Re: Dios y Stephen W. Hawking
"Eso hace que las coincidencias de las condiciones planetarias de nuestro sistema --la feliz combinación de distancia Tierra-Sol y masa solar-- sean mucho menos singulares y no tan determinantes como prueba de que la Tierra fue cuidadosamente diseñada (por Dios) para solaz de los humanos."
Después HAWKING se explaya ¿especulando?, ¡no, fantaseando!, haciendo ciencia-ficción con unos presuntos universos múltiples o multiverso,acerca del cual no hay ni el más mínimo indicio excepto en las pizarras de gente que se divierte así. Y es que para HAWKING sólo la posibilidad de que alguno o algunos planetas aún no encontrados contengan vida no debe ser argumento de peso suficiente para sus patéticas afirmaciones. Y ello pese a que se están realizando unas cada vez más intensivas búsquedas de mundos terrestres mediante la nueva generación de telescopios gigantes de altísima resolución. Y, ¿qué pasaría si, en efecto, en otros mundos hubiese vida? ¡nada! y esta respuesta tan contundente por mi parte estoy dispuesto a razonarla. ¿En qué modo afectaría a la religión en particular? ¡en nada!, incluso hasta es posible que se reforzase la imagen de Dios como Creador.
Pero, ¿y si invertimos los términos? ¿qué pasaría si unos hipotéticos habitantes de otro mundo con los que se contactase, afirmasen creer y adorar a un Ser Supremo Creador del Universo? ¿cómo reaccionarían estos materialistas?
Para responder a las salidas de pata de banco de este pobre hombre, recomiendo la lectura de un librito: Porqué no hay extraterrestres en la Tierra, editado por el FONDO de CULTURA ECONÓMICA (FCE) Colección "La Ciencia para Todos" nº 193.
Su autor, Armando ARELLANO FERRO, es licenciado por la "Escuela Superior de Física y Matemáticas" del Instituto Politécnico Nacional. Doctor en Astrofísica por la Universidad de Toronto, e investigador del "Instituto de Astronomía de la Universidad Nacional Autónoma" de México desde 1983.
A lo largo de 169 páginas hace un repaso de todas las condiciones y requisitos, de todas las extraordinarias circunstancias que han sido precisas, para que exista la vida en un mundo como el nuestro. Su análisis está realizado a través de un discurso interdisciplinar, cuyo tronco principal es la dura realidad astrofísica de que posiblemente estemos sólos.
Personalmente no estoy de acuerdo con todas sus afirmaciones, pero no dejo de reconocer que la suma de factores que analiza recogen las extraordinarias circunstancias que hacen de la Tierra un "raro planeta". Olvidaba decir que el precio que pagué por el libro fue de 7'8 euros.
Pero, si con ello no fuera bastante, vuelvo a recomendar la lectura de otro texto, y en particular si se tiene la intención de leer el "refrito", --ahora con añadidos de ciencia-ficción--, de HAWKING. Resulta conveniente vacunarse contra sus exultantes delirios a modo de conclusiones para refutar ¡nada!, y es una medida profiláctica necesaria para aquéllos que tienen tendencia a absorber sin deglutir y menos criticar, todo este tipo de literatura especulativo-fantasiosa.
Los nuevos mundos del Cosmos. En busca de exoplanetas en Editorial AKAL, 1ª edición española Madrid 2006.
En él, los autores, Michel MAYOR, astrofísico y Director del Observatorio de Ginebra, que junto a Didier QUELOZ dieron a conocer al mundo el descubrimiento del primer planeta extrasolar (51 PEG b), siendo el otro autor Pierre-Yves FREI, periodista científico de la revista "L'Hebdo de Lausana, hacen una pormenorizada exposición de toda la carrera que ha llevado a que hoy sean ya casi 400 planetas descubiertos fuera del Sistema Solar.
La lectura de este libro de 223 páginas, es muy conveniente para aplacar los entusiasmos cuasi-infantiles de HAWKING al respecto. Y es que, tal y como se afirma al final del mensaje de Mefistófeles, la autoconfianza, la autocomplacencia, de este tipo de personajes no son sino una afirmación de fe y no una demostración empírica.
"He ahí la tragedia. Europa hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma europea choca con una realidad artificial anticristiana. El europeo se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.
<<He ahí la tragedia. España hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma española choca con una realidad artificial anticristiana. El español se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.>>
Hemos superado el racionalismo, frío y estéril, por el tormentoso irracionalismo y han caído por tierra los tres grandes dogmas de un insobornable europeísmo: las eternas verdades del cristianismo, los valores morales del humanismo y la potencialidad histórica de la cultura europea, es decir, de la cultura, pues hoy por hoy no existe más cultura que la nuestra.
Ante tamaña destrucción quedan libres las fuerzas irracionales del instinto y del bruto deseo. El terreno está preparado para que germinen los misticismos comunitarios, los colectivismos de cualquier signo, irrefrenable tentación para el desilusionado europeo."
En la hora crepuscular de Europa José Mª Alejandro, S.J. Colec. "Historia y Filosofía de la Ciencia". ESPASA CALPE, Madrid 1958, pág., 47
Nada sin Dios
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