El martes por la mañana aparecían unas pintadas en la entrada de la Escuela Llissach, en la comarca de Manresa, con los retratos de sus cuatro mártires del año 1936 que el pasado domingo fueron declarados beatos por la Iglesia Católica en la Plaza de San Pedro de Roma.

La Escuela Llissach se dedica, desde hace más de cien años a la educación de los niños y, ahora, ha visto reconocido su trabajo y su sacrificio en las personas de los mártires que fueron reconocidos beatos por la Iglesia. De hecho, la Escuela Llissach tiene su origen en la Congregación de los Hermanos de La Salle –los Hermanus- tal y como todo el mundo tiene la costumbre de denominarla.

Este martes por la mañana aparecían unas pintadas, con el rostro de los cuatro beatos, y con comentarios vejatorios a los pies de cada una de ellas, del estilo ‘colaboracionistas’, ‘498 fascistas menos’, ‘culpable’, etc.

El administrador de la Escuela, el Sr. Jordi Bosch, ya ha procedido a dar parte a la policía para que efectúe las diligencias pertinentes y ha declarado que ‘lamenta estos hechos porque justamente nosotros hemos hablado y difundido la beatificación de nuestros mártires como un hecho positivo, un ejemplo de fe y de constancia de los fundadores de nuestra escuela’ y también ‘es una lástima porque esto demuestra que todavía hay heridas que la memoria histórica no quiere cerrar y que, si algunos pudieran, los volverían a matar’.

Además, el Sr. Bosch también ha recibido llamadas amenazadoras que dijeron ‘estaban dispuestos a matarlo y que harían desaparecer la escuela’, hechos que han sido igualmente denunciados ante de las autoridades.

‘Para nosotros, continúa el Sr. Bosch, estas reacciones sólo demuestran que el testigo de los mártires continúa siendo válido hoy en día para la fe, la educación de los niños y de sus familias’.








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