Recientemente, un suceso acaecido nos dejó conmocionados, tal suceso fue él asesinato de un niño de 8 años (qué en paz descanse) de una manera realmente cruel por la novia de su padre. Este vil asesinato, sumado a la reciente conmoción del asesinato de Diana Quer (qué en paz descanse) ha provocado en la opinión pública él debate de la permanencia de la prisión permanente revisable.
Los partidos políticos de la izquierda (PSOE, PODEMOS, IU, ERC, Bildu) y algunos partidos políticos de derechas (PNV y PDECAT) votaron a favor de derogar la prisión permanente. Los argumentos fueron por parte del PSOE y PODEMOS qué la prisión permanente revisable es «legislar en caliente» (aduciendo qué no se puede legislar en base a «emociones») y qué iba en contra de los Derechos Humanos, para Alberto Garzón (compartiendo a la par opinión con Gabriel Rufián aunque este al igual qué él PSOE, PODEMOS conjunto Bildu, PDECAT y PNV hablaría también de Derechos Humanos) la prisión permanente es «reaccionaria» y del «medievo».
De tal manera y con un «debate» qué no merecería ser llamado cómo tal se observó -cómo de costumbre- un espectáculo circense qué acabaría con una votación y por consiguiente con la derogación de la prisión permanente revisable.
En una nación cómo la nuestra, qué a mí parecer no exista la prisión permanente revisable (personalmente abogo por la pena capital) es un insulto a las víctimas y una muestra de lo endeble y estúpida qué es nuestra sociedad burguesa.
Marcadores