Si el duque de Ahumada levantara la cabeza y viera cómo está la Guardia Civil se llevaría un disgusto. Empezando por el vértice, hay elementos indeseables en un cuerpo que fue tan noble. No obstante, tengo algunas amistades en la Guardia Civil, y doy fe de que todavía quedan algunos que todavía tienen honor y se la juegan por España. Pero es un cuerpo de estructura militar y tienen que obedecer en muchas cosas, me consta que a veces a regañadientes, y están muy presionados desde arriba. En el Valle de los Caídos tienen unas órdenes muy estrictas y muchos no quieren arriesgarse a que los sancionen.