LA EXPANSIÓN DE PORTUGAL
POR EL ÁFRICA – SIGLO XV :
Desde la toma de Ceuta en el año de 1415 de Nuestro Señor Jesucristo se inicia la aventura africana del Reino Hispánico de Portugal. Empresa realizada con el mayor fervor posible de la Reconquista; aun teniendo que soportar en la Península Ibérica a la tiranía nazarí-mahometana en Granada. La idea de la expansión católica, sobre todo por el norte del África, fue puesta muy en práctica por la Orden de la Merced ( El ejemplo de Raimon Llull ); por la Corona de Aragón en el siglo XIV; y fue continuada por los portugueses en el XV; amén de contar con grandes defensores coetáneos y posteriores del proyecto : Isabel de Castilla y Fernando de Aragón, el Cardenal Francisco Ximénez de Cisneros, Sebastiâo de Portugal…Esto es, el querido Gran Oranesado…Un proyecto netamente español y conscientes de lo que la barbarie islámica había hecho con una antaño Berbería o Mauritania que había sido flor y nata de la Roma Cristiana Imperial.



El Príncipe Luso conocido como Enrique el Navegante ( Tenemos bello óleo el Museo de Arte Antiguo de Lisboa; en el Fragmento del Políptico de San Vicente ) organiza, desde el 1415 hasta el 1432, la gran base de las navegaciones portuguesas que, cuatro décadas más tarde, cruza el ecuador y llegarán a contonear el África, alcanzando la India y el Extremo Oriente, después que Cristóbal Colón llegara a la América. En ese mundo adquirió el Almirante gran parte de su experiencia, aprovechada luego al servicio de los Reyes Católicos para abrir la otra gran dimensión en la conquista de la esfera terráquea…



La conquista de Ceuta ( Ciudad que aún conserva en su escudo la Maestría de Avís ) permite a Portugal situarse dentro del universo del Magreb, dominada la retaguardia insular de los archipiélagos. Especias, oro y esclavos podían alentar a los portugueses a lanzarse a nuevas aventuras…



Pero a partir de aquella conquista se abre la primera disyuntiva : ¿ Dominar o anexionar la Berbería; constituir una cadena de fuertes en la costa, o bien proseguir la exploración hacia el sur ? La primera opción no era la más atractiva, debido a la decadencia del comercio sahariano de distribución, que incitaba a llegar hasta las mismas fuentes de producción, continuando la penetración en el África. Por otra parte, la Corona Portuguesa actúa en el ámbito de una rivalidad histórica con lo que malamente empieza a ser conocido como “ Corona de Castilla “; potencia atlántica al haber aceptado casi de forma pasiva el vasallaje de los Béthencourt, a priori; siendo a posteriori las Canarias una conquista de hijos del Reino de Sevilla en pacto con el Reino Castellano. Aunque firmárase una concordia entre Portugal y el resto de España ( El Tratado de Medina del Campo-Almería del 1431-1432 ), el ámbito africano atlántico seguía sometido a una y otra competencia. Dentro del “ resto de España “ no portugués, la Corona de Aragón estaba más inmiscuida en los asuntos euromediterráneos.



En su pugna, Portugal consigue el respaldo diplomático y legal del Vaticano, mediante la autorización de Martín V para continuar la Cruzada contra los muslimes y otros infieles del África y vecinos pagos.



Geográfica y cronológicamente podrían marcarse un cuarteto de etapas en el desarrollo de la expansión portuguesa :



1 ) – Del 1415 al 1434 : De Ceuta al Cabo Bojador.



2 ) – Del 1435 al 1444 : Del Cabo Bojador al Cabo Verde.



3 ) – Del 1444 al 1475 : Del Cabo Verde al Río Congo.



4 ) – Del 1482 al 1499 : Del Congo a Calicut.




En cuanto a los protagonistas de las expediciones, en el antiguo territorio portucalense combínanse los intereses privados de una incipiente burguesía mercantil y la iniciativa gubernamental; todo ello patrocinado por el Príncipe Enrique el Navegante ( 1394-1460 ), tercer hijo del Rey Juan I de Portugal, quien, desde el 1415, dirigirá las ultramarinas expediciones desde su centro de operaciones en el Algarve con un equipo de cartógrafos, técnicos y navegantes, entre los cuales se encontraba Mestre Jacob de Mallorca ( Jafudá Cresques ), cosmógrafo y experto en las artes de la navegación. La nobleza, que en parte fuera apartada del poder en Portugal en el 1383, encuentra en el Príncipe un conspicuo representante que ejerce el patrocinio regio y fomenta los descubrimientos, con una mezcla de curiosidad “ renacentista “ y Espíritu de Cruzada.


En el orden náutico, las etapas de la expansión lusa suponen un dominio paulatino de las técnicas de navegación de altura, en especial el internamiento en alta mar, única forma de poder efectuar el contraviaje : Las llamadas volta de la Guinea y doble volta de Angola y El Cabo.



En la primera etapa, que abarca del 1415 al 1434, se alcanza Porto Santo y Madeira, posible refuerzo de la retaguardia frente a los sultanatos que ocupaban la antigua Mauritania Tingitana. El derecho del Príncipe de Portugal a la isla se basó en la ocupación previa, apoyada en la Concesión Papal.



En cuanto a las Canarias Ínsulas, en el año de 1404 habíanse producido una ruptura entre Béthencourt y Gadifer de la Salle, quien regresa a la Francia, pero dejando a sus hombres en aquellas islas, en pugna con los de Béthencourt. En el 1405, Jean de Béthencourt abandona también las islas, en las que permanece como lugarteniente su sobrino Maciot. A finales del año de 1418, por último, los Béthencourt venden sus derechos al Conde de Niebla; esto es, al fronterizo--con Los Algarves—Reino de Sevilla; desde donde se va a iniciar la definición de la conquista en pacto con la Corona de Castilla y por Las Españas. El príncipe Enrique el Navegante aprovechó los días más titubeantes para intentar conquistar el archipiélago ( No obstante, ya “ Lanzarote “ venía del navegante genovés Lancelotto Mallocello que en el siglo XIV capitaneara una expedición portuguesa ); fracasando ante la terrible resistencia de los guanches ( Pueblo de origen desconocido, aunque admitirse suele que su lengua es de origen beréber ).



En el ámbito africano, en el 1421, los portugueses llegan al Cabo Nun. En el 1434 Gil Eannes franquea el Cabo Bojador, y conseguido el dominio de la técnica de la volta simple, ese tramo de costa africana queda conectado con la preciosa capital lisboeta.



La segunda etapa, que transcurre entre el 1435 y el 1444, constituye la primera incursión decidida en un África que ya no era una simple prolongación de la Berbería.



Este avance de los portugueses hacia el sur viene a ser consecuencia de un doble fracaso : El marroquí y el canarión. Los intentos de dominio del archipiélago entonces guanche fueron acompañados de una larga pugna diplomática frente a los derechos del resto de España. En su recurso ante el Papa en el 1435, durante el Concilio de Basilea ( 1431-1437 ) , el Reino de Portugal argumentó que las islas tenían carácter de res nvllivs y que los derechos de la Corona de Lisboa se basaban en las expediciones de Joâo y Fernando de Castro, en la proximidad a las islas ya anexionadas, y en la misión evangelizadora que había de llevar a cabo. La “ Corona de Castilla “ contraponía sus derechos históricos, el vasallaje de Béthencourt y el hecho probado de una ocupación efectiva. Finalmente, la sentencia pontificia Dvdvm cvm ad nos de 1434-1436 concedióle, pues, la soberanía ( Pacto de Sevilla con Castilla ). Portugal debió contentarse con comprar Lanzarote a Maciot de Béthencourt en el año de 1448.



En la antigua Mauritania Tingitana, la expedición del 1437 contra Tánger resultó un fracaso, y proporcionó una garantía moruna contra nuevas incursiones, pues quedó como rehén el Príncipe Portugués Fernando…



Frente a esas dificultades en el Atlántico sahariano contrasta la facilidad del avance hacia el sur.



En el año de 1441, Nunho Tristan dobla el Cabo Blanco, en una expedición que presagia exploraciones futuras. En el 1443, los lusos llegan a la desembocadura del Río Senegal y establecen la factoría de Arguim, de la cual obtienen, ya en forma permanente, oro en polvo y esclavos ( Ambos “ productos “ ofrecidos por los tiranuelos negros una y otra vez ), a cambio de trigo, caballos o tejidos. En el 1444, Dinis Dias supera el Cabo Verde, al sur del Río Senegal.



Se ha conseguido, en esta segunda etapa, adentrarse en el África Negra y controlar cierto mercado de esclavos ( Desde hacía mucho atrás poseían la “ patente “ árabes y judíos ) que le proporcionará a Portugal una mano de obra barata.



La tercera etapa, del 1445 al 1475, lleva a los portugueses hasta el Río Congo. Supone, en el orden de las técnicas náuticas, el dominio de la doble volta, o doble tornaviaje, es decir, un bucle muy abierto y una profunda incursión en el peligroso Mar de los Sargazos. Se trata de la auténtica navegación de altura, fruto del dominio de las técnicas de navegación astronómica.



En el 1446 ya se había llegado a la desembocadura del Río Gambia y al Cabo Rojo. Luego, otra luenga pausa de una década, motivada tanto por un nuevo forcejeo diplomático con el resto de Las Españas como por las dificultades geográficas y por la mismita necesidad de organizar la empresa descubridora.



La pugna con la “ Corona de Castilla “ no se centraba ahora en la legalización de unos derechos, sino que estaba motivada por la creciente competencia que representaba la acción de la marinería del Condado de Niebla en los circuitos abiertos por Portugal. En el año de 1449, reconociendo una situación de hecho, Juan II de Castilla había concedido al Duque de Medina Sidonia autoridad sobre los mares y las tierras recién descubiertas, desde el Cabo Aguer hasta las tierras del Cabo Bojador…


La “ Corona de Castilla “; esto es, el resto de España, debía aceptar los límites fijados con Portugal, situados en el Cabo Bojador. El tema estaba en hacer cumplir la normativa a los marineros de los Reinos Andaluces…O si se toleraban las incursiones con el fin de mantener su presencia y recordar con ello a la Lisboeta Corte su oposición al monopolio que ésta pretendía ejercer sobre el África…



Portugal pudo esgrimir, sin embargo, un arma legal poderosa : La bula Romanvs Pontifex de Nicolás V del 1454, por la cual el Papa sancionó el monopolio luso sobre toda la costa africana al sur de los cabos Nun y Bojador. Ante este hecho no produciríase ninguna réplica del resto español; tal vez debido a la paz y atonía que caracterizó el reinado de Enrique IV, y al abandono de la navegación hacia la Guinea.



La dificultad geográfica del avance portucalense se explica por un fenómeno limitado de monzón, al sur del Cabo Verde, que dificultaba la navegación. La necesidad de organizar la empresa era evidente : Junto a los esclavos, el oro y las especias cobraban un papel importantísimo.



Por último, el avance africano hacía presumir otros objetivos estratégicos. Podía pensarse en el intento de llevar a cabo el gran objetivo bajomedieval de prolongar la Reconquista mediante una Gran Cruzada que cercara al islamismo y estableciera la conexión con el Reino Cristiano Semi-Mítico del Preste Juan. Y, frente al oro y los esclavos, el progresivo avance hacia el sur hacía presumir la posibilidad de controlar las especias asiáticas caras, más atractivas económicamente que la malagueta, única especia importante en el África y que procedía de Gambia.



Hacia el 1458 prosigue la actividad descubridora. Antonio de Noli y Diogo Gomes descubren algunas de las Islas de Cabo Verde. En el mismo año, la campaña berberisca, nunca abandonada por los portugueses, indica un triunfo cristiano con la mítica conquista de Alcazarquivir ( De ( Al ) Kasser ( Al ) Kabîr = Fortaleza grande ). En el 1460 Pero de Cintra alcanza la Sierra Leona. En ese año muere Enrique el Navegante.



Aprovechando la coyuntura, la Corona Portuguesa intenta incorporarse el patrimonio africano, ya considerable, del Príncipe muerto sin descendencia. Del 1469 al 1474 instáurase un sistema de arrendamiento, a Fernâo Gomes, rico ciudadano lisboeta, a cambio de explorar cada año cien nuevas leguas de costa africana. Luego se da por finalizada la experiencia y se establece de forma definitiva un estricto monopolio real. Y con él, no sólo la dirección suprema sino toda la organización y gestión de la empresa se centralizan en Lisboa, abandonando el enclave autónomo del Algarve, y alejando también la navegación de la competencia del Condado de Niebla ( Reino de Sevilla ).



Desde el 1461 al 1475, el ámbito geográfico amplíase y los lusos cruzan el ecuador por el Golfo de Guinea, contradiciendo la leyenda del mundo al revés de los antípodas. Nuevo acceso al suministro del oro, y en la Sierra Leona al oro, al hierro, a la nuez de Kola y al marfil. Las expediciones se suceden en el 1461-1462, 1470, 1471-1472 : En esos años se alcanza Sama, lugar donde pronto se erigiría una fortaleza para salvaguardar el centro del embarque del oro : La Mina. Hacia el 1472-1473 se llega a las Islas de Fernando Poo, y en el 1475 a los 4º de latitud sur.



La etapa culmina con una nueva garantía para Portugal : El Tratado de Alcáçovas del 1479-1480, por el cual la “ Corona de Castilla “ abdica definitivamente de toda reivindicación de derechos sobre los mares africanos más allá de las Islas Canarias. En el Tratado no se considera la posibilidad de expansión marítima hacia el Oeste, y sólo se discute la expansión meridional, la única que se suponía posible. Se reconoce a Portugal la posesión de la Guinea, las Madeira, las Azores, Cabo Verde; “ e qualesquiera otras yslas que se fallaren y conquistaren de las yslas de Canarias para baxo contra Guinea “; a excepción de las Canarias…” ganadas e por ganar “.



El Tratado fue bendecido por Sixto IV mediante la bula Aeterni Regis del 1481. Podemos considerar que Alcáçovas respondía al deseo de los celtíberos del extremo occidente peninsular de impedir las frecuentes expediciones de particulares de los Reinos Andaluces al África Portuguesa, aprovechando la coyuntura favorable de la guerra civil castellana de 1475-1480 en la que participaba activamente Portugal. Incluso en el 1475, prorrogando autorizaciones anteriores, la Reina de Castilla, León, Toledo, etc.; había alentado a los marineros de Niebla a adentrarse por las costas africanas, y un año más tarde tuvo lugar una importante expedición a esa zona, compuesta por treinta carabelas al mando de Carlos de Varela.



La cuarta etapa, del 1482 al 1499, significa la conclusión del enlace marítimo Europa-Asia por la vía africana. En el proceso que lleva hasta La India se producen una serie de mutaciones económico-políticas. Empieza el periodo con el afianzamiento de la base de La Mina, que será el modelo de gran factoría de monopolio real, y la consolidación de la economía explotadora del oro. En torno a esa base, fortificada hacia el 1482-1484, desviaráse el comercio del metal precioso, desapareciendo el papel intermediario del islam. Pero, además del oro, el avance hacia el sur presupone la inminencia del contacto asiático, y con él, el aprovisionamiento directo de las especias. Para ello hay que encontrar “ el paso “…



La gran expedición de Bartolomeu Dias, que se supone conseguirá forzar el “ paso del África “, parte de Lisboa en el año de 1487, y, en su avance hacia el sur, para hacer frente a la fuerza contraria de los alisios intentará la primera experiencia de la doble volta, internándose en el mar desde los 27º hasta los 37º de latitud sur para alcanzar el contraflujo de las latitudes medias. Dobla el cabo luego llamado por la Corona de Buena Esperanza, sin advertirlo, continúa rumbo al Noroeste y recala en la costa oriental africana a unos 500 kilómetros al norte. En el 1488 regresa triunfalmente a Lisboa.



Ahora sólo quedaba establecer el enlace definitivo, preparar expediciones y asimilar la información geográfica. El camino trillado, fácil y mantenido con carácter exclusivo por la Corona Portuguesa, sólo sufre un revés imprevisto : La aparición de un visionario, al parecer de origen genovés, que había estado en Portugal propalando extrañas teorías y que en el 1493 afirmará ante el Monarca Portugués haber llegado a Las Indias, es decir, haber cumplido la minuciosa empresa portuguesa, pero por el camino del Oeste…El visionario era Cristóbal Colón.



Aunque Juan II intentará confirmar la veracidad del relato colombino enviando algunas expediciones por esa ruta, las negociaciones con el resto de Reinos Españoles, que culminarán en el Tratado de Tordesillas del 1494, consiguen la ratificación del monopolio portucalense por la vía del sur. Y así, tras ocho años y medio de pausa, desde el descubrimiento de Bartolomeu Dias, y con el acceso al Trono de Portugal por parte de Manuel el Afortunado en el 1495, en el 1497 parte la expedición de Vasco de Gama hacia La India con cuatro navíos.



El viaje permitirá entrar finalmente en comunicación directa con el mundo musulmán del África Oriental. Las técnicas náuticas perfeccionadas y la ampliación del conocimiento europeo del litoral africano son una consecuencia de la acumulación de informaciones de los viajes previos. El definitivo enlace con La India se realiza gracias a la ayuda del reyezuelo islámico de Melinda, quien proporciona al portugués el piloto que lo guiará por las rutas habituales entre los marineros de esa costa.



Así consigue llegar Vasco de Gama a Calicut, en la costa de Malabar, en La India, el 20 de Mayo del 1498.



Portugal había culminado, en menos de una centuria, la ampliación planetaria que suponía la circunnavegación africana y el contacto directo de la Europa con el Asia, por vía marítima. En los próximos siglos la Monarquía Hispánica Portuguesa construirá, a partir de ese eje, una poderosa estructura colonial que irá rallando en la forja de todo un Imperio.



* BIBLIOGRAFÍA :



- Gonzalo Zaragoza Ruvira



- Isabelo Macías Domínguez



- José Luis Mora Mérida