REFORMA LABORAL, ABORTO Y DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA
Los hechos:
El Consejo de ministros del nuevo gobierno del PP aprobó una reforma de la ley laboral (otra mas...) según la cual será legal a partir de ahora despedir a los trabajadores con bastante mas facilidad que hasta la fecha (como si ya no existiera demasiada flexibilidad para ello, sobretodo si lo comparamos con otras épocas que ya nadie quiere o puede recordar de nuestra historia...). Por poner un ejemplo, a partir de ahora, las empresas podrán, según ley... es decir, de una forma absolutamente legal... tan legalmente como una madre se desprende de su hijo no nacido por medio del crimen abominable del aborto, despedir a sus trabajadores cuando se den faltas de asistencia, aún incluso justificadas con partes médicos, si éstas alcanzan el 20% de las jornadas hábiles en dos meses consecutivos, o el 25 % en cuatro meses discontinuos dentro de un periodo de doce meses. Y también se regula el "derecho" de los empresarios a modificar las condiciones de trabajo en sus empresas por meras cuestiones económicas, técnicas, organizativas, de organización, competitividad o de productividad... Es decir... porque les salga sencillamente de allí. Todo ésto se traducirá, sin remedio, nos digan lo que nos digan los señores del gobierno, en el hecho lamentable de que las empresas podrán cambiar a discrección horarios, turnos y salarios de los trabajadores sin dar mas explicaciones que el clásico "porque me da la real gana". Al menos, eso sí... es de agradecer que la reforma laboral no reconozca también como un "derecho" de los patrones la opción legal de poder descuartizar a sus trabajadores antes de llegar a desprenderse de ellos, como sí ocurre con el tema del aborto. ¿Será que los currantes todavía son tenidos en algo mas por los políticos que los seres humanos no nacidos?. Pero eso sí, y perdóneseme la anterior ironía macabra, que a nadie le quepa la menor duda de que todo ésto se traducirá (habría que estar ciego para no verlo) en que aquél trabajador que no quiera o no pueda aceptar (quizás por razones familiares..) esas nuevas condiciones laborales que pudieran llegar a producirse, podrá ver rescindido su contrato de trabajo con una mísera indemnización de 20 días por año y con un máximo de 9 meses. Es decir, "casi nada lo del ojo y lo llevaba colgando", que decía mi madre. ¿Realmente cree alguien en su sano juicio que todas estas medidas crearán empleo o solamente son un peldaño mas en el proceso de deshumanización de nuestro actual ordenamiento jurídico?. Yo lo veo mas como esto último que como lo primero...
¿Y qué nos dice la Doctrina Social de la Iglesia?:
Por poner un ejemplo muy reciente de esta doctrina, en el punto 37 de la encíclica “Caritas in Veritate”, Benedicto XVI nos dice que “toda decisión económica tiene consecuencias de carácter moral”, ligándose así toda decisión humana a sus consecuencias y haciéndolas responsables de los males que éstas originan. Y tras leer ésto me vienen a la memoria, casi inmediatamente, infinidad de situaciones sociales... Situaciones tales como los despidos masivos en las empresas cuando éstas tienen beneficios, la forma inmoral de gestionar algunos fondos bancarios sometidos a políticas inmorales de alto riesgo, la actitud de determinados agentes sociales y gobiernos que, dejando de lado sus obligaciones para con la sociedad, se dedican abiertamente a la satisfacción de sus propios intereses en una actitud claramente egoísta, etc. Y también vienen a la memoria diversas situaciones abominables como el aborto y la eutanasia basadas ambas en la falta de amor y respeto por la dignidad humana. Y me resulta imposible dejar de ligar todas estas abominaciones entre sí y más aún cuando las examinamos a la luz de esta y otras afirmaciones similares que el S.S. el Papa hace en su encíclica.
Análisis personal:
El ser humano parece estar puesto a la cola en la lista de prioridades en nuestra actual flamantísima sociedad pagana y liberal. La “diosa” economía-liberal-capitalista, así como otras tantas aberraciones ideológicas que están de moda, se anteponen a la dignidad de las personas mientras se hace idolatría con el dinero. la falsa libertad irresponsable y el egoísmo, mientras se ensalza a un modelo de sociedad tan inhumana que llega incluso a situar a las personas como meros instrumentos cosiformes puestos al servicio del frío interés de todas estas falsas deídades (satánicas).
Se trata, sin duda, de una inversión de valores en toda regla... de una crisis moral inequívoca, y quizás también de una de las vertientes más dramáticas de esa crisis moral a la que tan acertadamente nos hace referencia S.S. el Papa Benedicto XVI en su encíclica.
Cuando al hombre se le despoja de su dignidad, la dignidad que Dios le ha otorgado, la concepción misma que pude llegar a adquirir de sí mismo, y por ende también de las otras personas que le rodean (lo que llamamos el prójimo), puede verse muy seriamente comprometidas. Todo un esquema de valores puede comenzar a verse resquebrajado a su alrededor sin remedio. Pero no nos es lícito asombrarnos pos esta decisiones ministeriales, mientras vivimos en una sociedad que considera el asesinato de inocentes en el seno materno un derecho o una práctica permitida, según nos guiemos por al ley del 85 o por la nueva. En cualquier caso, un tipo de disposiciones legales que permiten, amparan y subvencionan con dinero público un número masivo de crueles asesinatos, mientras una gran parte de la sociedad, bien mira para otro lado o lo aplaude.
La muerte de un inocente (el “no matarás” del quinto mandamiento) parece ligada a la prohibición del séptimo, “no robarás”. Robar los bines del prójimo, o desposeer a alguien de los medios para conseguirlos legalmente, puede ser también una forma muy cruel de matarle (quizás una forma de homicidio voluntario?), aunque éste cuente con el apoyo de todo un arsenal de legislación vigente y el apoyo implícito o explícito de cualquier gobierno, sea éste del color político que fuere. Como nos recuerda el Catecismo: “transgredir un mandamiento es quebrantar todos los otros” . [2069]
Conclusión:
No es de extrañar que en una sociedad así, como la descrita, es decir, como la nuestra... se pueda llegar cada día mas a acabar aplicando una muy notable infinidad de políticas activas tendentes a la eliminación de todos aquellos seres humanos que pudieran llegar a resultarnos "molestos", "sobrantes" o "ineficaces" al sistema.
¿De qué nos extrañamos.. o de qué se extrañan algunos...?. ¿Acaso una sociedad así no va camino del suicidio?. Yo no acierto a comprender por qué no pueden llegar a hacerse moneda común todos estos demanes si continuamos caminando por estos derroteros. Y los enfermos crónicos, por continuar con los ejemplos, tampoco piensen que van a verse libres de esta política macabra de nuestros políticos, (...es interesante leer la siguiente noticia publicada en la web: http://www.cruzdesanandres.org/argumentario.php?id=367). “¿Tiene sentido que un enfermo crónico viva gratis del Sistema?”, nos recordaba el otro día la destacada miembro del PP, Patricia Flores, viceconsejera de la asistencia sanitaria de la Comunidad de Madrid... Los enfermos crónicos o cualquiera que deje de ser un elemento que genere riqueza, bien sea consumiendo o bien sea produciendo. Para mi, sin duda y de seguir así, nadie podrá verse libre de esta sospecha. Es un proceso que a mi me parece inevitable, si no acertamos a parar ésto... Ya la beata Madre Teresa de Calcuta nos lo advirtió cuando decía que “el aborto mata(ba) la paz del mundo. Es el peor enemigo de la paz, porque si una madre era capaz de destruir a su propio hijo, ¿qué me impide a mi matarte? ¿Qué te impide a ti matarme?" Ya no queda ningún impedimento...”. Es la culminación de toda falta de respeto por el otro.
Y no podemos olvidar que el hecho de haberse llegado a este nivel de impunidad, o de criminalidad, en nuestra sociedad no es, ni puede haber sido, una situación aislada a la que se hubiere llegado sin el suficiente nivel de entrenamiento social e individual previo, lo mismo que tampoco se puede llegar a pensar, sin caer en la estupidez intencionada, que una persona normal, sin entrenamiento, puede hacer el recorrido completo, y en tiempo record, de toda la San Silvestre Vallecana. No es posible hacer ésto sin habernos “esforzado” antes “aprendiendo” otras muchas y variadas formas de “ejercicio”. Todo es cuestión de mantener un riguroso programa de entrenamiento “físico”. El hombre se va olvidando de Dios y empieza a odiarse a sí mismo. Pretendiendo hacerse dios acaba matando niños. No olvidemos que el infanticidio es el último destino de todas aquellas sociedades que viven de espaldas a Dios. Es un hecho histórico, tal y como nos lo ha recordado Chesterton.
“Sin Dios el hombre no sabe adonde ir, ni tampoco logra entender quién es. Ante los grandes problemas del desarrollo de los pueblos, que nos impulsan casi al desasosiego y al abatimiento, viene en nuestro auxilio la palabra de Jesucristo, que nos hace saber: «Sin mí no podéis hacer nada» (Jn 15,5)”.
El desarrollo del hombre es integral y no solo es económico, por lo que todo análisis habrá de ser contemplado teniendo en cuenta la totalidad del hombre, es decir, contemplando la realidad del hombre cara a Dios. Y esto nos liga de nuevo a otro mandamiento, el de “Amarás a Dios sobre todas las cosas”. Y amar a Dios sobre todas las cosas también es asumir el proyecto que Dios tiene sobre cada uno de nosotros. “Cada uno encuentra su propio bien asumiendo el proyecto que Dios tiene sobre él”. Y es aceptando esta verdad, como el hombre se hace enteramente libre. Los Mandamientos de Su Ley conducen al hombre a la Libertad.
Corolario:
¿Cual es el fin de nuestras vidas?. O expresado en otras palabras, ¿para qué nos ha creado Dios?. El catecismo que aprendimos de niños nos decía que “Dios nos ha creado para que le amemos, le sirvamos en esta tierra, y seamos después felices con Él en el Cielo”. Todo ésto lo entendimos todos entonces, y lo hicimos además de una manera casi perfecta. Hoy parece que lo estemos olvidando, tanto desde sensibilidades denominadas “de izquierdas” como “de derechas”. Izquierdas y derechas al haberse olvidado de Dios parecen haberse convertido en entidades devoradoras de cuerpos y de almas. El ser humano sin Dios es el que sale perdiendo.
No es una cuestión de "derechas" o "izquierdas", porque ambas son hijas de la misma aberración revolucionaria que supuso el triunfo del liberalismo desde finales del siglo XIX. La derecha pagana que representa actualmente el PP y la izquierda atea que representa el PSOE parecen (y así ha sido en la mayor parte de los años que viene durando nuestra actual "partitocracia") andar amarradas de la mano en las misma aberraciones. Hoy me toca a mi... y mañana a tí. La solución no está en nada de lo que representan estos dos partidos ni en aplicar tal o cual política liberal o intervencionista. Como bien nos recordaba S.S. el Papa Benedicto XVI la actual crisis, lejos de ser solamente una crisis económica como nos quieren hacer creer, es una crisis mucho mas profunda; Nuestra actual crisis es una crisis moral.
La solución está en la vuelta a Dios y a sus Santos Mandamientos.
Ese es el remedio y no otro.
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