Re: El precio de gobernar en tiempos de Coronavid-19

Iniciado por
Kontrapoder
Valmadian, no pasa nada, respeto tu opinión y no pretendo convencer a nadie del foro. Mi comentario venía motivado porque en anteriores intervenciones tuyas me pareció entender que considerabas que este virus era una amenaza grave y que las medidas de confinamiento estaban justificadas, las dictase quien las dictase.
Sí, en efecto, este virus es una grave amenaza , porque no estamos inmunizados contra él y porque su contagio desarrolla o complica otras patologías. Y así lo manifesté ya desde un comienzo porque veía que había gente que se lo tomaba a chacota, en lugar de esperar a conocer sus efectos. Luego, el confinamiento como profilaxis inicial tenía su lógica y razón de ser, porque no se sabía qué era esto, en realidad no se sabía nada.
Pero, todo eso luego se ha ido viendo que está lleno de inexactitudes, de incongruencias y hasta de engaños. Este gobierno (por cierto, no recuerdo haber usado la expresión dictase quien dictase las medidas de confinamiento, pero bueno, es hasta posible) sí estaba sobre aviso, y se lo tomó a chirigota, casualmente lo mismo que otros muchos que criticaban el temor inicial. Este gobierno ha gestionado la crisis de un modo tosco, despótico, chulesco, vulgar, irrespetuoso e irresponsablemente. Este gobierno tiene muchos problemas, empezando por cómo llegó su presidente, por los elementazos que eligió para que formasen parte de él, pero peor que eso es que este es un gobierno de patanes, de inanes, cuyo único objetivo es su ideología de mierda.
Cuando el confinamiento empezó a comprobarse que surtía efectos positivos, pero no tantos como ellos esperaban sin tener conocimiento ni experiencia alguna, a la vista de lo que se hacía en otros países, v. gr., en Portugal, que tampoco tenían conocimientos ni experiencia sobre el tema, pero que ocupando el mismo espacio geográfico, estando en la misma latitud, con el mismo clima, sin embargo, allí las cosas han rodado de forma muy diferente, tendrían que haber rectificado. Pero rectificar es de sabios, tal como afirma el dicho popular, pero éstos no rectifican porque no son sabios, son patanes ideologizados y aupados a un poder que en realidad y justicia no les corresponde.
Por otra parte, yo no he dicho que primero estuviese a favor del confinamiento, para ahora decir lo contrario, en tu anterior intervención dijiste:
"El mismo texto se muestra contrario a las medidas de cuarentena y limitación de movimientos."
Y a ello respondí:
"Y yo también,
al menos tal y como están decretadas tales medidas."
Para a continuación explicar mis razones, con las cuales tampoco he pretendido convencer a nadie, pero que considero cargadas de razón a la vista de la inutilidad de las medidas tal como están planteadas, ¿o es que acaso dejó de enfermar y morir gente por muy confinada que estuviese? Los que verdaderamente están dando la batalla a este virus son los sanitarios, desde los médicos hasta los camilleros y conductores de ambulancias, todos en primera línea mientras otros grupos de investigadores trabajan en silencio para encontrar un remedio. Todos ellos son los héroes de esta guerra, no los pavos republicanos desplumados que se pavonean indecentemente a diario ante las cámaras, imponiendo censuras para tapar su fracaso e inutilidad completa. La única y verdadera función con la cumplen es la de que en estos momentos no se puede pensar en convocar elecciones generales y hay que esperar. Pero lo que hubiera sido de desear dentro de lo malo, es que el gobierno se hubiera encogido (22 ministerios, 22 inutilidades) y se hubiese conformado un gobierno de concentración mucho más reducido hasta salir de la crisis. Pero esto está mucho mejor explicado en el artículo de La Gaceta de Salamanca que reproduje más arriba. A éstos sólo les preocupa su imagen y su proyecto de revolución silenciosa comunista.
Por tanto, no caigo en contradicción alguna, y también hubiera sido igual de coherente sí hubiese cambiado de parecer por completo. Son los resultados los que deben determinar las medidas, no la política ni la ideología , y éstos ni saben, ni entienden, por no saber ni entender hasta se han rodeado de un equipo asesor presuntamente científico que parece más el equipo del Doctor BACTERIO que otra cosa, puesto que cualquier científico medianamente serio sabe que sí los componentes de cualquier ensayo no funcionan, hay que cambiarlos. Y éstos han seguido erre que erre incurriendo en los mismos errores, una y otra vez. Pues me recuerdan lo del chiste aquél tan viejo que hasta en un Vademecum del Jaimista de 1905 se reproduce la viñeta. Va el mañico con el burro por mitad de la vía del tren y a lo lejos se escucha el ¡piiiii! de la locomotora, y el mañico replica: ¡chufla, chufla, como no te apartes tú!
Y éstos no se van a apartar aunque se les venga encima el Apocalipsis.
"He ahí la tragedia. Europa hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma europea choca con una realidad artificial anticristiana. El europeo se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.
<<He ahí la tragedia. España hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma española choca con una realidad artificial anticristiana. El español se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.>>
Hemos superado el racionalismo, frío y estéril, por el tormentoso irracionalismo y han caído por tierra los tres grandes dogmas de un insobornable europeísmo: las eternas verdades del cristianismo, los valores morales del humanismo y la potencialidad histórica de la cultura europea, es decir, de la cultura, pues hoy por hoy no existe más cultura que la nuestra.
Ante tamaña destrucción quedan libres las fuerzas irracionales del instinto y del bruto deseo. El terreno está preparado para que germinen los misticismos comunitarios, los colectivismos de cualquier signo, irrefrenable tentación para el desilusionado europeo."
En la hora crepuscular de Europa José Mª Alejandro, S.J. Colec. "Historia y Filosofía de la Ciencia". ESPASA CALPE, Madrid 1958, pág., 47
Nada sin Dios
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