Orígenes de la mezquita aljama de Córdoba
La historia oficialmente aceptada acerca de la mezquita aljama de Córdoba plantea una
serie de interrogantes que no son suficientemente explicados. Sin embargo, a la luz de
algunos documentos que mdash;tal vez por resultar inverosímiles a los no
creyentesh; se han salvado de la quema secular, la historia se nos aparece
diferente, más acorde a la lógica de la civilización y de
la cultura. La vieja teoría del orientalismo académico de que el islam se expandió
mediante la espada queda cada vez más en entredicho. Esa visión excluyente de la
historia aún permanece en nuestros días en forma de ideas como las del choque de
civilizaciones.
Es lógico hasta cierto punto que la historia de un pueblo, escrita siempre por los
vencedores de todas las guerras y tratados, sea inevitablemente parcial. Se queman
libros, se destruyen tesoros arqueológicos, se prohíben las lenguas y así se borra la
memoria de los vencidos.
La historia oficial española nos dice que, tras la invasión árabe de
la Península Ibérica, y cuando aumentó el número de musulmanes, el emir Abdurrahmán
I el Emigrado comenzó a construir la aljama en el solar que ocupaba una antigua iglesia,
la de San Vicente. También nos dice que antes de esa fecha, durante un tiempo,
musulmanes y cristianos compartieron dicha iglesia. Se basan en documentos de
historiadores musulmanes y cristianos que vivieron varios siglos después de esa época
(Ibn Idari, Ibn Hayyán y al Maqqari entre otros) pero en estos documentos encontramos
interesantes y significativas contradicciones.
Así por ejemplo, Ibn 'Idari nos dice que 'En el año 170 de la Hégira el emir Abdurrahmán
mandó echar los cimientos de la mezquita aljama en la capital de Qúrtuba, y había en su
lugar una iglesia y gastó en ello cien mil talentos.' Y también que:
'Abd al-Rahmán al-Dajil dio comienzo al derribo de la iglesia y a la edificación de la
aljama en el año 169 de
la Hégira. Su construcción, una vez completadas sus naves (Balat) y cerrados sus
muros, terminó en el año 170 de la Hégira [=786-787] y todo se completó en el espacio
de un año.'
(Ibn 'Idari, Bayan II, pp. 229 y 230 del texto árabe y p. 378 de la traducción de Fagnan)
Al Maqqari, por su parte, nos asegura que:
Al conquistar los musulmanes al-Andalus ajustaron su conducta a lo que hicieron en
Siria Abu' Ubayda ben al-Yarrah y Jalid ben al-Wálid, cuando expropiaron a los cristianos rendidos por capitulación la
mitad de toda iglesia que poseían como, por ejemplo, la iglesia de Damasco y otras. Del
mismo modo, los musulmanes expropiaron a los cristianos la mitad de la iglesia mayor
que estaba dentro de la medina de Qúrtuba, bajo
el muro, y a la que llamaban Shant Binyant, y edificaron en aquella mitad una mezquita
aljama, quedando la otra mitad en poder de los cristianos, a los que les fueron demolidas
las restantes iglesias de la capital de Córdoba.
Se contentaron los musulmanes con lo que poseían, hasta que se acrecentó su número,
aumentó la población de Qúrtuba y se aposentaron en ella los príncipes árabes; aquella
mezquita les resultó entonces insuficiente y se dedicaron a colgar en ella tribuna tras
tribuna donde estaban con la cabeza baja, hasta que supuso para la gente un penoso
trabajo entrar en
la Gran Mezquita a causa de la contigüidad, la insuficiencia de puertas y lo bajo del
abovedado del techo de aquellas tribunas, pues estaba éste tan cercano al piso que a la
mayoría les era imposible ponerse de pie.
No cambió esta situación hasta que 'Abd al-Rahmán ben Mu'áwiya al-Marwáni entró en
al-Ándalus, se apoderó de su imperio y habitó en Qúrtuba, sede de su gobierno, la cual
adquirió con él usos y costumbres de las grandes urbes. Se interesó por el asunto de la
aljama, cuidándose de ensancharla y de perfeccionar su construcción. Convocó a su presencia a los cristianos más principales y les exigió la venta de la parte que poseían de
la iglesia, pegada a la aljama, para incorporarla a ésta, remunerándoles por ello
espléndidamente, en cumplimiento del pacto por el cual habían capitulado.
En un principio rehusaron vender lo que poseían, pero muy instados cedieron, pidiendo
se les permitiera la reedificación de aquellas iglesias de las afueras de la medina que les
habían sido demolidas, tras lo cual dejaron libre a los musulmanes la mitad que se les
reclamaba. Así terminó el asunto en el año 168.'
Mientras Ibn Idari nos dice que 'Abd al-Rahmán al-Dajil dio comienzo al derribo de la
iglesia y a la edificación de la aljama' , Al Maqqari habla de la intención del emir para con
aquel lugar cuando dice que 'Convocó a su presencia a los cristianos más principales y
les exigió la venta de la parte que poseían de la iglesia, pegada a la aljama, para
incorporarla a ésta', es decir para integrar la edificación a la construcción que hasta ese
momento servía como mezquita aljama. En un caso se habla de demolición y en el otro
de integración.
Esta Mezquita de Abdurrahmán I es la que hoy aparece como el espacio más antiguo y primitivo de toda la aljama. Sin embargo el edificio presenta muchos interrogantes: ¿Por qué la quibla está desviada casi treinta grados al sur? Por qué no se han encontrado restos de ninguna
iglesia debajo de la mezquita, ni restos de altar ninguno, a pesar de las excavaciones que realizó?
El historiador Ignacio Olagüe ya llamó la atención en su libro 'La revolución islámica en occidente (Ed. Guadarrama i975) sobre estos problemas hace más de treinta años y trató de explicarlos mediante otra lectura de la historia de Al Andalus. Según él es mucho más fiable imaginar la historia como un proceso de evolución del pensamiento, de la espiritualidad y de las culturas. Olagüe cree imposible derribar un edificio así y construir la primitiva mezquita en menos de un año. Cree más verosímil que el islam se extendió en Al Andalus de una forma natural, sin conquista ni imposiciones, y que lo que actualmente se considera la Mezquita de Abdurrahmán I es la antigua iglesia, transformada por el emir en una mezquita. Las sucesivas ampliaciones de la aljama conservaron la orientación original de esta iglesia y por esta razón ni se han encontrado los cimientos de la iglesia debajo de la mezquita y su quibla está desviada.
Olagüe dice textualmente que: 'Según Gómez Moreno que ha estudiado detenidamente la cuestión, tenía la iglesia las mismas dimensiones que las de la mezquita de Abd al Ramán. En sus investigaciones hechas en el subsuelo no ha encontrado Félix Hernández nada que pudiera atribuirse a un monumento más antiguo.'
La historia oficial española ha optado por la versión más incongruente, y que por eso mismo no explica las preguntas que surgen en esta bella mezquita. Olagüe es casi un desconocido en España, incluso en medios académicos, y sus libros han sido secuestrados durante años de las librerías españolas, aunque parezca mentira, en los últimos treinta años.
En apoyo de sus tesis históricas, que explican de una forma natural y creíble la expansión del islam en Al Andalus, encontramos en el llamado 'Manuscrito de Tamagrut', un texto de Al Razi, autoridad indiscutida de la historiografía islámica que nos resulta revelador:
Refiriéndose a la mezquita aljama de Córdoba el manuscrito de Tamagrut dice:
'Y la medida de su dimensión, como lo que se contó en su historia. Dijo el Señor de los historiadores, al-Razi: Refirió Ibn Utba de 'Ubayd Alláh al-Zahrawi que a su vez lo tomó de sus sheijs. Que el lugar que hoy ocupa la mezquita de Qúrtuba era un foso profundo adonde los cordobeses arrojaban las basuras, animales muertos y carroñas. Y cuando vino Suleimán Ibn Daud -al país de al-Andalus, pasó a Qúrtuba y se estableció frente a ella, vio aquel foso y lo examinó. Luego le dijo a los yunnun: 'taponad el lugar, lo nivelaremos y construiremos en él un templo donde se glorifique a Dios. Y ejecutaron los yunnun lo que les ordenó el enviado de Allah Suleimán. Y cuando acabaron el nivelado ordenó a ellos que construyeran un templo, y así lo hicieron. Y dispuso que el templo lo habitaran los banu israil y dispusieron en él las reglas de la Torah y de los Salmos. Y así quedaron hasta que Allah envió a saiddyna y se difundió el cristianismo y se convirtió este templo en una iglesia para los cristianos ; Y leyeron generaciones hasta que conquistó al al-Andalus el islam y entró Tariq ben Ziyad, mawlá de Musa ibn Nusayr y ordenó la construcción citada en la mitad de aquella iglesia. Así se hizo, permaneciendo la otra mitad de la iglesia en manos de los mozárabes (nasará al-dzimma). Y así continuaron las cosas hasta gobernó al-Andalus el iman 'Abd al-Rahmán ben Mu'awiya al-Dajil, que compró la segunda mitad de la iglesia y amplió así la mezquita aljama excelsa, invirtiendo en su construcción cien mil dinares en peso.'
(Cita de 'Anales de la Córdoba Musulmana' de Antonio Arjona Castro, tomada del manuscrito de Tamagrut editado del texto árabe por Hussein Monés en la Revista del Instituto de Estudios Islámicos de Madrid (1965-66), bajo el título de: Nueva descripción de Pagina 7 de 9 la Córdoba Islámica, pp. 161-181 del texto árabe.)
La narración de Al Razi, que es, tal vez, el más fiable de los historiadores musulmanes, viene a devolver credibilidad y a ampliar las ideas de Olagüe en cuanto al proceso de islamización del sur, remontándose a los tiempo del profeta Suleimán, Razi nos está diciendo que la primera edificación fue en tiempos de Suleimán, es decir, casi mil años antes de y que allí se adoraba al Dios único, nos dice también que más tarde los judíos se fueron poco a poco cristianizando y el templo se convirtió en iglesia donde los cristianos primitivos adoraban asimismo allí. También los cristianos se "islamizaron" poco a poco. Al principio compartieron un mismo edificio dividido en dos y luego derribaron el muro y ampliaron así la mezquita a todo el espacio de la primitiva iglesia. Es decir, que los musulmanes sólo derribaron un muro, no un edificio. Un muro lo suficientemente grande como para requerir una obra considerable.
Lo mismo que cuando llegó el mensaje de Jesus, y los judios se hicieron cristianos. Lo cual, viene a decir que, en esta tierra, los únicos que derribaron parte de este edificio fueron los cristianos de la pretendida 'Reconquista', para insertar en el bello edificio de la aljama cordobesa lo que hoy es una catedral católica de un estilo y forma que nada tienen que ver con el edificio original.
Sin duda esto explicaria por que la Mezquita sea tan poco musulmana, excepto en cuanto lo superficial, los adornos, mientras que su estructura y piedras iniciales, orientacion, arcos y esos capiteles sospechosos sean tan poco islamicos.
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