Dios es perfecto, faltaría más. Los imperfectos somos nosotros. Somos nosotros los que fallamos. Ahora bien, si el hombre es imperfecto y falla, ¿no puede Dios ser misericordioso y darle otra oportunidad haciendo un nuevo Pacto, y corregir el fallo NUESTRO, no de Él?
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