Respuesta: Ingurutxo y abertzales

Iniciado por
Euskaria
Bueno, si lees la carta con la fundaba la liga (que no era más que una copia o intento de copia de la Lliga) sus aspiraciones eran más o menos las que el PNV ha tenido hasta antes de ayer, de españolista no tenía nada. Y no abandono el PNV porque designó para empezar sucesor, de los más "radicales", no hubo reconversión, intentó una especie de regionalismo o autonomismo radical (en sus palabras) y finalmente cuando en 1903 abandona la dirección (y no el partido) nombra a Zabala, el más independentista.
La postura del avestruz sería si yo huyera o me escondiera, o me exiliara (aunque no sé porque), lo observo y me encojo de hombros. ¿No hay libertad de expresión? ¿entonces para que voy a molestar? ¿si ellos quieren poner la ikurriña tengo que decirles algo? no, están en su derecho, el mismo que tendría yo si pusiera la española.
¿Si es sentir mayoritario en una población poner una bandera, yo (que no soy de esa localidad) con que derecho les puedo criticar?
Comenzaré por lo de la "postura del avestruz", y es que no hace falta irse porque el que lo hace puede expresarse libremente allá donde vaya. Es precisamente quien se queda el que la adopta: "a mi que me dejen en paaazzzzz, que yo en estas cosassss no me meeettoooo", no, si yo no sé nada, y es que cuando se dicen estas cosas por algo será, digo yo, ¿no? pero vamos, yo es que no me meto en líos, además esto es cosa de los periódicos de Madrid que siempre están con lo mismo.". Cansado estoy de escuchar argumentos como estos cada vez que voy y en cuanto menciono cualquier cuestión el ¿aquiiiii? eso son cosas de los periódicos de Madrid, expresiones que oigo entre familiares, amigos y conocidos.
Pero en cuanto salen de allí, se sueltan el pelo, quiero decir la lengua. Entonces "ya no son cosas de los periódicos de Madrid", y eso se llama "postura del avestruz", aquí y en cualquier punto del mundo.
Respecto a Sabino Arana, hay demasiada literatura a favor y en contra, en la Red se encuentra de todo pero, desde luego, no hizo ningún favor ni al País Vasco ni a España en general, ninguno.
Lo de la Liga, al estilo de la Lliga, viene hasta en la Wiki, y, por cierto, también la declaración que hizo en el semanario "La Patria", nº 53 Bilbao, a 26 de octubre de 1902. Es interesante leerlo y más aún la nota de la redacción.
El daño que se ha hecho es incontable, particularmente el daño sufrido en una parte muy directa de mi familia, lo hace imperdonable así pasen muchas generaciones. España es demasiado grande como para que una región tan pequeña como aquella y, además, dividida en mil pedazos, pueda intentar nada, salvo lo que ha sucedido hasta ahora. Pero los límites de "lo posible", incluso hasta con el concurso de un nefasto jefe de gobierno como es ese tal Zapatero, hace ya tiempo que alcanzaron su punto de inflexión. El pésimamente llamado "problema vasco", no es más que el problema de una partida de paranoicos, y no estoy usando el término en sentido peyorativo, que ha durado un tiempo anormalmente prolongado. Y es que todo lo que empieza, acaba terminando. Lo que yo mismo he criticado en el mensaje anterior, "la cobardía de la masa", o "su indiferencia", es precisamente el principio del fin del desvarío. Y esta afirmación no es sólo una opinión, la fundamento en resultados electorales, en variaciones en las tendencias, en observaciones directas personales y en el enorme número de vascos que se tuvieron que marchar pero siguen teniendo sus raíces allí. Además, ¿porqué no añadir análisis de psicología social que existan acerca del tema? o mejor todavía, dada tu expuesta reserva (en otro hilo) a la presunta cientificidad de la psicología (algo que compartimos), análisis sociológicos (mucho más empíricos), acerca del desplazamiento de las tendencias. Y aunque este trabajo pueda ser sospechoso de que esté sin hacer, no debe de ser así a la luz de las reacciones suscitadas allí ante la publicación de ciertos trabajos del equipo de investigadores de Amando de Miguel. Reconozco que no los he leído: falta de oportunidad, cuando he podido hacerme con ellos no me he acordado, y esas cosas tan comunes. Pero sí recuerdo las reacciones, fueron como las de las hormigas cuando se golpea el hormiguero.
Conozco personalmente a Amando de Miguel, sé que no cuenta con muchas simpatías, ni siquiera en la Facultad de Sociología de la Complutense, en parte debido a su eclecticismo, pero el rigor es algo que siempre ha presidido su labor investigadora.
Edito porque me olvidaba de comentar lo interesantísimas que son las aportaciones publicadas al respecto por Mikel Azurmendi, nada "sospechoso" por cierto, con quien tuve ocasión de charlar ampliamente hace unos años ya que es de Zaldibia, lo mismo que mi abuelo materno y así pudimos rememorar algunos aspectos comunes.
Última edición por Valmadian; 03/08/2009 a las 19:50
"He ahí la tragedia. Europa hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma europea choca con una realidad artificial anticristiana. El europeo se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.
<<He ahí la tragedia. España hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma española choca con una realidad artificial anticristiana. El español se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.>>
Hemos superado el racionalismo, frío y estéril, por el tormentoso irracionalismo y han caído por tierra los tres grandes dogmas de un insobornable europeísmo: las eternas verdades del cristianismo, los valores morales del humanismo y la potencialidad histórica de la cultura europea, es decir, de la cultura, pues hoy por hoy no existe más cultura que la nuestra.
Ante tamaña destrucción quedan libres las fuerzas irracionales del instinto y del bruto deseo. El terreno está preparado para que germinen los misticismos comunitarios, los colectivismos de cualquier signo, irrefrenable tentación para el desilusionado europeo."
En la hora crepuscular de Europa José Mª Alejandro, S.J. Colec. "Historia y Filosofía de la Ciencia". ESPASA CALPE, Madrid 1958, pág., 47
Nada sin Dios
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