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Tema: De cómo Gran Bretaña se impuso abusivamente a Portugal en el reparto de África

  1. #1
    Avatar de Hyeronimus
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    De cómo Gran Bretaña se impuso abusivamente a Portugal en el reparto de África

    Hacia finales del siglo XIX, la creciente presencia inglesa, francesa y alemana en África presentaba un reto a la tradicional hegemonía portuguesa en Angola, Mozambique y otros puntos de la costa del continente negro.

    Alegando derechos históricos, Portugal reclama amplias zonas de África, si bien apenas disponía de factorías en la costa, con mínimos asentamientos en el interior. De todos modos, a partir de la década de los setenta del mencionado siglo, se hizo patente que no bastaba con alegar derechos históricos, por lo que la presencia portuguesa exigiría extenderse hacia el interior de las posesiones reclamadas. En 1877 João de Andrade Corvo presentó una serie de proyectos de exploración de la tierra de nadie que separaba Angola de Mozambique. Así, las expediciones de Serpa Pinto, Hermenegildo Capelo y Roberto Ivens se lanzaron a explorar aquellas tierras ignotas.

    Las pretensiones portuguesas de ocupar más territorios en el continente chocaron con las de las demás potencias europeas, acrecentando las tensiones. El expansionismo británico pretendía extender sus posesiones desde El Cabo hasta Sudán sin solución de continuidad. Para evitarlo, la Sociedad Geográfica de Lisboa organizó una suscripción permanente con miras a establecer y mantener estaciones civilizadoras en la zona de influencia portuguesa al interior del continente. Esta zona quedó definida entre costa y costa, de Angola a Mozambique, en un mapa que se conoció como el mapa rosado (mapa cor-de-rosa) por el color con que estaba indicada la mencionada zona.

    La aceptación unilateral por parte de Gran Bretaña de las reivindicaciones portuguesas al dominio de la desembocadura del Congo agudizó la tensión con las potencias europeas rivales. A fin de dirimir los numerosos conflictos surgidos, se convocó la Conferencia de Berlín, celebrada entre 1884 y 1885. Asimismo, se trataba de delimitar zonas de influencia. Se llegó a un entendimiento entre Francia y Alemania frente a la actitud previamente conciliatoria de Gran Bretaña, que acabó por abandonar su entendimiento anterior con Portugal. La conferencia tuvo como resultado el repartimiento de África entre las potencias europeas, estableciéndose nuevas reglas en su disputa por el continente.

    La peor parte se la llevó Portugal. No solo se le negaron sus derechos históricos para ocupar territorios. Se impuso además la libre navegación por los ríos internacionales, como el Congo, el Zambeze y el Rovuma, en territorios tradicionalmente portugueses. Por último, perdió el dominio sobre la desembocadura del Congo, teniendo que conformarse con el diminuto enclave de Cabinda.

    Tras el desengaño de la Conferencia de Berlín, se hacía urgente delimitar las posesiones lusas en el continente negro. En 1885 se iniciaron negociaciones con Francia y Alemania con vistas a definir las fronteras con los territorios portugueses. Al año siguiente se firmó el tratado con Francia, en el que se incluyó como anexo la primera versión oficial del mapa rosado. De todos modos, el país galo no tenía intereses en aquel territorio. El tratado con Alemania se firmó en 1886, igualmente con el famoso mapa a modo de apéndice. Alemania también garantizó que no tenía intereses directos en la zona.

    La reacción inmediata de Gran Bretaña fue declarar a Portugal que el reconocimiento por parte de Francia y Alemania del mapa rosa carecía de validez, dado que dichas potencias nunca habían tenido intereses en la zona. Pero como la pérfida Albión era la gran potencia mundial de la época, era imprescindible un acuerdo con ella para la delimitación de fronteras. A estas alturas el mapa rosado gozaba de amplia difusión, y Portugal dejó claro que sus pretensiones se correspondían con lo expuesto en dicho mapa. Apostando por el atraso inglés en el dominio efectivo de las zonas en disputa, se organizaron expediciones portuguesas por esos territorios en las que se firmaron decenas de tratados de vasallaje con los pueblos indígenas. A pesar de que el plan era secreto, la inteligencia británica estaba al tanto desde el primer momento gracias a un informador inflitrado en el propio gabinete de Barros Gomes. Inglaterra dio un ultimátum en 1890 afirmando que desde dos años antes el gobierno portugués no asumía en su totalidad las pretensiones del mapa rosado, sino que apenas lo había utilizado como punto de partida para sus negociaciones en Londres, y que además, estaría dispuesto a ceder a Gran Bretaña el norte del Transvaal, conservando apenas el sur del lago Niasa y la meseta de Manica.

    Para ganarse el apoyo del Transvaal y de Alemania, el gobierno luso intentó convencer a Bismarck de que entregar la parte central de África a una tercera potencia redundaría en beneficio de los bóers y los alemanes al crear una comunidad de intereses que obligaría a Inglaterra a hacer algunas concesiones. En su política de aproximación a los intereses de los bóers, Portugal retiró a Gran Bretaña la explotación del ferrocarril de Lourenço Marques expropiando en 1889 la compañía inglesa que lo explotaba. Por su parte, el Transvaal firmó poco después un acuerdo de tarifas aduaneras y accedió a fijar un tratado definitivo para delimitar la frontera con Mozambique.

    Con el apoyo de los Estados Unidos, Gran Bretaña protestó de inmediato considerando injusta e injustificada la expropiación del ferrocarril. Solicitó un arbitraje internacional, que Portugal rechazó, desatándose una gran campaña en la prensa contra el país ibérico y creando las circunstancias políticas para la ruptura. La consecuencia fue el mencionado ultimátum británico de 1890. Si Portugal no se retiraba de toda la zona en disputa, se cortarían las relaciones diplomáticas. Aislado, Portugal protestó, pero fue inevitable retroceder y retirarse. Así terminó la historia del Mapa Rosado, dejando un legado de humillación y frustración que marcó a este país hispano durante bastantes décadas.




  2. #2
    Avatar de Ordóñez
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    Re: De cómo Gran Bretaña se impuso abusivamente a Portugal en el reparto de África

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    Buenísimo artículo. ¡ Gracias !

    Portugal fue preso de algo parecido a lo que fue preso el resto de España. Quizá sea esta otra Historia.

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