Re: Los últimos falangistas

Iniciado por
Arnau Jara
¿A cuantos invidentes habeis dejado sin las ayudas prometidas por la Ley de Dependencia?. Sin duda, el perro con traje, debería haber sido linchado como escarmiento por las promesas incumplidas de estos treinta años de pitorreocracia. Con un estilete bien afilado, habría sido suficiente para degollar al señor diputado. Porque la cobardia, es dejar a un culpable que siga con vida.
Los indignados zarandean a un diputado ciego e intentan quitarle su perro guía
Independientemente de que la política nacional haya sido más que lamentable, que tengamos una mierda de régimen, esto no tiene justificación y todavía menos, este es un lenguaje apropiado. ¿O sea que se ha de combatir el peor de los estilos con otro peor? Pues no será con mi benevolencia, si el ciego está errado apoyando una determinada opción política y un sistema profundamente antisocial, los otros son una partida de canallas de mierda, ¡cobardes!
Unos y otros a la mierda, ¡Viva España! ¡Viva Cristo Rey!
"He ahí la tragedia. Europa hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma europea choca con una realidad artificial anticristiana. El europeo se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.
<<He ahí la tragedia. España hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma española choca con una realidad artificial anticristiana. El español se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.>>
Hemos superado el racionalismo, frío y estéril, por el tormentoso irracionalismo y han caído por tierra los tres grandes dogmas de un insobornable europeísmo: las eternas verdades del cristianismo, los valores morales del humanismo y la potencialidad histórica de la cultura europea, es decir, de la cultura, pues hoy por hoy no existe más cultura que la nuestra.
Ante tamaña destrucción quedan libres las fuerzas irracionales del instinto y del bruto deseo. El terreno está preparado para que germinen los misticismos comunitarios, los colectivismos de cualquier signo, irrefrenable tentación para el desilusionado europeo."
En la hora crepuscular de Europa José Mª Alejandro, S.J. Colec. "Historia y Filosofía de la Ciencia". ESPASA CALPE, Madrid 1958, pág., 47
Nada sin Dios
Marcadores