Revista FUERZA NUEVA, nº 522, 8-Ene-1977
Victoria comunista
Victoria comunista indudable es la puesta en libertad de Santiago Carrillo. Esto no lo decimos sólo nosotros, sino su propia esposa en rueda de prensa, y sus conmilitantes, entre ellos López Raimundo, secretario general del PSUC, para quienes la excarcelación del máximo dirigente comunista español no representa una libre decisión de la Justicia, una benevolencia del poder o una interpretación concreta del Código Penal, sino el triunfo del partido y de la derrota de la autoridad gubernamental.
Pero lo de Carrillo, la puesta en libertad del asesino de Paracuellos, no es la única victoria comunista que estamos presenciando. Es un capítulo más dentro de una sucesión de acontecimientos en la vida nacional, que representa la entrega y claudicación del Gobierno Suárez ante las presiones de las Internacionales marxista y capitalista, unidas, en su cúspide de mando, por la Masonería.
Fuerzas todas estas foráneas que, al parecer, y tal como se están presentando las cosas en nuestra Patria, están haciendo cumplir a rajatabla sus dictados mediante pactos más o menos tenebrosos, traiciones de todos conocidas y perjurios que es ya inútil denunciar, pero que son públicos para la inmensa mayoría de los españoles.
Poderes ocultos y activos a la luz del día, que han sido capaces de trastocar un Régimen que parecía asentarse en bases poderosas firmes, para dar paso a una Monarquía partitocrática y liberal como forma del Estado, dentro de la cual, si no se remedia, la nave de España irá irremisiblemente al garete en fecha no muy lejana, a no ser que el Monarca, con ayuda de los auténticamente españoles, corrija el rumbo.
Por eso, insistimos, la victoria, ahora representada por la libertad de Carrillo, para las fuerzas negativas y anti españolas, sólo es un paso en el caminar destructor de la Patria emprendido por ellas. Es, únicamente el cumplimiento de un mandato, que se une a la victoria conseguida ya por la aprobación en las Cortes de la Ley de Asociaciones Políticas, por la derogación del TOP, por el decreto ley sobre objeción de conciencia, por la amnistía pasada, etcétera, a las que seguirán las victorias ya anunciadas de la ampliación o nueva amnistía, con la que saldrán a la calle los criminales de ETA y FRAP, con la desaparición o radical modificación de los que ellos llaman “cuerpos represivos”, con la neutralización primero y subversión más tarde de las Fuerzas Armadas, con el Frente Popular más adelante como gestor “democrático” y constituyente de un Estado o República Federal que dé paso, en el futuro, a la soñada por Lenin “Unión de Repúblicas Socialistas Ibéricas”.
Y que no se nos tache de alarmistas o demagogos interesados en pronosticar el caos, pues lo que ya ha pasado lo veníamos pronosticando nosotros y quienes con responsabilidad y patriotismo han denunciado día a día el acontecer político de nuestra Nación.
Todo se está, desgraciadamente, cumpliendo en el derrumbe, por parte de las fuerzas antinacionales, de la España nuestra. No hay, por lógica, motivo para pensar triunfalmente en lo contrario. De ahí nuestra tremenda responsabilidad, la de quienes de verdad sentimos la angustia de la Patria en nuestros corazones y tenemos nuestra conciencia y nuestro pensamiento abiertos al mejor hacer nacional, dispuesto nuestro ánimo al supremo sacrificio, si fuese necesario, para evitar ese caos que se avecina, ese no ser de España que se tiene proyectado (…)
Ramón de Tolosa
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