Lope García de Salazar


Banderizo vizcaíno de las Encartaciones del Señorío de Vizcaya e historiador, autor de laHistoria de las bienandanzas y fortunas, escrito en cautiverio en 1471-76. Se trata de una historia en veinticinco libros desde la creación del mundo hasta su propia época. Entre sus fuentes, que incluyen material artúrico, se encuentra un Libro del infante don Pedro de Portugal, atribuido a Gómez de Santisteban en ediciones del siglo XV. También redactó unaCrónica de Vizcaya en 1454.




ESTATUA DE LOPE GARCÍA DE SALAZAR EN PORTUGALETE

Natural de San Julián de Musques, Somorrostro, donde nació en 1399, en una época marcada por una fuerte crisis social y por los conflictos entre banderizos y clanes familiares de los siglos XIV y XV. Desde su juventud se ve partícipe de estas banderías. Con dieciséis años tomó las armas y a los dieciocho asesinó a su primera víctima, Lope Otxoa de Mendieta, por intereses en las rentas del monasterio de Galdames.

Los Salazar se aliaron al bando de los Oñacinos, de hecho Lope se casó con Juana, de la familia de los Butrón y Mújica, aliados naturales. De su matrimonio nacieron varios hijos, entre ellos Juan “El Moro” y Lope de Salazar que se convirtieron en sus rivales por el control de mayorazgo de Salazar.

Por contra, sufrieron enfrentamientos con los Velasco, muy numerosos en el reino de Castilla, por el control de varias áreas en la merindad de las Encartaciones. Los Ayalaeran otros de los enemigos potenciales de los Salazar, en plena expansión por las tierras alavesas y guipuzcoanas se enfrentaron con los Salazar por el control de Baracaldo y el valle de Sámano. Hubo otras familias de la zona, como lo eran los Avellaneda.

Los Salazar controlaban un mayorazgo que abarcaba gran parte de la Merindad menor de Las Encartaciones, exceptuando los valles de Galdames y Salcedo, con pretensiones hacia las villas de Castro y Baracaldo.

El mayorazgo personal de Lope García consistía en sus torres de San Martín de Muñatones y de Santelices en Musques, la Sierra y Salazar en Portugalete, las ferrerías y molinos de “los vados” y Achuriaga, la ferrería del Pobal y del Arenao y las aceñas de la Puente y Fresnedo. Cobraba rentas adicionales del tráfico del mineral de hierro, el prebostazgo de la villa de Portugalete y los peajes de los puertos de San Martín y Portugalete. También se benefició del servicio de armas ofrecido a la Corona castellana en alguna ocasión.

Ante las medidas paliativas que los reyes y Hermandades provinciales adoptaron para erradicar los conflictos entre banderizos se declaró rebelde a Juan II y a Enrique IV.

Se enfrentó en 1451 a Juan II y al corregidor de Vizcaya, Juan Hurtado de Mendozaque ocupaba el cargo de corregidor de la merindad menor de las Encartaciones gobernadas por la Junta de Avellaneda. El nombramiento del corregidor de Vizcaya suponía una pérdida de poder para los nobles locales, subordinados en su merindad mayor y menor a un solo poder.

En 1457 el rey Enrique IV ordenó el exilio a varios parientes mayores de Vizcaya y Guipúzcoa por oponerse al nuevo orden jurisdiccional de mayor poder otorgado a los concejos.

Las Hermandades y el corregidor de Vizcaya le acusaron de desacato contra su autoridad, acabó prisionero en una de sus casas-torre, en Portugalete, pero finalmente en 1460 el rey perdonó a los exiliados y les permitió regresar a sus feudos.

Entonces comenzaba su decadencia como pariente mayor, primero porque pretendía entregar su herencia de su prebostazgo a Juana de Butrón, la viuda de su segundo hijo Lope, lo que desencadenó una lucha con su primogénito Juan. Finalmente, su apoyo a su gran enemigo, Pedro de Velasco y a los Haro, del bando Gamboíno en su lucha contra la facción de los Oñacinos hizo que los salazariegos tomaran a su hijo Juan de Salazar como pariente mayor.

Juan sitió a su padre en 1470 en su casa-torre de San Martín de Muñatones y, más tarde, en la torre de Salazar de Portugalete, desde las cuales escribió entre 1471 y 1476 su obra Historia de las buenas andanças e fortunas por la que fue conocido y por algunos proclamado como el primer historiador de Vizcaya.




CASA-TORRE DE LOPE GARCÍA DE SALAZAR EN PORTUGALETE



Veinte años antes, en 1454 ya había escrito Crónica de Vizcaya, que fue publicada parcialmente bajo el título de Crónica de siete casas de Vizcaya y Castilla, por Juan Carlos Guerra en 1914.

Su labor historiográfica ha sido trascendental para el estudio de la vida social en el tardo Medioevo. El propio Lope, en el prólogo de las Bienandanzas e Fortunas, refiere que"oviendo mucho a voluntad de saber e de oyr de los tales fechos, desde mi mocedad fasta aquí, me trabajé de auer los libros e estorias de los fechos del mundo faciéndolos buscar por las provincias e casas de los reyes e príncipes cristianos de allende la mar e de aquende por mis despensas, con mercaderes e mareantes, e por mi mesmo a esta parte".

En los doce primeros libros de sus Bienandanzas, Lope intentaba describir una especie de historia del mundo, empezando con la creación y siguiendo con la historia de Israel, Grecia, Roma, Constantinopla y los pueblos europeos medievales.

En los siete libros siguientes abordó la historia de España, el último de esta serie trata de los reyes de Navarra y de Aragón. Los últimos seis libros son los más interesantes y originales de todos, pues son un relato de los hechos vividos por el propio autor.




Sus fuentes son, en primer lugar, la huella de las crónicas castellanas, valiéndose sobre todo de la Grande Estoria de Alfonso el Sabio y de la Crónica General de 1344. Utilizaba las noticias llegadas a él por tradición, de las relaciones genealógicas que los principales linajes conservaban y, por último, de recuerdos personales de acontecimientos vividos por él o bien coetáneos suyos.

Lope admitía y recogía con la mayor sencillez lo que ocurría en su tiempo, sea verdad o leyenda. El valor de la obra historiográfica de Lope se acrecienta conforme se aproxima a sus días, para tratar acontecimientos que él mismo ha vivido. Los relatos en áspera y dura prosa que dedicó Lope a contar las rivalidades y luchas de los linajes de su tierra, "son fuente preciosa e insustituible para el historiador que quiera conocer la Vizcaya del ocaso del Medievo, con su faz sangrienta enmarcada en violencias sin cuento".

Recogía leyendas relativas a la historia de las tierras vascas, como por ejemplo, la batalla de Arrigorriaga y los primeros señores de Vizcaya, como el origen de las luchas de bandos y el origen de algunos linajes, como los de Salazar y Leguizamón; las que se derivan de una arbitraria interpretación etimológica de nombres de lugar o de personas, etc.

Casi cinco siglos más tarde, Sabino Arana utilizaría la leyenda de la batalla de Arrigorriaga como una herramienta de manipulación histórica con el objetivo de fabricar una supuesta independencia militar de los “vizcaínos” respecto a los españoles.



Patriotas Vascongados: Lope García de Salazar