Con vuestro permiso y sin ánimo de poner en duda las muy interesantes reflexiones que anteceden, me gustaría decir que esta visión del papel de Rusia me parece bastante idealista y voluntarista.

Creo que se están viendo con ojos demasiado románticos lo que no son más que expresiones del patrioterismo mesiánico ruso tan característico y que se puede leer desde el siglo XIX e incluso en los tiempos soviéticos.

Lo mismo respecto a la Iglesia Rusa donde no existe la unidad monolítica que algunos quieren ver. De hecho tengo conocidos en la Iglesia Rusa en el exilio (los que no se arrodillaron ante los soviets) y me comentan los desastres del pseudopatriarcado de Moscú.

En fin. Para que no nos ilusionemos esperando restauraciones o resurrecciones que todo hace pensar no se producirán.