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Tema: ¿Hacia dónde se encamina la humanidad?

  1. #1
    Avatar de Donoso
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    ¿Hacia dónde se encamina la humanidad?

    “Érase un buitre que me picoteaba los pies. Estoy indefenso porque es muy poderoso y quería saltarme a la cara. Preferí sacrificarle los pies, que los tengo ya destrozados” F. Kafka.
    “Señora mía, veo que no entendéis los tiempos presentes: lo hecho, hecho está, y procuradnos pues novedades porque sólo lo nuevo llama ya nuestra atención” J. W. Goethe (El Diablo, en Fausto).

    La reacción vitalista y existencial con que se inició el siglo xx constituyó, sin duda, un importante paso hacia una visión coherente y verdadera del universo. El espiritualismo y el pensar metafísico que durante los últimos siglos se mantuvieron a la defensiva frente a los ataques del materialismo, del determinismo -de la orgullosa concepción racionalista en suma-, parecieron durante la primera mitad del xx tomar la ofensiva y penetrar resueltamente en el propio camino de las ciencias físico-naturales. Si a principios de siglo los filósofos se disculpaban de serlo y procuraban aparecer como científicos experimentales, a mediados del mismo los científicos tenían que ser filósofos y hacían culminar sus obras en un capítulo filosófico, a menudo espiritualista. La crisis del racionalismo positivista supuso la remoción de un gran obstáculo que se oponía a la búsqueda abierta y sincera de la verdad. Era como un cristalino colocado ante las inteligencias, que orientaba su acción en un sentido cuya radical inadecuación se puso de manifiesto.
    Hemos asistido, en la plenitud del siglo xx, a un renacimiento de la metafísica en sistemas de profunda penetración intelectual. Sin embargo, estos sistemas permanecen hoy un tanto desconectados en el contexto de nuestra cultura, como aislados o colgados de sí mismos como fruto de una mera labor de especialistas. Si se comparan en su papel e influencia con las grandes construcciones teológicos-filosóficas de la Edad Media salta a la vista su falta de relación viva con un sistema cultural de ideas y creencias. La raíz de esta incapacidad actual de la filosofía para coronar y coordinar el sentido de la cultura está seguramente en la pérdida, en los albores de la Edad Moderna, de algo que era como el germen para la fecundación y desarrollo de nuestra civilización. Podemos observar ahora, en una mirada retrospectiva, cómo las grandes figuras de la filosofía no han surgido aisladamente en cualquier pueblo o ambiente, sino que han sucedido en el seno de la cultura grecolatina, primero, y de la cristiana, después, fuentes ambas de una tradición filosófica de muchos siglos de desarrollo. Ello se explica porque ese medio cultural se asentaba en un esquema básico de la realidad que constituía una comunidad de ideas y creencias. Para la cultura clásica este esquema se reducía a la dualidad y la tensión entre el mundo imperfecto y móvil de las cosas concretas y el logos o esfera superior inteligible. Este dualismo fue confirmado, en su raíz última, por la concepción cristiana del mundo que daba así una prueba de su verdad fundamental, aunque concretando y ampliando aquel esquema con las determinaciones positivas de un orden sobrenatural. La época cristiana es, así, heredera y continuadora en el plano cultural de la grecolatina, y ambas forman la columna vertebral de la cultura humana y la patria de la filosofía.
    Volvamos por un momento a nuestro ejemplo del lago: si al observador que otea el fondo oscuro de las aguas se le impone un esquema o prejuicio falso de lo que allí ha de ver, cuanto descubra lo encajará como manifestación de ello, invalidándose así su obra. La destrucción de este prejuicio deliberará de ese fracaso forzoso, y a ello corresponde la destrucción de la concepción racionalista, que hacía las veces de ese esquema previo. Sin embargo, en nuestro lago había un principio de orientación y de guía –la idea de la ciudad sepultada en su fondo-, principio que no era fruto de un capricho casual o de un idea dominante en una época, como aconteció con el racionalismo, sino producto de una iluminación superior, de una fe que era de común aceptación en aquel medio cultural y germen de su civilización. La fe no predeterminará el contenido de la filosofía, pero será hito de orientación para que las miradas no se pierdan en estériles y desesperantes sondeos. De hecho, nunca se ha dado una tradición filosófica constructiva sin este ambiente previo, y de él, precisamente, está necesitada la filosofía en su coyuntura actual.
    Pero, en el conjunto de la cultura, las circunstancias han variado hoy de frente. La secularización y el abandono de unidad religiosa, que en un tiempo se estimaron como el medio de acabar con las luchas religiosas, aparecen hoy como los grandes males, que abocan al mundo a situaciones sin salida. En el terreno de la ciencia, la hipertrofia (por “monocultivo”) de su desarrollo ha convertido en problemáticos todos los aspectos del existir humano y ha planteado la posibilidad de una destrucción de la vida humana global, víctima de su propia técnica. En el campo de la política, caducada la época liberal en que se creía en el normal funcionamiento de un Estado constitucional y jurídico, sólo hay ya sitio para tiranías y los dirigismos. La década de los años sesenta se ha caracterizado, junto a la difusión de nuevas formas de racionalismo, al modo del neopositivismo, por una rápida escalada del marxismo y de la masificación tecnificada. Incluso reductos otrora inasequibles al racionalismo moderno y a sus consecuencias, como la Iglesia Católica, se han visto invadidos, en la llamada de la “época postconciliar”, por tendencias proclives a esa actitud mental, como el “progresismo religioso”. Pseudo-teólogos como el jesuita Teilhard de Chardin han servido de inspiración a tendencias eclesiásticas que reniegan de la tradición histórica de la Iglesia y abogan por una “desmitificación” cientifista de la fe y por una adaptación de la misma al “mundo moderno”, con claras tendencias al socialismo y aun al marxismo. Paralelamente con este fenómeno, otros signos de disolución amenazan súbitamente a la civilización occidental y, con ella, a su tradición filosófica. La pasada década de los setenta se inició bajo el signo de las “revoluciones culturales”. Al igual que la Revolución política de 1789 inició la disolución de la estructura institucional corporativa de la sociedad cristiana, esta nueva revolución intenta disolver la estructura de las mentes en sus convicciones básicas y en la noción de una verdad objetiva e inmutable. Como consecuencia de ello, una juventud estudiantil masificada y desarraigada de todo mundo de fe y de valores, hastiada de una sociedad tecnificada de mero “consumo”, irrumpe con su protesta violenta hacia cauces de anarquismo y de nihilismo. Fenómeno este en que podría reconocerse la auténtica y actual “rebelión de las masas”. El filósofo Marcuse y el marxismo “culturalizado” de Gramsci parecen ser los ídolos más señalados de esta sorda marea en que culminan dos siglos de espíritu revolucionario.
    ¿Cuál será el futuro de la filosofía? Caben dos posibilidades: hoy los hombres carecen de la antigua unidad de creencias, y sólo de la fe religiosa brotan los impulsos interiores, de pura honradez, que llevan a la cooperación y al sacrificio que requiere la verdadera sociabilidad. Tampoco tienen ya esa pseudo-fe en un orden de valores morales y jurídicos (de estilo kantiano o similares) que mantuvieron el orden en las últimas centurias. Como reconoce Sartre, suprimida la existencia de Dios, desaparecen esos valores previos que se mantuvieron artificialmente colgados de sí mismos. Si sólo se cree en la vida, en sus impulsos inmediatos, y en su constante evolución, puede caer la humanidad bajo el dominio de estados puramente técnicos en los que la vida del hombre, la filosofía y el mismo concepto de verdad queden sometidos a una organización dirigida, a una creación circunstancial. Tal modo de vivir y de gobernar puede llegar a ser inevitable, pero ello determinaría un trágico eclipse del espíritu humano y, con él, de la filosofía.
    Sin embargo, cabe también confiar en ese renacer de la metafísica que nos ha ofrecido este siglo nuestro, como fruto de una aguda crisis del orgulloso racionalismo moderno. En que la percepción del ser y de la contingencia del existir abran para el hombre de hoy una actitud de humildad en la cual reviva en nuestra cultura la luz de la fe y el espíritu de gratitud. Sólo así, en una renacida comunidad de creencias y voluntades, podría levantarse la filosofía del actual marasmo de dispersión e infecundidad para reencontrar, como escribiera Menéndez Pelayo, los serenos templos de la antigua sabiduría.

    RAFEAL GAMBRA CIUDAD, en HISTORIA SENCILLA DE LA FILOSOFÍA (epílogo).

    http://laespadadelcid.wordpress.com/...-la-humanidad/
    Aquí corresponde hablar de aquella horrible y nunca bastante execrada y detestable libertad de la prensa, [...] la cual tienen algunos el atrevimiento de pedir y promover con gran clamoreo. Nos horrorizamos, Venerables Hermanos, al considerar cuánta extravagancia de doctrinas, o mejor, cuán estupenda monstruosidad de errores se difunden y siembran en todas partes por medio de innumerable muchedumbre de libros, opúsculos y escritos pequeños en verdad por razón del tamaño, pero grandes por su enormísima maldad, de los cuales vemos no sin muchas lágrimas que sale la maldición y que inunda toda la faz de la tierra.

    Encíclica Mirari Vos, Gregorio XVI


  2. #2
    Avatar de Erasmus
    Erasmus está desconectado Socio vitalicio
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    Re: ¿Hacia dónde se encamina la humanidad?

    Cita Iniciado por Donoso Ver mensaje
    [FONT=Arial]Pseudo-teólogos como el jesuita Teilhard de Chardin
    No estoy de acuerdo con lo de "pseudo-teólogo", Theilhard de Chardin fue un eminente teólogo como lo fueron Rahner o Loisy, el hecho de que fueran heterodoxos no es para negarles su sapiencia; es como decirle"pseudo-arquitecto" a Niemayer porque es comunista y diseñó Brasilia Por lo demás, muy buen artículo.



    Imperium Hispaniae

    "En el imperio se ofrece y se comparte cultura, conocimiento y espiritualidad. En el imperialismo solo sometimiento y dominio económico-militar. Defendemos el IMPERIO, nos alejamos de todos los IMPERIALISMOS."







  3. #3
    Avatar de Hyeronimus
    Hyeronimus está desconectado Miembro Respetado
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    Re: ¿Hacia dónde se encamina la humanidad?

    Libros antiguos y de colección en IberLibro
    Bueno, seudoteólogo también se puede entender como falso teólogo, no en el sentido de que no sea teólogo, sino teólogo de una doctrina falsa. Lo mismo que un seudoprofeta es un falso profeta no porque no sea profeta necesariamente, sino porque es un profeta mentiroso. De todos modos, me parece que el adjetivo eminente le queda bastante grande a Teilhard de Chardin. Góstico, panteísta, masón, creador de fraudes antropológicos... todo un currículum, vaya. Dejó el desastre. En fin, ya dijo el Señor (y refiriéndose precisamente a los falsos profetas), que por sus frutos los conoceríamos.

    Por cierto, encontré un artículo bastante interesante en francés sobre tan catastrófico personaje:


    Le prophète de l'Antéchrist
    Teilhard de Chardin
    "Le représentant de la Synarchie auprès de l'Église catholique"


    Condamné par Rome

    Un professeur de catéchèse, nous demandait, l'autre jour : « Mais, Teilhard . . . est-ce que la condamnation de Rome contre lui n'a pas été retiré ? »

    Non, non, non et non.

    La condamnation de Rome est un Monitum du Saint-Office qui date de 1962, et qui n'a jamais été révoqué, ni en tout ni en partie, d'aucune façon, par aucune autre déclaration. Et ceux qui prétendent que Teilhard est maintenant accepté ou même toléré par Rome, ceux-là sont des menteurs, ou des perroquets de menteurs.

    Voici donc, de nouveau, ce Monitum du Saint-Office de 1962 :

    « Certaines oeuvres du P. Pierre Teilhard de Chardin, même des oeuvres posthumes, sont publiées et rencontrent une faveur qui n'est pas négligeable.
    « Indépendamment du jugement porté sur ce qui relève des sciences positives, en matières de philosophie et de théologie, il apparaît clairement que les oeuvres ci-dessus rappelées fourmillent de telles ambiguités et même d'erreurs si graves qu'elles offensent la doctrine catholique.

    « Aussi les EEm. et RRv Pères de la Sacrée Congrégation du Saint-Office exhortent tous les. Ordinaires et Supérieurs d'Instituts religieux, les Recteurs de Séminaires et les Présidents d'Université à défendre les esprits, particulièrement ceux des jeunes, contre les dangers des ouvrages du P. Teilhard de Chardin et de ses disciples ».

    Reconnu par les francs-maçons

    Et pour ceux qui sont déjà gangrenés par Teilhard, et qui voudraient bien que ses erreurs soient la vérité, et qui essayent de se faire accroire que Teilhard n'est plus condamné, pour eux,, voici le témoignage irréfutable d'un ami de Teilhard, Jacques Mitterand, authentique franc-maçon, qui déclare que la doctrine de Teilhard est celle de la franc-maçonnerie, que Teilhard ne peut pas adorer Dieu puisqu'il a mis l'homme sur l'autel et que c'est l'homme qu'il adore.

    Et dans le même discours, ce franc-maçon haut gradé reconnaît que Rome a condamné Teilhard. Avis aux catéchètes de chez nous et d'ailleurs, trompés par Teilhard.

    Voici donc un extrait du discours du Grand-Maître Jacques Mitterand à l'Assemblée Générale du Grand Orient de France, tenue à Paris, du 3 au 7 septembre 1962.

    «Au nom de l'oécuménisme, les catholiques ne restent pas fidèles comme nous, les francs-maçons, 'à leur passé pour en tirer leçon, ils s'efforcent de rénover leur religion ...

    « Écoutez bien : un jour, un savant s'est levé de leurs rangs, un authentique savant, Teilhard de Chardin. Il a commis, sans s'en douter peut-être, le crime de Lucifer qu'à Rome on a tant reproché aux francs-maçons : dans le phénomène de « l'homonisation » et, pour reprendre la formule de Teilhard, dans la « Noosphère », c'est-à-dire dans cette masse de consciences qui entourent le globe, c'est l'homme qui est au premier plan. Quand la conscience atteint son apogée, au point « Oméga », dit Teilhard, alors c'est sûrement l'homme tel que nous le désirons, libre dans sa chair et dans son esprit. Ainsi, Teilhard a mis l'homme sur l'autel et, adorant l'homme, il n'a pu adorer Dieu.

    « Rome l'a senti, qui, par toutes les puissances rétrogradés groupées dans son sein, a condamné Teilhard.

    « Mais, me dit-on, à quoi a servi cette condamnation ? Écoutez : de son vivant, Teilhard n'a pu publier aucun de ses textes. Ce n'est qu'après sa mort qu'aux éditions du Seuil et chez Grasset, ses livres sont sortis. Imaginez que nous soyons dans un pays comme l'Espagne où l'Église soit toute maîtresse, ni les éditions du Seuil, ni Grasset n'auraient pu sortir les ouvrages de Teilhard de Chardin ...

    « Ah ! ils sont là, groupés les uns et les autres, dans leurs reniements successifs, tentant de sauvegarder par la violence toutes les forces du passé pour écraser l'avenir

    « Notre mission à nous est de servir l'avenir. Non contents d'être, chez nous, dans nos Temples, la République à couvert nous sommes en même, temps la Contre-Église parce que nous sommes les hommes de la vie, les hommes de l'espoir, de la lumière, du progrès, de l'intelligence et de la raison.

    « S'il est vrai qu'à l'Occident continue à briller pour nous l'Étoile flamboyante, symbole de nos espérances, nous regardons tous, associés à tous nos FF .•. , monter vers l'Orient le soleil radieux de la Saint-Jean d'été, soleil qui est la force vivifiante des moissons à venir, mais qui, pour nous, Francs-maçons, est source de lumière et de vérité. »

    Même si Rome n'avait pas condamné Teilhard, ou bien avait retiré ou adouci sa condamnation, est-il possible, après ce témoignage d'un franc-maçon si haut placé comme Mitterand, est-il possible de faire encore confiance à Teilhard et de se croire catholique ? Non, certainement.

    Ce discours de Mitterand devrait aussi éclairer nos catholiques à « renouveau », dont se moquent les francs-maçons qui, eux, disent-ils, « restent fidèles à leur passé pour en tirer leçon. »

    Et, cette phrase de Mitterand : «A quoi a servi la condamnation de Rome contre Teilhard ? » Quelle humiliation pour les catholiques que cette constatation trop vraie d'un franc-maçon ! La popularité de Teilhard est donc une victoire des francs-maçons ! Mais, oui bien sûr !

    L'un des leurs

    Donc, c'est clair, chers amis catéchètes, Teilhard est condamné par Rome, approuvé par la franc-maçonnerie, reconnue par la franc-maçonnerie comme présentant la même doctrine. Et Teilhard est aussi l'un des leurs, Teilhard était franc-maçon.

    Dans la splendide revue de Madrid « Qué Pasa ? » le 13 avril 1968, on trouve des renseignements de première importance sur Teilhard, ce jésuite français. Nous avons retrouvé le texte dans une autre revue en espagnol « La Traduction », publiée en Argentine, juin 1968.

    Voici la traduction de l'article.

    "Teilhard de Chardin, le prophète de l'Antéchrist"

    A partir de ce numéro de « Qué Pasa ? » nous présenterons à nos lecteurs ce rapport profond, documenté et véridique, sur les origines, les instruments humains, le style et les ravages de la révolution opérée dans l'Église. Notre illustre collaborateur « Pablo Maria de la Porcion », avec la ferveur et la clairvoyance que seule peut donner la grâce du Christ, sait percer avec les armes perforatrices de la foi, qui aiguisent l'intelligence, les épais rideaux de fumée que répandent et épaississent, pour cacher la réalité satanique des présents jours apocalyptiques, les disciples pervers, égarés, conscients ou inconscients des faux prophètes comme Teilhard de Chardin.

    Avec la foi bien haut dans nos coeurs, commençons à lire :

    —1

    J'eus une conversation avec un Père Jésuite, un de mes anciens professeurs, vertueux, plein d'abnégation, et authentique fils spirituel de saint Ignace, et qui me supplie de ne pas divulguer son nom pour éviter des « complications » avec le Provincial. Ce Père me demanda:

    — Est-ce sérieux, votre conviction que Teilhard a été l'instrument de la franc-maçonnerie ?

    — J'en suis convaincu, Père.

    —Je le verrais que je ne le croirais pas, au sujet de l'un de mes frères en religion. Non, non, c'est impossible !
    —Est-ce qu'alors ce ne serait pas dû à des jugements a priori mêlés de sentiments, Père?

    —S'il s'agissait d'une autre personne que vous je ne l'écouterais pas ; mais vous, vous êtes sérieux, et je sais que vous connaissez ces choses à fond. Dites-moi, sur quoi vous basez-vous ?

    — Sur la preuve dite « preuve des signes convergents », à savoir :

    1. Sur le témoignage de trois de mes amis de qui j'en tiens la certitude. L'un d'eux, haut fonctionnaire en une position-clé d’un vaste réseau d'entreprises, se trouvait inscrit, à l'époque de la République, au Grand Orient d'Espagne (33e degré Martinez Barrio). Un autre, licencié en sciences exactes, appartient — ou plutôt appartenait encore à la fin de 1965 — au « Symbolisme », et il est encore un ami personnel du Frère .• . Alec Mellor. Le troisième, médecin, se trouve encadré et il entretient depuis des années, des relations avec la « Gnostique Valentinienne ».

    Peu de jours après l'élection du Pape Jean XXIII, ils vinrent me dire : « Avec les ouvrages de l'un des nôtres, nous allons organiser la grande révolution et pénétrer dans les séminaires catholiques. « A cette époque, je ne parvins pas à voir le sens profond de leurs paroles, mais d'ans l'été 1966, j'arrivai à m'apercevoir qu'ils avaient fait allusion à Teilhard. L'un d'eux me l'a avoué.

    2, Sur la grande propagande et diffusion faite pour ses oeuvres par les Loges sans distinction, d'abord en cachette et avec précaution ; aujourd'hui déjà, effrontément. Je possède des informations et des preuves en abondance.

    3. Sur les déclarations du ministre de la Justice du Gouvernement Pétain, qui put voir le nom de Pierre Teilhard de Chardin écrit dans « Le livre d'or de la Synarchie », qu'il avait en ses propres mains.

    4. Sur la critique du contenu de ses ouvrages, puisqu'il s'agit des mêmes théories ou thèses gnostiques, rosicruciennes, déformées et mélangées en un syncrétisme diabolique, avec des vérités tirées de la scolastique. Les parallélismes sont étonnants.
    « La pilule meurtrière de strychnine ne se donne pas toute seule aux chiens de chrétiens, mais bien mieux enveloppée dans une bonne tranche de chair » (paroles dites clans Kabale, 18).
    Ils tenaient tout cela préparé depuis un grand nombre d'années.

    5. Sur la vie d'impudicité (malgré ses efforts pour se cacher) que mena ce héros de la grotte de Chou-Kou-Tien (où il fit montre du ridicule le plus effrayant), car ... que
    vaut-il mieux -toucher en salaire, ou bien trente sicles d'argent ou bien une « belle poupée de chair et d'os » ?

    6. Parce que chaque fois qu'un intellectuel laïque (j'exclus ici les clercs) rompt une lance en faveur de cet hérétique, j'ai pu, en général, vérifier, après avoir gratté jusqu'au fond, j'ai pu vérifier que cet intellectuel ne faisait qu'obéir à la voix de son patron, (la franc-maçonnerie) vous m'entendez, mon Père ?
    Les mouvements d'une certaine presse espagnole viennent de me donner raison.

    7. Sur ces associations qui, secrètes jusqu'à maintenant, sont en train d'apparaître en pleine lumière, et qui prennent des noms équivalents ou ressemblants à celui de ces « Amis de Teilhard », tous formés par des maçons, Rotariens, Lions, ou autres mauvaises herbes semblables.

    Je pourrais continuer, mon Père, mais il y a deux atouts décisifs que je réserve pour une meilleure occasion, car en ce monde après les blanches on joue les noires.
    Et le Pape Jean, par son Monitum de 1962, essaya d'éviter les ravages qui se produiraient inévitablement dans les âmes tendres et délicates des jeunes séminaristes en voie de formation, mais ... il aurait fallu plus d'énergie.

    — Vous insinuez « l'excommunication »?

    — Exactement, mon Père : sur toutes les oeuvres et sur la personne même de Teilhard. Mais on cachait, à cette époque, son impudique « Pensée cachée » qui avait déjà trop ouvert les yeux à de hautes personnalités de la Curie. Lui-même (Teilhard) voulait éviter la diffusion de ses ouvrages, et qu'ils parviennent en la forme où ils sont parvenues jusqu'au coeur des séminaires. Mais Jeanne Mortier (l'héritière de ses oeuvres) ne s'arrêta devant rien. D'un autre côté, le Pape se sentait le coeur brisé d'avoir à excommunier un fils de saint Ignace. Lui qui voulait donner l'absolution à tout le monde ...

    (Mon bon ami religieux a les larmes aux yeux.)

    — Père, si on travaillait de nouveau à le faire mettre à l'index, maintenant qu'il ne reste plus le moindre doute ; mais ... peut-être que ce serait trop tard alors ? Qui pourra réparer tout le mal qu'il a fait ? Les dégâts causés par Teilhard sont plus grands que ceux qui furent faits en leur temps, par Luther, Calvin, Voltaire, et Renan, réunis en les additionnant ...

    — Pour quelle raison ne développez-vous pas et n'exposez-vous pas vos Oints dé vue ?
    — Je devrai être dur, mon Père, et peut-être que certaines choses plairont très peu à Votre Révérence.

    — Je préfère le bistouri, si douloureux soit-il, plutôt que de voir le pus continuer à envahir un organisme qui est toute ma vie et qui est malade d'une très forte fièvre.

    —11—

    Au moment où presque personne, en Espagne, ne connaissait le nom de Teilhard de Chardin, moi je dévorais ses écrits au pied de quelques pins bien bas sur les pentes du Tibidabo. Je suis resté ainsi durant des années, étudiant à fond ces oeuvres extravagantes que je commentai en compagnies de personnes éminentes !

    Un groupe de maçons, par l'intermédiaire de deux de mes amis, l'un « symboliste » depuis les années trente, et l'autre « gnostique-valentinien », placèrent entre mes mains les oeuvres complètes de ce jésuite français.

    Durant l'été 1966, ils finirent par n'avouer que « il y des années que la franc-maçonnerie a donné l'ordre ou la consigne de diffuser au maximum les ouvres de Teilhard de Chardin, surtout en Espagne ». Cela s'accorde, par ailleurs, avec les déclarations faites par le Frère . • . Yves Marsaudon, du Conseil Suprême de France ; par le Frère , Riandey du Symbolisme et Grand Commandeur du Conseil Suprême (rite écossais) ; et aussi par le Frère . • . Alexandre Chavalier, Grand Maître du Grand Orient de France ; et récemment par le Frère . • . Marius Lepage, directeur du Symbolisme et Maître de la Loge « Volney » de Laval.

    Les consignes secrètes d'hier sont aujourd'hui des secrets de Polichinelle. Tels sont les faits. Maintenant, avec un petit peu de sens commun et de logique, il y a lieu de se demander : Depuis quand Satan se consacre-t-il à faire de l'apostolat et à conduire des âmes au Christ par l'intermédiaire de ses instruments et institutions de ténèbres ? Est-il possible qu'il, se trouve dans le monde si grand niais et si grande niaiserie pour croire à cela, ou . . . si grande mauvaise foi ?

    Le ministre de la Justice du Gouvernement du Maréchal Pétain, de Vichy, tint dans ses mains, à l'aube des années quarante, « Le Livre d'Or de la Synarchie ». Il ne vit pas l'importance que ce livre avait, au fond. Néanmoins, il fit, sur le livre, un commentaire spontané, insignifiant en apparence, mais qui allait, avec les années, prendre une valeur incalculable.. Le nom de Teilhard, à cette époque, était peu connu, et n'était même pas mentionné. Par conséquent, il n'y a pas lieu de considérer comme tendancieuses les déclarations du ministre, corroborées par Pierre Laval, qui se lisent textuellement comme suit:

    «... et Pierre Teilhard est le représentant de la Synarchie auprès de l'Église catholique ».

    On remarquera qu'il n'est pas dit « représentant de l'Église », mais représentant de la Synarchie. Les faits sont révélateurs et concluants.

    L'ancien soupçon que l'on avait que Teilhard était un franc-maçon, a été, depuis, amplement débordé, et aujourd'hui il n'y a même plus lieu de discuter le fait qu'il appartenait à l'Ordre Martiniste. Il fut un autre Abbé Roca, mais qui ne voulut pas (ou on ne le lui permit pas) rompre, avec l'Église catholique, c'est-à-dire qu'il fut un hybride jésuite-martiniste.

    Mais, qu'est-ce que le Martinisme ? Ce serait long à expliquer, mais pour que le lecteur puisse se situer, je tenterai de résumer le plus possible, en concluant :

    Déjà, vers la moitié dû siècle dernier, une société secrète de France, avec des racines et des tentacules en. Angleterre, au Danemark, en Allemagne et en d'autres pays, était comme le réceptacle de doctrines ténébreuses et d'idées que ses adeptes qualifiaient d'avancées », et cela dans l'unique but de détruire la Papauté. Par elle (société secrète) ils s'emparaient de positions de gouvernement, d'administration, d'organes législatifs, financiers, éducationnels, etc., c'est-à-dire des positions « clé » d'un État ... et tout cela dans le secret le plus rigoureux.

    On peut trouver les vraies racines de ces doctrines dans l'Encyclopédie, mais elles relèvent aussi du grossier panthéisme de Spinoza, de l'idéalisme kantien et de celui de Hegel, du transformisme de Lamark, Heaeckel et Darwin.

    Elles essayent de détruire par une pseudo-science (car l'erreur ne saurait jamais être scientifique), la Foi dans l'Ancien Testament (particulièrement la Genèse), et dans les quatre Évangiles. Ce que nous pourrions appeler « leur synthèse » consiste à déterrer les cosmogonies chaldéennes et babyloniennes, mais en essayant de les compléter par une idée nouvelle qui consiste à vouloir faire coïncider le « Point Omega » (votre infini mystico-symbolique) avec l'« Infini Mathématique » au moyen de « l'évolution » :

    « Le Grand-Tout ne peut se mouvoir lui-même en dehors de la théorie de coordination ou de l'ordre, dont le nombre de combinaisons, dit-on, est infini ; et le Grand Architecte ( le « grand-tout ») ne peut créer en dehors de l'évolution. »

    Chers amis, vous connaissez maintenant Teilhard. Eh bien I prenez la peine de comparer sa doctrine hérétique avec les notions que vos enfants apprennent dans la nouvelle catéchèse approuvée par les évêques, et vous verrez que ça se ressemble comme deux gouttes d'eau. Teilhard a pourri nos séminaires, et maintenant les jeunes prêtres pourrissent les fidèles, jeunes et vieux. Ce processus aussi était prévu par la franc-maçonnerie : vos propres prêtres se chargeront de vous conduire à Satan.

    Gilberte Côté-Mercier



    http://www.michaeljournal.org/causer...s/tape_135.htm

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