El peso específico de los teólogos españoles en el Concilio de Trendo fue inmenso, destacando Domingo de Soto, Melchor Cano, Diego Laínez, Alfonso Salmerón entre muchos más. En segundo lugar, estaban los padres italianos, pero teniendo en cuenta la época es posible que muchos pudieran incluirse también entre los españoles.
Otros aportes, no necesariamente por orden cronológico ni de importancia:
--La poesía mística, género originario y prácticamente exclusivo de nuestra lengua. No sólo Santa Teresa y San Juan de la Cruz: hubo muchos más que quedaron eclipsados por ellos, pero su obra está ahí, y de hecho se ha seguido escribiendo poesía mística hasta el día de hoy en España e Hispanoamérica. Aunque al menos las obras de nuestros dos grandes místicos principales se han traducido a muchos idiomas, apenas se ha producido algo semejante en otras lenguas de países católicos, y en inglés ha habido que esperar a finales del siglo XX con el concurso de la Fundación Fernando Rielo para que se empiece a escribir algo mínimamente semejante. La poesía más sublime porque es la que más alto vuela y llega hasta Dios. Por eso San Juan de la Cruz es "el más poeta de los santos y el más santo de los poetas".
--Un continente gigantesco ganado casi entero para Cristo, más algún país de otro, como Filipinas.
--La Salve, oración que debemos a San Pedro Mesonzo, salvo la última frase, que la añadió San Bernardo.
--Junto con Santo Domingo, habría que haber añadido el Rosario, que se lo debemos a él.
--Santiago de Compostela, como uno de los principales focos de peregrinación internacional.
--Innumerables mártires desde las persecuciones romanas, pasando por las musulmanas hasta las del 36, así como incontables santos. No sé si el número superará a los de otros países, pero indudablemente la cantidad ha sido ingente tanto de unos como de otros.
--Durante siglos, el país con más misioneros; y sigue siéndolo, aunque hoy en día pocos se puedan considerar ya auténticos misioneros porque la crisis de la Iglesia también los ha alcanzado.
Y seguro que me estoy dejando más en el tintero.
Y en cuanto al Opus Dei como una gran contribución a la Iglesia, tengo mis reservas.
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