Cuestión interesante.
Si hablamos de la unidad como civilización, de entre el conjunto de civilizaciones de la Tierra, creo que los cimientos se acabaron de sentar con la conversión de Suevos y Visigodos al Cristianismo y la anterior unificación política de Hispania al ser conquistado el reino de los primeros por los segundos. De hecho, la monarquía sueva, ya católica desde Requiario en 448, resulta plenamente fusionada a la Visigoda en 585, sólo cuatro años antes de que Leovigildo muera y su hijo Recaredo se convierta al catolicismo.
La conversión al Catolicismo fue lo que permitió asimilar plenamente a esos germanos, como última gran ‘incorporación’ poblacional, a todo lo anterior, es decir, a la población indígena e hispano-celta con su superestrato romano (derecho, administración, urbanismo, etc.) –todos ya galvanizados en el Catolicismo. La Reconquista significó la lucha por defender precisamente eso, la Hispania que acabó de cuajar con esa fusión de todo lo anterior hacia la última década del siglo VI, unos 125 años antes de Muza.
Si hablamos de unidad política, lo dicho sobre 585-89 y el siglo VII es igualmente válido. La Reconquista fue una cooperación -a veces interrumpida- entre unidades políticas (Reinos) de un mismo todo (Hispania). Ese todo, Hispania, se forjó desde finales del Bronce Medio, con las paulatinas asimilaciones de lo Celta y lo Romano por lo indígena (Iberos, Tartessos, Vascones, Cántabros, etc.) hasta la unificación en un Reino en 585, católico en 589, sólo cuatro años más tarde.
Los Reyes Católicos tan sólo culminaron la recuperación de algo que había existido ocho siglos antes, y por más de cien años. Por su parte, los pueblos que integraban aquella unidad política y católica bajo la monarquía goda ya eran, por si mismos, todos hispanos desde mucho antes. Además, desde mediados del siglo V, los dos reinos de monarquía de origen germánico eran sólo eso: dos reinos o dos estados de lo mismo, de un todo, Hispania. Esos dos reinos se "igualan" cuando uno termina al otro, pero sobretodo cuando Recaredo, si quiere reinar sobre una Hispania, se convierte. Leovigildo y Recaredo, quizá sin ser del todo conscientes, realizan el programa hispánico: Unidad, Catolicidad. Es decir, se subyugan a la fuerza de lo hispánico anterior a ellos, donde lo indígena fue siempre más lo determinante que lo determinado. La esponja que se empapa de lo ajeno, de diferentes aguas, pero que sigue siendo la misma esponja. Esto se ve mejor aun en los Suevos, que en integración, fusión con lo indígena y conversión al Catolicismo fueron pioneros.
Es una interpretación que no excluye otras, la mía personal, claro.
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