Será por eso que acabo de venir de comer por el centro de Valencia, literalmente tomado por miles de aficionados del Athletic y en ningún momento he notado ninguna diferencia fisionómica notable. Habia de todo, rubios, morenos, gente con la tez más clara o más oscura, narizones o no y desde luego no excesivamente altos ni fornidos (comparados con la media de la nación). Bien es cierto que también habia aficionados del Athletic venidos del resto de toda España (a mi lado habia una mesa con notable acento andaluz confraternizando con otros con claro acento vizcaíno), pero el grueso debe de ser de procedencia vizcaína. Por cierto, gente magnífica, muy animosa y divertida, sin politiqueos y creando muy buen ambiente. Eso sí, las mujeres guapas eran una ínfima minoría, lo siento por los del norte...
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