Re: Un general advierte de que las fuerzas armadas actuarán si el Estatut no respesta
Canarias7 - 08/01/2006
Del Director. Un militar que lee la Constitución
Francisco Suárez Álamo
Las Palmas de Gran Canaria
Cuando los militares hablan, tiembla el Estado. Es parte de la historia de España. De la democrática y de la que no lo fue. Más aún: cuando hablaron muy alto, la historia dejó de ser democrática y cuarenta años así lo de dictadura así lo demostraron.
Los jefes militares llevaban, sin embargo, mucho tiempo en silencio. Tuvimos gobiernos de izquierda y de derecha y allí estuvieron como testigos mudos. Se les mandó a una guerra impopular y allá que se fueron sin rechistar. Se les trajo de esa guerra sin mayores honores y siguieron igual de mudos. Se les murieron más de sesenta compañeros en un vuelo militar que era una invitación al desastre y lloraron con honor, y en silencio, a sus muertos para luego enterrarlos de aquella manera. Se estrelló un helicóptero en Afganistán y murió decena y media de soldados y siguieron punto en boca. Así hasta el pasado viernes, cuando el Día de Reyes dejó al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero un discurso digno de un análisis de texto para advertir las muchas reflexiones que se pueden abrir a partir de las palabras del teniente general José Mena.
Casi a la misma hora en que éste hablaba en Sevilla para sorpresa del personal, el Rey hacía lo propio en Madrid. Éste, que es jefe de las Fuerzas Armadas -responsable, por tanto, de José Mena, no lo olvidemos-, insistía por tercera vez en mes y medio en la necesidad de recuperar el espíritu del consenso que caracterizó la Constitución. Unos cuantos kilómetros más al sur leyó un artículo de esa Constitución y expresó lo que, según sus palabras, es el sentir de los jefes y la tropa con los que ha hablado en las últimas semanas. El discurso del primero fue recibido con aplausos, al segundo lo han arrestado en su domicilio y lo cesará en el próximo Consejo de Ministros.
Más de uno dirá que la comparación es odiosa. Ciertamente es así. La realidad también. Imaginemos, por ejemplo, qué habría sucedido hace dos años si a ese militar se le ocurre aprovechar el Día de Reyes para expresar la preocupación de la tropa por el envío de fuerzas españolas a la invasión de Irak. ¿Cómo habrían reaccionado los que hoy le censuran?
Desde el punto de vista reglamentario, José Bono ha hecho lo que debía. Los militares han de obedecer las órdenes y no son quienes para interferir en la vida política. ¿Pero tampoco pueden expresar lo que, según el teniente general José Mena, es una preocupación mayoritaria en el escalafón? ¿Y cumplir con la Constitución no entra dentro las órdenes recibidas de por vida por un militar? A lo mejor resulta que para colocar las cosas en su sitio hay que tener presente que uno de los valores que más estiman los que visten de uniforme es el sacrificio: quizás José Mena no actuó como un iluminado, sino convencido de que sacrificándose contribuiría a poner los puntos sobre las íes. Pagará por ello un precio elevado: lo que marca el reglamento. ¿Y lo que marca la Constitución?
http://www.canarias7.es/impresa/articulo.cfm?Id=1192294
"La Patria es espíritu. Ello dice que el ser de la Patria se funda en un valor o en una acumulación de valores, con los que se enlaza a los hijos de un territorio en el suelo que habitan". - Ramiro de Maeztu
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