Trump y el aborto. El falso Provida.
La justificación con la que muchos votantes cristianos han dado su apoyo sin reservas a Donald Trump ha sido su aparente postura en contra del aborto. Una postura provida que siempre fue falsa. Era únicamente cálculo y oportunismo electoral, una ilusión que se convirtió en manzana envenenada para los grupos provida que apoyaron a un demonio “redimido” para combatir a los demonios demócratas.
La supuesta posición de Trump en contra del aborto presentaba serias grietas desde el inicio, ya que a principios de los años 2000 se declaraba a favor de ese crimen atroz, pero llego su carrera política en el Partido Republicano, y se hizo provida para obtener el apoyo de los poderosos grupos evangélicos, grupos que le perdonaron todo su pasado de dudosa procedencia, y lo encumbraron junto con los grupos económicos de la industria petrolera, armamentista y de la fractura hidráulica.
Con sus poderosos aliados, y encaramado en el descontento social, fruto de las fallidas intervenciones en Medio Oriente, la crisis económica de 2008, un liberalismo progresista agresivo, así como un inconfesable racismo contra la población hispanoamericana, vino la victoria del 2016 y comenzó la administración MAGA.
Todo parecía bien, se nombraron jueces “provida” que Trump respaldo y se dieron ciertos recortes de financiación que recibía la industria del aborto, aunque únicamente de cara la galería. Pero llego la realidad, la industria del aborto recibió más dinero del gobierno estadounidense que con Obama, los abortos realizados crecieron, los jueces provida de Trump al final sólo tomaron medidas cosméticas, y Trump declaró que estaba a favor del aborto en 3 supuestos: El de violación, incesto y peligro de vida para la madre.
Llego 2023 y el horizonte se tornó oscuro con las declaraciones cada día más moderadas de Trump. Finalmente estamos en el año 2024 y el falso provida se quitó la máscara como vemos en los titulares. Al final Trump en su desesperación está tirando la bandera a favor de la vida con el fin de rascar votos, y para regocijo y burla de los abortistas demócratas. Incluso Lila Rose ha retirado su apoyo porque el hombre naranja se ha posicionado inequívocamente a favor del aborto.
El daño está hecho: Los avances en favor de la vida se verán dañados al apoyar a un Trump con piel de cordero, que sirvió para hacer más ricos a los ricos, y ser el caballo de Troya para los demócratas y su perversa agenda. Los votantes cristianos deben ser más cuidadosos al apoyar a un político, porque en medio de la oscuridad de republicanos y demócratas hay una pequeña luz, apenas una chispa, pero luz al final: The American Solidarity Party y su candidato Peter Sonski.
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