Está claro, que aquí cada uno se aferra a sus "realidades", negando evidencias y lanzado acusaciones. Pero, bueno, la realidad es que en la ponencia de Monseñor Sebastían, se refería a la Comunión Tradicionalista Católica, cuando el nombre que se le remitió era el de Comunión Tradicionalista Carlista. Y se lo digo, porque se lo he oído a la persona implicada directamente en dicha notificación, en respuesta a una primera versión de dicha conferencia donde Monseñor Sebastian negaba la existencia de partidos confesionales o dispuestos a desarrollar en plenitud, la DSI.



Cita Iniciado por Chanza Ver mensaje
Tiene usted razón en lo segundo: la conferencia de Fernando Sebastián es infumable. No creo que eso se le haya escapado a nadie, ni en la candidatura del Tercio Católico al Ayuntamiento de Madrid, ni en la Comunión Tradicionalista. Supongo que lo recogen a beneficio de inventario y de publicidad, como es natural.

Por otra parte, tampoco creo que Sebastián distinga entre los supuestos carlistas rebeldes contra la autoridad dinástica, voluntarios auxiliares del Partido Popular (que supongo es a quienes se refiere Enigma con esas mayúsculas) y los carlistas a secas. Un eclesiástico de su edad sabe que la Comunión Tradicionalista, o Comunión Tradicionalista Carlista, no es más que la organización del Carlismo, no un partido político al uso. Aunque quizá --ignorante de asuntos, digamos, internos-- le extrañe el servilismo hacia un liberal como él por parte de algunos de esos que se dicen la CTC Navarra.

Sebastián se crió a los pechos de Vicente Enrique y Tarancón, anticarlista ejerciente desde sus tiempos de falangista furibundo. Y sigue en la línea, como prueba su persecución contra el canónigo Dallo, director del Siempre p'alante. (Que tampoco es exactamente carlista, pero nació de las páginas de opinión de El Pensamiento Navarro, cosa que Sebastián probablemente sí sabe).

La ya famosa cita de su conferencia, así como su agotador pseudo retractamiento posterior, prueba que él, Sebastián, sigue siendo liberal, aunque le asusten algunas consecuencias. Y que desde su liberalismo y su modernismo es incapaz de distinguir el catolicismo neto de unos grupos (Comunión Tradicionalista, Tercio Católico de Acción política) de la vaga inspiración cristiana de grupos aconfesionales de vocación neo demócratacristiana (AES), o de la aún más clara heterodoxia, dentro de su caótica indefinición de otros (FE-JONS).