Aclaro el titulo mensaje. Parece claro que cualquier partido que critique la inmigración o que, una vez en el poder, implemente políticas de repatriación, se va a encontrar con la crítica severísima de la Iglesia, incluso a nivel de la Santa Sede.
¿Cómo se pueden rebatir estos argumentos? ¿Cómo afrontar estas críticas de la jerarquía sin mengua de los votantes católicos?
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