La interpretación protestante de ese texto, que Cristo dice "sobre esta roca" hablando de sí mismo es una aberración lingüística que no tiene asidero razonable.

No hay razón morfológica ni sintáctica que permita llegar, de modo razonable, a esa conclusión. El cambio de primera a tercera persona en una "conversación" de ese tipo no resulta verosímil. Por el contrario, el paso de Pedro sujeto, a Pedro objeto (o sea: Roca) es altamente razonable, e incluso es recogido en el latín en lo que se denomina "caso acusativo". En tales circunstancias, la "analogía" empleada es mucho más directa con Pedro, no viola reglas gramaticales, y por sobre todo, se mantiene constantemente verosímil.

No, no hay razón lingüística que apoye la aberración voluntarista que algunos vuelcan en ese pasaje, para afirmar que Cristo habla de sí mismo.