Después de 48 horas del desastre electoral que ya nos temíamos muchos, han quedado claras de nuevo las cosas. España es, desde hace muchas décadas, un país donde en la práctica sólo existen políticamente tres tendecias con opciones de gobierno: el "centrismo", la izquierda que (SIEMPRE) es muy radical, y el nacionalismo. Sociológicamente es así (aquí hay expertos en esa materia) y se ha comprobado ya más que sobradamente. En tiempos de Aznar, el PP logró alzarse con el poder exclusivamente cuando logró absorver al bloque centrista que venía de la UCD primero y del CDS después; a partir de ahí (1996) renunció incluso a llamarse de "centro derecha" y se definió asi mismo como "centro-reformista", es algo indiscutible. Pero bastó que apareciera en escena un sujeto como Zapatero, para que el PSOE abandonara el experimento felipista y volviera a alzarse con una gran victoria reclamando el socialismo más rancio inspirado en la guerra, sobre todo en su segunda legislatura. Sólo le expulsó la gran crisis internacional.
Ahora bien, ha bastado con soltar ese conocido mantra de la "ultradecha" y la "perdida de libertades", para que se aglutine toda la izquierda sociológica y el separatismo haciendo que Pedro Sánchez se imponga; y eso que para cualquiera con un poco de objetividad, Vox no deja de ser una especie de reedición de aquella AP de Fraga. Sinceramente me temo que esto va a ser así a partir de ahora.
Calculo que el bloque izquierdista-separatista representa (al completo) el 55% de los votos, y como el denominado bloque del tripartito no creo que comparezca en las próximas elecciones en coalición, mucho me temo que ya no habrá turnismo en el poder a no ser que el país quiebre económicamente del todo; algo que ciertamente es una posibilidad. Lo más seguro es que los socialistas vayan a gobernar ya casi sin ninguna oposición mientras el Sistema siga en pié.
A tanto llega el miedo en un país donde, ciertamente, todavía hay muchísima gente que tiembla como las gallinas ante algo llamado difuso llamado "ultraderecha". Se le viene inoculando bien ese miedo desde hace unos 40 años (y no sólo desde la izquierda). Era algo que el Sistema democrático siempre tuvo muy claro desde el principio, siguiendo sus intereses.
PD:Es curioso que ese miedo inoculado hacia la "ultraderecha" no se haya inoculado también hacia la "ultraizquierda". Hasta Casado acaba de tildar hoy de "ultraderecha" a Vox para desacreditarles, situándose él en el centro naturalmente.....patético.
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