Cita Iniciado por Valmadian Ver mensaje
Me temo que no interpretamos igual lo que es la naturaleza de ese partido. Es un partido marxista-leninista de ultraizquierda, porque llamar socialdemócrata a la alcaldesa "per accidens", gracias al apoyo de un partido, P$OE, que si se define así aunque es tan rojo como el otro (demostrado a lo largo de su larga trayectoria desde que fue fundado), es algo irreal. Ya sabemos que todos los partidos políticos actuales son producto de la Revolución francesa, pero los hay que aspiran a ser más revolucionarios que nadie. No deja de ser una inconsecuencia que un partido como el P$OE (parte inequívoca del Sistema) sostenga en el gobierno de una ciudad como Madrid a un grupúsculo ultrarradical y antisistema. Por si quedase alguna duda, la alcaldesa Manuela Carmena fue la única superviviente del atentado de Atocha contra el despacho de abogados comunistas. Y su odio es manifiesto contra todo lo que suene a Historia de la España de Franco, o desvele las barbaridades de la II República.
Estoy de acuerdo: Podemos es el marxismo-leninismo del siglo XXI. Son rojazos que han conseguido encontrar la fórmula para poder defender el marxismo en un contexto muy distinto al del siglo XX. Eso les convierte en un peligro antinacional de primer orden, protegido y auspiciado por el centro y la socialdemocracia que conforman el resto de partidos del arco parlamentario.

Por lo demás, comentábamos con un amigo como estos sucesos sirven para confirmar que a la izquierda le da igual la suerte de los inmigrantes por la que dice estar tan preocupada. Para la mayoría de izquierdistas, los inmigrantes no son más que fuerzas de choque -siempre las primeras en pagar el pato- a las que jalear convenientemente para sus fines revolucionarios de conquista del poder.

Naturalmente, eso no exime en nada a los inmigrantes que participaron en disturbios violentos y se enfrentaron a la autoridad, ya que uno mismo es el primer responsable de sus actos. Habría que aplicar severas penas a los inmigrantes que se vieron envueltos en estos actos de insubordinación.