Ni siquiera hay unidad en el Carlismo-Tradicionalismo (y no hablo de los marxistas ekarras).
El tema es muy complejo y la solución difícil. El futuro incierto. Hay católicos incoherentes es cierto, por eso sigo pensando que se necesita una autoridad que condene y deslegitime a esos católicos votar a partidos de la demoniocracia, no solo ya como el PSOE (que ya se ha recomendado) sino como al PP.
Sin pastores coherentes y decididos no es tan anormal que los haya incoherentes. Para mi, el mayor problema está en la propia Iglesia, contaminada de tibiedad.
Marcadores