Respuesta: Franco se irá de Melilla

Iniciado por
Artaza
Como vasco entenderán que Franco no ha sido buena persona con nosotros y me remito a mi familia que sufrió no habiendo hecho nada. Si Franco y la gente que dice "...un país de maricones, terroristas, putas y abortistas" hubiera amado y amasen a su tierra, les gustase lo bueno y lo malo, las elecciones de la gente por hacer lo que uno quiere.
También entiendo vuestra postura. Podéis pensar y amar como queráis, es vuestra vida y es como la habéis vivido.
Saludos

Estimadísimo paisano, en 1936 a mi padre (mi aitá), los "sufridos y democráticos" vasquitos republicanos, lo sacaron de casa en la calle Miracruz de San Sebastián (Donosti) y se lo llevaron al barco "Aranzazumendi", uno de los llamados "barcos de la muerte" de "Bilbo". Allí lo metieron en el Convento del Carmelo, convertido a la muy "loable" misión de ser un presidio antesala de la muerte por fusilamiento. Y para "homenajearlo" le hicieron hasta una simulación de éste. Mi padre había cometido el "crimen" de ser español y tener 19 años recién cumplidos. Esa es la "Memoria histórica en mi familia", y ¡ojalá hubiera habido mil Francos! pero consecutivos.
"He ahí la tragedia. Europa hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma europea choca con una realidad artificial anticristiana. El europeo se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.
<<He ahí la tragedia. España hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma española choca con una realidad artificial anticristiana. El español se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.>>
Hemos superado el racionalismo, frío y estéril, por el tormentoso irracionalismo y han caído por tierra los tres grandes dogmas de un insobornable europeísmo: las eternas verdades del cristianismo, los valores morales del humanismo y la potencialidad histórica de la cultura europea, es decir, de la cultura, pues hoy por hoy no existe más cultura que la nuestra.
Ante tamaña destrucción quedan libres las fuerzas irracionales del instinto y del bruto deseo. El terreno está preparado para que germinen los misticismos comunitarios, los colectivismos de cualquier signo, irrefrenable tentación para el desilusionado europeo."
En la hora crepuscular de Europa José Mª Alejandro, S.J. Colec. "Historia y Filosofía de la Ciencia". ESPASA CALPE, Madrid 1958, pág., 47
Nada sin Dios
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