.E. (M-
    L) ha adoptado, para apoyar dicen la "Asociación de Veteranos Combatientes de la República", cuya
    asociación anuncian debe ser levantada desde todos sus lados, como labor colectiva, no sólo de los
    miles de combatientes desparramados por todo el mundo, sino de todos los demás republicanos, que
    debemos apoyar con informaciones, iniciativas y contactos.

    El P.C.E. (M-L) a través de su frente de masas el F.R.A.P. se anticipa así en su tarea incordiante para
    erosionar cUanto se oponga a sus tristes designios. Creemos el momento de tomar cuestiones tan
    trascendentes un poco en serio. Pues por encima de los sistemas y de los hombres y sus decisiones, como
    es de suponer de las mejores intenciones, está la historia de un pueblo y su contribución como reserva
    espiritual de Occidente.

    Si aventuramos tales conjeturas después de la meditada lectura de las "normas generales de
    clandestinidad" por las que se rige el P.C.E. (M-L), es porque en ellas no hay el más leve resquicio de
    invitación a la concordia y a la "coexistencia pacífica" que tanto propugnan cínicamente. Todo lo
    contrario. "Jamás pregonan debemos bajar la guardia sean cuales sean los avatares por los que
    atraviesa la lucha de nuestro (?) pueblo, sino conservar intacta nuestra clandestinidad y reforzarla sin
    cesar". Debemos ser, prosiguen, un partido conspirativo, bien seleccionado, integrado por militantes
    abnegados, que hagan sentir por todas partes su influencia entre las masas, resguardándose en todo
    momento de los golpes del enemigo.

    Influencia entre las masas, que lejos de cooperar a la concordia y el mejoramiento de la sociedad
    cristianamente estudiada, lo único que persiguen es la eliminación de los valores espirituales.

    https://recursos.march.es/linz/I53586.pdf
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    Hombre en su siglo. Los sujetos eminentemente raros dependen de los tiempos. No todos tuvieron el que merecían, y muchos aunque lo tuvieron, no acertaron a lograrlo. Fueron dignos algunos de mejor siglo, que no todo lo bueno triunfa siempre; tienen las cosas su vez, hasta las eminencias son al uso, pero lleva una ventaja lo sabio, que es eterno, y si éste no es su siglo, muchos otros lo serán. (Gracián)

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    Re: La "hidra comunista de cien cabezas" durante el Franquismo

    EL COMUNISMO. La hidra de las cien cabezas

    (IX)

    El Alcázar. 05/02/1977.

    Por Francisco J. DE URCI

    PARTIDO COMUNISTA DE ESPAÑA, MARXISTA-LENINISTA. P.C.E. (M-L)

    EL M.C.E. (M-L) tiene sus orígenes en la misma organización terrorista E.T.A. (Euzkadi Ta
    Askatasuna).
    La integración a ésta de un grupo de los "felipes" (Frente de Liberación Popular) o F.L.P.,
    cuyos primeros contactos se establecieron ya en la I Asamblea y de su Federación Vasca, E.S.B.A.
    (Euzkadiko Sozialiten Batasuna), originó desde 1964 dos corrientes distintas, sin que una lograse
    imponerse a la otra. Unos pretendían la liberación nacional, mientras que los otros sólo pretendían un
    movimiento social.

    Se llega así a la V Asamblea que tiene su celebración en dos fases: diciembre de 1966 en la Casa
    Parroquial
    de Gaztelu y en enero de 1967 en la Casa de Ejercicios Espirituales que la Compañía
    de Jesús
    posee en Guetaria. Aunque estos detalles son del contexto "histórico" de E.T.A., de la
    que hablaremos detalladamente en su momento, pero es necesario consignarlos aquí.

    Durante la referida V Asamblea, la separación inicial se fue acentuando. Las tendencias son ahora,
    primero la separatista, que apoyan la mayoría de los asistentes y la segunda de la que sólo se muestran
    partidarios unos quince miembros de los cincuenta reunidos, se deciden por un nacionalismo sin
    violencia. Este segundo grupo es el procedente de los "felipes". Impuesta la mayoría, son expulsados los
    dos elementos más sobresalientes del grupo minoritario. Ambos son acusados de "comunistas
    españolistas".

    Nacen asi dos ramas de E.T.A. (V), denominadas E.T.A.-Berri (Nueva) y E.T.A.-Zarra (Vieja). También
    en atención a sus órganos de difusión se las denomina E.T.A.-Zutik y E.T.A.-Bay.

    El nuevo grupo se identifica plenamente con el marxismo-leninismo, tras algunos balbuceos trotskistas.
    La causa no es otra que la gran ayuda económica y técnica que por aquellas fechas reciben de la China
    comunista a través de la embajada de dicho país en Holanda.

    21. NACIMIENTO DEL M.C.E. (M-L)

    Un grupo discrepante de los anteriores forma en 1969 el M.C.V. (Movimiento Comunista Vasco), nueva
    cabeza de la hidra que luego es rebautizada con el nombre Komunistak. Aparentemente rompe con
    E.T.A.; pero ya es sabido: las apariencias engañan.

    En 1 de enero de 1972, el Comité Ejecutivo del M.C.V. hace pública una declaración de principios
    y con el fin de dar mayor entidad a su anagrama, cambia de nombre y se "confirma" como M.C.E., es
    decir Movimiento Comunista de España
    . Estos "saltos" no han de extrañarnos lo más mínimo.

    Su intencionalidad no es otra que la de proyectarse a todo el territorio nacional y "trabajar" para un nuevo
    P.C.E., toda vez que el "ortodoxo"´ está totalmente "desprestigiado por su postura revisionista y su
    proclividad hacia el moderantismo y la derecha". El disimulo ha sido hábilmente explotado.

    Con su novedad, el M.C.E. absorbe pequeños grupos desorientados en los que ha hecho presa las
    doctrinas de Mao Tse Tung, casos concretos: la Organización Comunista de Zaragoza, en el mismo enero
    de 1972; la Unificación Comunista de Valencia, heredera de la extinguida Tribuna Obrera, en el mes de
    septiembre del mismo año y ya en mayo de 1973, tras la jornada sangrienta protagonizada por el
    F.R.A.P., la Federación de Comunistas de Madrid, apenas nacida.

    En el País Vasco-navarro, el M.C.E. (M-L) se hace "merecedor" de varios desmantelamientos, destacando
    el de noviembre de 1972 en Guipúzcoa y, anteriormente, en julio del mismo año en Navarra.

    En su consecuencia, el miedo es libre, entre finales de 1972 y principios de 1973, los conspicuos del
    M.C.E. (M-L) acusan un periodo de crisis. La causa es la ruptura orgánica, política e ideológica de un
    considerable número de "cuadros" discrepantes con el Comité de Dirección, al que acusan a su vez de
    oportunista y revisionista.

    El nuevo grupo —levadura del total— se autotitula "fracción marxista-leninista del M.C.E.". Tras
    convocar una conferencia acuerdan identificarse dentro de una "línea de acercamiento" con el P.C.E. (M-
    L). A finales de 1973, los contactos se vigorizan y la titulada fracción disidente del M.C.E. toma parte en
    la primera conferencia nacional que organiza el F.R.A.P. como frente de acción y masas del P.C.E. (M-
    L).

    El M.C.E. sigue el pensamiento de Mao Tse Tung, pero dentro de una interpretación "pacífica" de la
    doctrina marxista-leninista. Puede considerarse como de tendencia "moderada" dentro del comunismo
    "pekinés". El M.C.E. antepone —previsor él por el desvalido— lo social a todo lo demás. Considera para
    disimular, que el verdadero enemigo —estamos aún en el periodo franquista—, no es el régimen español,
    sino el capitalismo influyente.

    Ahí es nada, sus pretensiones. Su línea política para hacer la revolución, hasta la consecución de la
    sociedad comunista, pero partiendo del Estado, ha de desarrollarse en tres fases que son:
    * Revolución nacional y democrática.
    * Dictadura de las clases populares.
    * Dictadura del proletariado.

    Las dos primeras constituyen la etapa democrática y popular, mientras que la tercera ocupa la etapa
    socialista. En la pretendida revolución nacional y democrática, el M.C.E. (M-L) incluye la toma violenta
    del poder por la clase obrera.

    "La lucha armada — propugnan— es la única forma capaz de llevar al pueblo a la victoria sobre sus
    enemigos". Sin embargo, a diferencia de otros grupos catalogados dentro del marxismo-leninismo, la
    lucha —optimismo no les falta— la "ven" como insurrección relámpago.

    Hay que resaltar que el M.C.E. habla de revolución nacional y democrática y no de revolución socialista,
    como parece lógico que debía decir. La diferencia "aparente" es que la socialista está destinada —según
    ellos, por supuesto— a eliminar la burguesía, mientras que la nacional y democrática es de mayores
    alcances y efectos, toda vez (ahí es nada) que persignen: "golpear y aplastar a los grandes explotadores y
    a la burguesía monopolista".

    22. ¿QUE PRETENDE EL M.C.E.?

    El M.C.E. tiene como objetivo primordial captarse parte de esa burguesía a la que tanto critica, incluidos
    los "medianos explotadores". Por eso, del mismo modo que establece la diferencia entre revoluciones, la
    puntualiza entre dictaduras. La de "clases populares" la presenta como una "total coalición antifascista,
    bajo la dirección del proletariado", mientras que la del proletariado a su vez es tarea exclusiva de esta
    clase social.

    A la unión del proletariado y el pueblo la denominan "alianza obrero-campesina", camelo semántico que
    suena bonito y que ya fue inventado para la revolución roja de octubre de 1934, que si fue promovida por
    los socialistas, como desquite democrático por su derrota en las urnas, hecho histórico que nunca está de
    más advertirle a los desmemoriados y algún que otro septuagenario, luego resultó que fueron controlados
    y engañados por los comunistas. En cambio la simbiosis de aquéllos con los sectores antifranquistas
    (estamos en 1972), reciben el atrayente apelativo de "frente único democrático nacional". La fecundidad
    terminológica del marxismo es asombrosa. Sólo es igualada por la de ejercitar la falacia.

    23. DIFUSIÓN DE DOCTRINA

    En el mes de marzo de 1972, el M.C.E. (M-L) difunde un folleto titulado: "Por la independencia nacional
    y la democracia popular, hacia el socialismo y el comunismo". Veamos resumidamente sus pretensiones
    más ambiciosas.

    Para conquistar la independencia nacional: Expulsar sin condiciones a las fuerzas americanas
    establecidas en España y requisa inmediata de cuantos bienes posean en nuestro país. Anulación
    seguidamente de cuantos tratados se han formulado con Estados Unidos.

    Para destruir el estado fascista y edificar en su lugar un estado democrático popular:
    Desarme y desarticulación completa del Ejército, Guardia Civil y Policía.
    Disolución del aparato judicial gubernamental.
    Organización por el pueblo en armas de un Estado democrático revolucionario que sea el
    órgano de la dictadura del proletariado y de las demás clases populares bajo la dirección de aquél.
    Para lograr este Estado no existe otra forma de gobierno que la República Democrática Popular y Federativa.

    Como principio básico se entiende que la democracia para poder serlo, será democracia para el pueblo y
    dictadura rigurosa para sus enemigos. (Nueva versión de la ley del embudo).

    Para terminar con la explotación de las masas y la denominación fascista e imperialista: Expropiación y
    nacionalización sin indemnización alguna de todas las propiedades, industrias, bancos, monopolios,
    comercios, propiedades privadas, etc., así como de las grandes explotaciones agrícolas.

    Para la reforma agraria revolucionaria: Distribución de tierras confiscadas a los campesinos.
    Estimulación por el Estado para convertir en socialista la economía del campo. Apoyo al campesino con
    créditos, aperos, semillas, abonos, etc. Anulación de cuantas deudas existan. Abolición de aparcerías y
    demás rémoras "semifeudales". Distribución de los productos por el Estado.

    Para poner fin a la opresión de las nacionalidades minoritarias:
    Reconocimiento del catalán, vascuence, gallego y demás lenguas minoritarias o regionalistas, con el
    consiguiente apoyo estatal.
    Reconocimiento del derecho de autodeterminación de las "nacionalidades".
    Establecimiento de una unidad nacional basada en el concierto de las nacionalidades minoritarias
    libres e iguales que compartan la necesaria autonomía de los órganos del poder popular.

    Por último: Mejorar las condiciones de vida de las masas y liquidar los restos del colonialismo, con
    inclusión de Ceuta y Melilla.

    Para poner en marcha "su revolución", el M.C.E. propugna la unión de todos los comunistas en un solo
    partido, pero bajo el ideario "pekinés", cuya base constituirá la vanguardia del proletariado.

    El M.C.E. tiene también como principio fundamental el centralismo democrático. La jerarquización se
    ejerce mediante comités afectos a una idea "geográfica". El órgano supremo es el C.D. (Comité de
    Dirección). Dirige la política. Al parecer está radicalizado en Francia y lo componen sólo cinco
    miembros. La mayoría son vascos. Le siguen en orden jerárquico los comités provinciales. Los más
    importantes son los de Guipúzcoa, Vizcaya, Zaragoza, Valencia y Barcelona. Últimamente han
    sobresalido los de Madrid y Santiago de Compostela.

    Entre los comités locales, escalón inferior más destacado, tienen importancia los de Madrid, Barcelona,
    San Sebastián, Bilbao y Eibar. Cuando en una misma provincia hay más de un comité local, se organiza
    otro como coordinador de zona.

    Los comités tienen como primera función la de dirigir la actividad de los comités inferiores, dentro de su
    zona o distrito. El M.C.E. ha establecido también comités para la captación de emigrantes, especialmente
    en Bélgica y Alemania.

    De los comités locales dependen una serie de comités puramente específicos, cuya explicación es trivial.
    Estos son los comités de Barrio, de Estudiantes Revolucionarios, de Obreros, etc., en resumen "primos
    hermanos" de los del P.C.E. (M-L).

    Cada "especie" de comités, dispone de su Coordinadora formada por un representante de cada uno. Estos
    son (los de la Coordinadora) los únicos que se relacionan con el comité local. Los comités específicos
    suelen tener seis miembros. Como unidad ínfima está la célula con misión formativa y ejecutiva. El
    número de militantes del M.C.E. es todavía escaso; no obstante, como está de moda el cambio, nada es de
    extrañar que proliferen los cambios de postura. Las edades de los afiliados están comprendidas entre los
    dieciocho y treinta años. En su gran mayoría, son estudiantes y productores.

    24. ORGANIZACIÓN Y ACTUACIÓN

    Aunque su línea política es en exceso (teóricamente) violenta, el M.C.E. sólo se ha dedicado hasta ahora a
    las pintadas y siembras de propaganda, contribuyendo a la carestía del papel, en las que gozan de
    fecundidad, al igual que las demás organizaciones comunistas. El M.C.E. se desenvuelve dentro de las
    normas "pekinesas", cuyo creador Mao Tse Tung mantenía que la "contradicción dialéctica conducía
    necesariamente a la lucha de clases". Mao consideraba que cualquier postura ajena a la suya era
    reaccionaria, de ahí que "su revolución era como barrer el suelo y donde no llegaba la escoba, el polvo no
    desaparecía".

    Para Mao aún no se ha recorrido sino una pequeña etapa de "su revolución", aunque se ha llegado ya al
    momento de emplear el conocimiento teórico de las leyes objetivas para "cambiar el mundo"; claro está
    que el cambio ha de ser, como a él se le antoje, lo que dice mucho por otra parte de libertades, derechos
    del hombre, respeto al semejante y otras bagatelas.

    El M.C.E. dispone como órgano central de difusión de un periódico mensual titulado "Servir al Pueblo".
    Su primer número apareció en enero de 1972. Se edita en Bruselas y sus tirajes salen con regularidad.
    Para las provincias vascas, donde el M.C.E. tiene solera, disponen de "Zer Egin"? (¿Qué hacer?), en
    definitiva órgano de propaganda de M.C.V. Las tiradas son bilingües, es decir en vasco y español.

    "La Causa del Poble" (del Pueblo) se publicó hasta mediados de 1973, dedicado al M.C.E. valenciano. En
    febrero de 1970, aunque irregularmente, aparece "Nuestra Lucha", dedicado a los emigrantes de Europa.

    Una publicación importante y dañina, "Emancipación" aparece en agosto de 1973. Sus artículos son
    extensos y doctrinarios. Para las C.C.O.O. controladas por el M.C.E., sólo en Vascongadas cuentan con la
    revista mensual "Guipúzcoa Obrera", aparecida en marzo de 1971; para la zona de Eibar publican
    "Unidad Obrera". Ambas en edición bilingüe, vinieron a sustituir a "Gora" (Viva) para las masas populares,
    "Borroka" (Lucha), de los comités de estudiantes revolucionarios de Guipúzcoa, difundido en los
    centros de enseñanza de San Sebastián en 1970 y "Komunistak", órgano teórico del M.C.V., cuya
    aparición comienza hacia 1969.

    El competidor del M.C.E. a la hora de "enguarrar" paredes es la O.R.T. Ambos se llegan la palma en los
    "slogans" publicitarios. Los dirigen contra el Gobierno, los Sindicatos, en pro del separatismo, etc., etc.;
    claro que esta competencia es sólo para animar a las demás cabezas de la hidra. La O.R.T. es también del
    grupo de los "pekineses", luego queda todo en familia.

    Ciertamente las "pintadas" son pintorescas, divertidas y por supuesto repulsivas. Veamos algunas de las
    más explotadas, aparte como es lógico del gran derroche de ingenio que han demostrado para recomendar
    la abstención en el referéndum, o para pedir la libertad del delfín de doña Dolores.
    "¡Por una democracia popular, hacia el socialismo y el comunismo!";
    "¡Por una República democrática, popular y federativa!";
    "¡Abajo la Monarquía fascista!"; "¡Abajo el régimen fascista asesino!";
    "¡Contra el imperialismo yanqui, la oligarquía y el estado fascista!";
    "Por la unidad revolucionaria del pueblo y de las nacionalidades de España";
    "Extendamos la acción conjunta";
    "Impulsemos las C.C.O.O. en fábricas y comités clandestinos de Barrio";
    ¡Ningún crimen ha de quedar sin respuesta! (Qué hermoso, si fuese verdad). El paréntesis es
    nuestro.
    "No dejemos sin respuesta los asesinatos, torturas y juicios";
    "¡Basta ya de Consejos de Guerra!";
    "¡Por una Euzkadi libre, en una España independiente, democrática y popular!";
    "¡Abajo la opresión lingüística nacional!";
    ¡Contra la opresión, forjemos la unidad combativa y la solidaridad!...
    y así..., ¡hasta cuándo, Señor!

    https://recursos.march.es/linz/I53587.pdf

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    Valmadian dio el Víctor.
    Hombre en su siglo. Los sujetos eminentemente raros dependen de los tiempos. No todos tuvieron el que merecían, y muchos aunque lo tuvieron, no acertaron a lograrlo. Fueron dignos algunos de mejor siglo, que no todo lo bueno triunfa siempre; tienen las cosas su vez, hasta las eminencias son al uso, pero lleva una ventaja lo sabio, que es eterno, y si éste no es su siglo, muchos otros lo serán. (Gracián)

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    Re: La "hidra comunista de cien cabezas" durante el Franquismo

    Libros antiguos y de colección en IberLibro
    EL COMUNISMO. La hidra de las cien cabezas

    (X)

    El Alcázar. 07/02/1977.

    Por Francisco J. DE URCI

    ORGANIZACIÓN REVOLUCIONARIA DE TRABAJADORES O.R.T.

    LA O.R.T. nos presenta unos orígenes tan peculiares como aleccionadores. No es que haya en su proceso
    formativo nada de esotérico. Pero es un ejemplo más del afán desmedido de "aprovechamiento" ateo-
    marxista. La O.R.T. comenzó siendo un movimiento puramente sindical, sin matizaciones políticas, pero
    ha concluido por estar manejada por el ideario comunista y dentro de él, por la "praxis" pekinesa.

    Teniendo presente esta peculiaridad, comprendemos más claramente cuál es su verdadera línea política:
    "¡Vuestro partido, como partido obrero y antifascista — dicen "En Lucha", su órgano de difusión —
    apoya con todas sus fuerzas las luchas reivindicativas de sus masas de trabajadores. ¡Hay que ganar las
    reivindicaciones frente, a la patronal! ¡Hay que derribar a la oligarquía y a la Monarquía Fascista de Juan
    Carlos!". Así como suena.

    Para el maoísmo, recuerdo cercano del leninismo, la "teoría política" ha de ir estrechamente vinculada
    con la práctica. "El conocimiento —decía el zar amarillo— comienza por la practica, después de adquirir
    conocimientos teóricos mediante la práctica, hay que volver a la práctica".

    Así, para los "pekineses", esta "praxis" no solamente constituye el origen del conocimiento sino además
    su fin y el criterio verdadero. Para Mao, la teoría del conocimiento se reduce, lisa y llanamente, a lo
    siguiente: "descubrir las verdades por la práctica y confirmarlas y desarrollarlas por la misma práctica".
    Lo curioso es que —según Mao— el principio de contradicción para el descubrimiento de la verdad, "se
    ha de conjugar exclusivamente dentro de la concepción marxista". O dicho de otro modo: no hay otra
    razón que la suya.

    25. NACIMIENTO DE LA O.R.T.

    Los antecedentes inmediatos de la O.R.T. hay que buscarlos en la A.S.T. (Asociación Sindical de
    Trabajadores) que hace su irrupción en la clandestinidad en 1960. Esta procedía a su vez del V.O.S.
    (Vanguardia Obrera Sindical), grupo avanzado del apostolado obrero y de la Asociación Católica del
    Apostolado Seglar,
    que había tenido cierta influencia en los años cincuenta. La A.S.T., que había sido
    ideada para ejercer una acción dentro del sindicalismo y por cauces apolíticos, se fue impregnando de un
    encubierto marxismo —lobo con piel de cordero, el símil es tan viejo como el mismo comunismo— para
    desembocar a mediados del año 1967 en las conocidas Comisiones Obreras, muy protegidas por el P.C.E.
    (ortodoxo).

    Poco después —en 1969— , la O.R.T. se encontró con la necesidad de aceptar algún sistema para la
    proyección de sus trabajos de organización y propaganda. Para el marxismo —antesala del comunismo—
    había llegado el momento. La mayoría de los componentes de O.R.T., aceptan ingenuamente los
    principios del socialismo marxista, por creer que era la teoría social más idónea a sus reivindicaciones
    laborales, ya que se había aceptado en otros países. De esta forma, los más significados componentes de
    la A.S.T. abandonan "la vieja organización", para constituir —durante el verano (1969)— la O.R.T.,
    predispuesta a filtraciones "pekinesas".

    Transcurrido un breve período de discusiones se redactan en el otoño de 1970 los "Principios y doctrinas
    de la O.R.T.", donde ya sólo aparece el signo marxista. Ello produce de manera espontánea que se
    originen dos corrientes discrepantes en el seno de la organización. La marxista, de más influencia, y la
    sindical "reivindicativa" que, falta de apoyos que le den fuerza moral, comienza a ceder terreno a la
    primera. Prueba de cuanto decimos fue su colaboración con otras cabezas de la hidra, en descrédito del
    proceso de Burgos, contra presuntos asesinos y miembros de la E.T.A.

    Resumiendo, la O.R.T., en su primer planteamiento ideológico, decide definirse por el sentido
    revolucionario del maoísmo: reconstruir el "mundo comunista" pero sumándose sólo a aquellos
    grupúsculos marxistas-leninistas y con vistas a la galería, de cara al mundo exterior; "combatir a los
    ortodoxos", sarampión de moda, impuesto a las nuevas cabezas de la hidra que "dicen" les ha brotado por
    su parte de la izquierda.

    Durante el año 1971, la O.R.T. aumenta sus efectivos con la adhesión de elementos procedentes del
    F.L.P. (Frente de Liberación Popular), más conocidos por "felipes". Este grupo, creado en 1958 por los
    estudiantes en torno a la revista "Praxis" y por seudointelectuales católicos progresistas, defendía en su
    iniciación una postura socialista para concluir luego, en el campo trotskista. Los "felipes" aceptaron, pues,
    su colaboración con estudiantes católicos y grupos de extrema izquierda.

    Los de O.R.T. se tragaron el anzuelo de valorar a los "felipes", como el grupo de los "estrategas
    políticos". El foco principal de los "felipes" estuvo ubicado en la Facultad de Políticas y Económicas de la
    Complutense. Los "felipes" lograron controlar los nacientes sindicatos democráticos de estudiantes,
    invento a distancia del P.C.E. (ortodoxo), con el falso proyecto de restar adherentes al P.C.E. (M-L).
    Como órganos de expresión, los "felipes" editaron "Acción Estudiantil" y "Acción Universitaria". Cuando
    el F.L.P. se las prometía más felices, la acción policial los desmantela y pone a disposición de la
    autoridad competente a sus más conspicuos representantes.

    A causa de la proliferación de procedentes en la flamante O.R.T., se originan abundantes desacuerdos.

    Para aclarar posiciones, en 1971 convocan una asamblea y en ella se pronuncian de forma "oficial" como
    organización ateo-marxista, aunque con la realidad de tres tendencias perfectamente diferenciadas:
    - una abultadamente dominante, pero inestable con una línea política dubitativa entre el P.C.E. (ortodoxo)
    y el P.C.E. (M-L). Su órgano de difusión "En Lucha" pretende fortalecer el movimiento obrero sindical,
    sirviéndose de las C.C.O.O.;
    - la segunda tendencia, denominada "fracción liquidadora", dispone del papelucho "Estado Obrero"; la.
    integran los procedentes de A.S.T. Se inclinan por el sindicalismo, aunque están convencidos de que
    carecen de influencia,
    - y, por último, un pequeño grupo trotskista, que es prontamente absorbido.

    A mediados de 1971, al discutir sus principios y doctrina, acuerdan constituirse, nada más y nada
    menos en la "vanguardia del proletariado". "La clase obrera —propugnan — está indiscutiblemente
    interesada en acabar con el fascismo. Desde la implantación del régimen, la clase obrera ha sido
    combatiente de primera fila en la lucha contra el mismo".

    26. ORGANIZACIONES Y PRETENSIONES

    Concluida la Asamblea, el grupo marxista, cada día más influyente y numeroso, acaba por desbancar a los
    otros dos. Los elementos que muestran su disconformidad son expulsados de la organización.
    Incapacitada todavía para una verdadera toma de posiciones, la O.R.T. inicia sus actuaciones de
    "torpedeamiento" al sindicalismo oficial desde el seno de las C.C.O.O.; más tarde se independizará, para
    inclinarse dentro de la radicalización por el marxismo-leninismo de Mao Tse Tung, aceptando más bien
    en teoría sus "métodos violentos", aunque no así su línea ideológica.

    De esta forma, O.R.T. ha conseguido predominar sobre otras pequeñas cabezas de la hidra que le son
    afines o simpatizantes, como el M.C.E. (M-L), el P.C.E. (I) y O.C.E. (B.R.), de los que hablaremos en
    otra ocasión.

    Por todo lo expuesto, O.R.T. pertenece también al comunismo "pekinés". Por consiguiente, el más
    exaltado y tendente a la violencia. Pero, ya hemos consignado, su trayectoria ha sido diferente a la del
    P.C.E. (M-L) o el M.C.E. (M-L). La O.R.T. entró en el círculo del marxismo-leninismo procedente del
    campo del sindicalismo obrero. La consecuencia es importante. Existe en sus cuadros un mayor
    enraizamiento de la doctrina aceptada.

    Por otra parte, O.R.T. no se denomina partido, sino organización y este apelativo lo considera como
    situación necesaria para llegar en su día a constituir el único partido obrero marxista-leninista que fusione
    a todos los existentes y que sea la "auténtica vanguardia obrera".

    La O.R.T., muy afanosa y consumidora de pintura a la hora de poner letreros, propugna como única
    forma de gobierno la República Democrática, Popular y Federativa, siendo su "deseo" más acuciante: "la
    destrucción del estado burgués y la instauración de la dictadura del proletariado, sin etapas intermedias".
    Para ello, O.R.T. acepta como único medio para la consecución de sus metas, el ejercicio de la violencia.
    "Sólo mediante la violencia se posibilita el nacimiento de la nueva sociedad". Marcada influencia como
    puede verse del maoísmo.

    En un alarde de protagonismo, O.R.T. promueve una campaña de agitación para que: "todos los partidos y
    organizaciones auténticamente democráticas formen una Alternativa Democrática Unitaria que, apoyada
    en el pueblo en lucha, derroque a la Monarquía de Juan Carlos, conquistando la libertad. Alternativa que
    para ser más justa y fuerte ha de recoger las reivindicaciones más candentes de los trabajadores y de todo
    el pueblo".

    Es la nueva baza que ahora, desde el mundo laboral, la hidra pone en marcha, tanto para probar sus
    fuerzas contra el nuevo régimen, como por el sentido oportunista de lanzar el reclamo sugerente de un
    nuevo anagrama.

    Lo curioso es que si O.R.T., fiel al maoismo, pregona la violencia de las masas o el asalto al poder "sin
    fases intermedias", hasta el presente año se han atrevido a "marranear" muros y fachadas.

    En cuanto a sus pretensiones, la aspiración suprema de la O.R.T. consistió además en ser el núcleo básico
    para la creación del gran partido proletario que llegado el momento haría la revolución. Para ella había de
    crear el F.U.P. (Frente Único del Proletariado) que garantice la unidad de acción y asegure su postura de
    dirigente de la revolución. De momento este frente lo forman las C.C.O.O., "base para más tarde de un
    frente de masas populares".

    Para O.R.T., su concepción de ese quimérico partido del proletariado, según acuerdo de su Comité de
    Dirección Permanente, ha de gozar de: Firmeza ideológica dentro del "marxismo-leninismo-maoísmo";
    ser indiscutiblemente la vanguardia política de la clase obrera y practicar el centralismo democrático,
    donde se aglutinen la unidad de acción con los principios del comunismo.

    En un futuro inmediato —estamos en 1972— O.R.T. cree "ciegamente" se ha de llegar a una articulación
    social, esencialmente obrera y ésta sólo puede conseguirse gracias a la lucha de clases. La dirección
    correrá a cargo de los obreros industriales que tendrán su frente de lucha en las grandes factorías.

    En la práctica, O.R.T. carece de jerarquización, pero sus intenciones no son nada modestas. Al no aceptar
    el escalonamiento jerárquico —dicen—, aspiran a convertirse en una central sindical, o sea, lo mismo por
    lo que tanto están protestando.

    En la declaración de su Comité Central ante las elecciones sindicales de septiembre de 1970, O.R.T.
    consideró que: "la lucha sindical de la organización de clases, es sólo una parte de la lucha obrera que,
    organizada bajo el impulso y la dirección de la vanguardia, desarrolla su conciencia de clase para la toma
    del poder".

    27. LAS ORGANIZACIONES DE CLASE

    Las organizaciones de clase —sobre todo C.C.O.O.— son el instrumento que O.R.T. mueve para su
    provocación en los movimientos revolucionarios de las fábricas. Constituyen de esta forma un "arco de
    puente" entre los obreros y el gran partido político del futuro: el Partido del Proletariado, que es algo
    como decir un nuevo collar para el mismo perro.

    De ahí que las C.C.O.O. tengan un sentido estrictamente proletario, abstracción hecha de la colección de
    jerseys de su "santón" mayor, cuyo nombre no es preciso recordar (...Marcelino Camacho).
    Los votos de las C.C.O.O. no deben decidir, pero serán la "pieza" importante que promueva discusiones
    cuando se ventilen los intereses de la clase trabajadora.

    Las organizaciones de clase se caracterizan por ser unitarias y amplias. No están condicionadas a una sola
    ideología y utilizan la legalidad sólo cuando les conviene. En caso contrario, calibran "justamente" su
    clandestinidad, alternando —cuando la situación lo aconseja la legalidad, la semilegalidad y la
    clandestinidad. En resumen, ligar reformas y situaciones sindicales con alternativas políticas.

    En su pugna con el P.C.E. (ortodoxo), pugna, insistimos, para confusión de "tontos útiles", con respecto a
    las C.C.O.O., creyó desplazarlas a causa, "decían", de los momentos críticos que el "carrillismo" padecía
    con su falsa proclividad, hacia la derecha y la socialdemocracia. Aún el señor de los jerseys no había sido
    hecho público su nombramiento de conspicuo del P.C.E. (ortodoxo).

    En cuanto al sindicalismo estatal, O.R.T. induce a la lucha en su interior, fase previa para la
    desacreditación y consecución de los organismos de clase. En resumen, atacar el sindicalismo oficial
    desde dentro. O.R.T. es, pues, "el caballo de Troya", dentro del Ministerio de Relaciones Sindicales.

    Por su naturaleza puramente marxista y su "praxis" pekinés, O.R.T. internamente se estructura siguiendo
    el escalonamiento jerárquico tipo de todas las organizaciones por el centralismo democrático, aunque los
    nombres sean distintos.

    O.R.T. tiene como órgano director la Asamblea a la que concurren representantes en número no superior
    a cincuenta. En orden descendente está el Comité Central, con misiones coordinadoras de alto nivel. El
    C.C. está formado por un responsable por ciudad donde exista O.R.T. con un prudencial número de
    afiliados. El C.C. dispone de una secretaría política cuyo verdadero nombre es C.D.P. (Comité de
    Dirección Permanente). Este comité es órgano ejecutivo.

    Tanto a nivel nacional como regional, hay otros comités específicos, tales como: de relaciones políticas,
    prensa, captación, estudios, etc. En los regionales ha de figurar un representante, cuando menos por cada
    una de las ramas del trabajo. Su número varia entre seis y doce miembros, según la importancia laboral de
    la región.

    Comités de O.R.T. se han controlado en Madrid (Castilla), Cataluña, Andalucía, Levante, País
    Vasconavarro y Extremadura, como más importantes; los de Murcia, Valladolid (Castilla la Vieja),
    Galicia, Santander y Asturias, son pura ficción.

    En cuanto a los comités locales, orientan y dirigen las células que se agrupan, según las especialidades del
    trabajo, en federaciones. Por su mayor importancia tanto en Barcelona como en Madrid, se ha constatado
    la existencia de comités intermedios de federación.

    Se conocen también las precélulas, formas de organizaciones embrionarias e intermedias, donde el futuro
    militante permanece a prueba durante el correspondiente período de aprendizaje. Es, precisamente, donde
    "han de hacer los primeros méritos", para que O.R.T. los reciba luego con los brazos abiertos.

    Previamente, y cuando se planifica alguna operación incordiante, como una siembra de propaganda, en la
    víspera de una fecha señalada, una "sensibilización de la masa", con vistas a una provocación de huelga,
    manifestación, jornada de lucha, etc., se organiza un comité técnico que estudia y planifica la actividad a
    desarrollar por cada federación.

    La O.R.T. se encuentra más arraigada a Madrid con un comité muy activo en Getafe-Villaverde, Alcalá
    de Henares y Aranjuez. En Barcelona, prolonga su influencia hasta Tarrasa y Sabadell. También en
    Guipúzcoa y Navarra existen comités, aunque marchan con relativa independencia.

    O.R.T. es uno de los tentáculos de la hidra en donde menos ha dejado "huella la acción represiva". Su
    labor es sumamente cauta. Rehuye las espectacularidades. Esto hace quizá que indebidamente se la tenga
    un tanto marginada a la hora de calibrar su peligrosidad e importancia. De todas formas, el número de
    afiliados es escaso, aunque impreciso, debido a su patente tendencia a subsistir en lo más hondo de la
    ciénaga de... Argos.

    https://recursos.march.es/linz/I53588.pdf

    Última edición por ALACRAN; Hace 1 semana a las 17:47
    Hombre en su siglo. Los sujetos eminentemente raros dependen de los tiempos. No todos tuvieron el que merecían, y muchos aunque lo tuvieron, no acertaron a lograrlo. Fueron dignos algunos de mejor siglo, que no todo lo bueno triunfa siempre; tienen las cosas su vez, hasta las eminencias son al uso, pero lleva una ventaja lo sabio, que es eterno, y si éste no es su siglo, muchos otros lo serán. (Gracián)

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