Búsqueda avanzada de temas en el foro

Resultados 1 al 15 de 15
Honores2Víctor

Tema: Corralito

Vista híbrida

  1. #1
    jasarhez está desconectado Proscrito
    Fecha de ingreso
    17 mar, 12
    Ubicación
    España
    Mensajes
    3,123
    Post Thanks / Like

    Re: Corralito

    Cita Iniciado por Irmão de Cá Ver mensaje
    Estimado Jasarhez

    No puedo coincidir contigo y te digo por qué. El mal del caudillismo es que cuando se va caudillo, se van sus principios... cuando mismo los principios no cambian, incluso en el consulado del caudillo. Sólo la monarquía (la tradicional, claro!) puede asegurar que los buenos principios, el buen gobierno, una cierta visión del reino se hacen perennes y se mantienen firmes ante el paso de las generaciones. Sólo la monarquía tradicional puede reinar sobre y para todos sus súbditos: los vivos pero también los que ya fallecieron, muchos de ellos peleando Dios y por su patria, para no verla impía, rota y sumisa, como vemos las nuestras patrias hoy; también para los que están por nacer, para que vengan a vivir en la patria que sus abuelos les han legado.

    Y por qué la sólo la monarquía lo puede lograr? Porque la monarquía tradicional asienta en la legitimidad dinástica del poder (o de sangre) pero también en su legitimidad legal (o de ejercicio). La de sangre le proporciona la continuidad, la de ejercicio le confiere integridad, imparcialidad y justicia. Sólo la monarquía tradicional concentra en un sólo sistema estas dos legitimidades, blindando los más altos intereses del reino y de su pueblo contra cualquier interese de grupo y de turno, de dentro o de afuera de sus fronteras.

    Lo mejor que puede hacer un caudillo por su patria, estimado Jasarhez, es arrancarla del abismo donde se encuentre y construir para ella la fortaleza inexpugnable de la monarquía tradicional, rehabilitando las leyes y la fuerza que la garantizan; se restaure el reino y sus leyes, que el rey luego se arreglará.

    Esto no lo quiso el Prof. Salazar, estimado Jasarhez. Es más; Salazar, aún en su vida, cedió terreno en las posiciones económicas que ha defendido y que has colgado en tu mensaje. Antes de se caer de la silla en 68 (o de le empujaren), lo que llevaría a su muerte en 1970, ya Portugal era presa de grandes oligopolios como los de las familias Mello y Champalimaud (para citar algunos ejemplos) que imponían sus leyes en respeto a la regulación de la economía y del trabajo, sin cualquier respeto por el bonito texto que has dejado arriba. Bonitas palabras las lleva el viento...
    Gracias por tu contestación, estimado Irmão de Cá.
    Yo también me he planteado esas mismas cuestiones que tu planteas sobre el fenómeno del "caudillismo", así como sobre la monarquía. Es cierto que uno de los males del caudillismo puede ser que cuando se marcha el caudillo, con él pueden irse también sus principios, y eso (como tu muy bien apuntas) si no los "olvida" o los sustituye por otros "nuevos" , aún en vida. Es verdad lo que dices, y la historia, generalmente, así lo ha demostrado. Nada resulta ser eterno, y mucho menos unos principios a los que hoy día la gente gusta de denominar con el término "valores" (que suben, bajan y se sustituyen por otros nuevos... como sus homólogos en la bolsa). El ejemplo que pones, haciendo referencia a los años finales del régimen de Salazar, es apropiado y comparto lo que dices.

    Pero, dejando a un lado a la "realpolitik" de este régimen del que hablamos (el salazarista) y que contrastó o incluso contradijo finalmente, "las bonitas palabras" iniciales del discurso que he pegado, también podría caber la posibilidad histórica, como tu apuntas... de que un caudillo re-instaurara un régimen monárquico tradicional que permitiera asegurarlas (en caso de que una monarquía tradicional realmente las pueda asegurar en nuestros días, y en caso de que ésta fuera posible...). Pero una cosa también siempre me he preguntado (y quizás sea solo por mi desconocimiento), ¿cómo podemos asegurar la "continuidad" solamente con la sangre y con el ejercicio del poder regio, si no se crea algún tipo de mecanismo que "ate" firmemente los principios en los que se pueda basar cualquier régimen, sea éste monarquico o no lo sea...?. ¿Y si el hijo del monarca, por poner un ejemplo estúpido, sale "rana" y deja de someterse a Dios o a su juramento?, ¿Se le destrona sin más..?, ¿y quién lo haría, los denominados "cuerpos intermedios"?, ¿y qué garantizaría que la corrupción no haya llegado también a ellos?, ¿qué papel jugaría entonces la Santa Sede (la de nuestros días y no otra imaginaria...), que si no me equivoco es quien debería poder velar por el cumplimiento de lo prescrito...?, ¿podríamos confiar también en ella, cuando ésta ni siquiera ya es una auténtica monarquía?. ¿Donde estarían las "garantías" de continuidad de un régimen monárquico, por muy tradicional que éste pretendiera ser en nuestros días?. Una situación en la que el honor y la virtud son prácticamente bonitas reliquias del pasado...?. En fin, son muchas las preguntas que se me plantean sobre este tema, y no es que no admire el régimen monárquico tradicional, sino que no lo veo posible, debido a la crisis moral en que estamos inmersos, en nuestros días. Por eso pienso que... sabiendo con certeza que no voy a encontrar "certezas absolutas", sigo diciendo que, para mi, un discurso así como el de Salazar, amén de suscribirlo letra a letra, éste me empujaría a apoyar al hombre que tuviera el valor de pronunciarlo en su carrera política en la medida de mis fuerzas. En nuestros días no veo que tuviéramos otras mejores salidas, si es que ésta se diera. ¿Qué otra cosa podríamos esperar? (o ni siquiera eso...).

    Porque otra cosa es lo que aquí, también, Alejandro Farnesio ha apuntado, en caso de una hipotética conflagración civil en la España de nuestros días... Si el conflicto surge, como sería de preveer, entre demócratas-liberales y comunistas-anarcoides, o similar... Entonces, mi punto de vista sería el mismo que suelo adoptar frente a la falsa dicotomía que se nos plantea cada cuatro años, en las sucesivas consultas electorales... es decir, la equidistancia mas auténtica y absoluta entre ambos bandos. Me importaría un rábano cual de las dos opciones saliera victoriosa, porque continuaría sintiéndome en las antípodas de cualquiera de ellas. Mi guerra no pasaría por la defensa de ninguna.

    Un saludo
    Última edición por jasarhez; 10/06/2012 a las 01:09

  2. #2
    Avatar de Irmão de Cá
    Irmão de Cá está desconectado Miembro Respetado
    Fecha de ingreso
    08 sep, 08
    Mensajes
    2,209
    Post Thanks / Like

    Re: Corralito

    Cita Iniciado por jasarhez Ver mensaje
    Pero una cosa también siempre me he preguntado (y quizás sea solo por mi desconocimiento), ¿cómo podemos asegurar la "continuidad" solamente con la sangre y con el ejercicio del poder regio, si no se crea algún tipo de mecanismo que "ate" firmemente los principios en los que se pueda basar cualquier régimen, sea éste monarquico o no lo sea...?. ¿Y si el hijo del monarca, por poner un ejemplo estúpido, sale "rana" y deja de someterse a Dios o a su juramento?, ¿Se le destrona sin más..?, ¿y quién lo haría, los denominados "cuerpos intermedios"?, ¿y qué garantizaría que la corrupción no haya llegado también a ellos?, ¿qué papel jugaría entonces la Santa Sede (la de nuestros días y no otra imaginaria...), que si no me equivoco es quien debería poder velar por el cumplimiento de lo prescrito...?, ¿podríamos confiar también en ella, cuando ésta ni siquiera ya es una auténtica monarquía?. ¿Donde estarían las "garantías" de continuidad de un régimen monárquico, por muy tradicional que éste pretendiera ser en nuestros días?. Una situación en la que el honor y la virtud son prácticamente bonitas reliquias del pasado...?. En fin, son muchas las preguntas que se me plantean sobre este tema, y no es que no admire el régimen monárquico tradicional, sino que no lo veo posible, debido a la crisis moral en que estamos inmersos, en nuestros días. Por eso pienso que... sabiendo con certeza que no voy a encontrar "certezas absolutas", sigo diciendo que, para mi, un discurso así como el de Salazar, amén de suscribirlo letra a letra, éste me empujaría a apoyar al hombre que tuviera el valor de pronunciarlo en su carrera política en la medida de mis fuerzas. En nuestros días no veo que tuviéramos otras mejores salidas, si es que ésta se diera. ¿Qué otra cosa podríamos esperar? (o ni siquiera eso...).
    Estimado Jasarhez,

    No tienes por qué agradecer mis contestaciones o las de cualquier otro forista, pues estamos en un foro de debate.
    Las cuestiones que pones son pertinentes; ni siempre el monarca es digno de su trono. Por eso ocurrió en España que la dinastía legítima, la carlista, ya "destronó" un rey y no reconoció otro, por ilegitimidad de ejercicio: D. Juan III y D. Carlos Hugo. Claro, estamos hablando de una dinastía proscrita (a pesar de legítima); así que el papel que tomarían las cortes en estos actos lo han tomado los carlistas, en la instancia de la propia familia Real o en los movimientos que congregan y representan a los carlistas.

    El tradicionalismo español asienta en el tetralema "Dios-Patria-Fueros-Rey"; (el trilema portugués, aunque no incluya el elemento "fueros", subentiende el elemento ley, por lo que va de lo mismo). Este tetralema representa las dos legitimidades, la de sangre y la de ejercício: el rey (cuya sucesión depende del nexo dinástico) debe jurar los "fueros" para ser coronado y hacerlos cumplir para se mantener coronado. Las garantías de la legitimidad de ejercicio de la monarquía tradicional son las mismas que puede ofrecer cualquier estado de derecho, es decir la ley y capacidad de hacerla cumplir. Todavía las leyes y todo el proceso legislativo difieren de las dichas democracias, pues dependen de una legitimidad que no es partidocratica o sometida a intereses de turno; la legitimidad monárquica que asegura la continuidad de una visión de la Patria que defienda a Dios y a Sus leyes y respete los deberes y libertades históricas de todos sus pueblos, consagradas en los fueros, la verdadera constitución histórica española.

    Todavía un rey o toda una monarquía nada son sin la voluntad de los pueblos. Así que las dudas que te planteas tienen toda la razón de ser. Hay que querer y hacer los otros querer. Esa es la parte difícil. Porque el valor y la adecuación de la monarquía tradicional a España y Portugal ya está sobradamente probado por siglos y siglos de historia.
    res eodem modo conservatur quo generantur
    SAGRADA HISPÂNIA
    HISPANIS OMNIS SVMVS

  3. #3
    jasarhez está desconectado Proscrito
    Fecha de ingreso
    17 mar, 12
    Ubicación
    España
    Mensajes
    3,123
    Post Thanks / Like

    Re: Corralito

    Cita Iniciado por Irmão de Cá Ver mensaje
    Estimado Jasarhez,

    No tienes por qué agradecer mis contestaciones o las de cualquier otro forista, pues estamos en un foro de debate.
    Las cuestiones que pones son pertinentes; ni siempre el monarca es digno de su trono. Por eso ocurrió en España que la dinastía legítima, la carlista, ya "destronó" un rey y no reconoció otro, por ilegitimidad de ejercicio: D. Juan III y D. Carlos Hugo. Claro, estamos hablando de una dinastía proscrita (a pesar de legítima); así que el papel que tomarían las cortes en estos actos lo han tomado los carlistas, en la instancia de la propia familia Real o en los movimientos que congregan y representan a los carlistas.

    El tradicionalismo español asienta en el tetralema "Dios-Patria-Fueros-Rey"; (el trilema portugués, aunque no incluya el elemento "fueros", subentiende el elemento ley, por lo que va de lo mismo). Este tetralema representa las dos legitimidades, la de sangre y la de ejercício: el rey (cuya sucesión depende del nexo dinástico) debe jurar los "fueros" para ser coronado y hacerlos cumplir para se mantener coronado. Las garantías de la legitimidad de ejercicio de la monarquía tradicional son las mismas que puede ofrecer cualquier estado de derecho, es decir la ley y capacidad de hacerla cumplir. Todavía las leyes y todo el proceso legislativo difieren de las dichas democracias, pues dependen de una legitimidad que no es partidocratica o sometida a intereses de turno; la legitimidad monárquica que asegura la continuidad de una visión de la Patria que defienda a Dios y a Sus leyes y respete los deberes y libertades históricas de todos sus pueblos, consagradas en los fueros, la verdadera constitución histórica española.

    Todavía un rey o toda una monarquía nada son sin la voluntad de los pueblos. Así que las dudas que te planteas tienen toda la razón de ser. Hay que querer y hacer los otros querer. Esa es la parte difícil. Porque el valor y la adecuación de la monarquía tradicional a España y Portugal ya está sobradamente probado por siglos y siglos de historia.
    Perdona que vuelva a ser reiterativo en darte las gracias por tus contestaciones, estimado Irmão de Cá. Estoy completamente de acuerdo con todo lo que dices, sobretodo en la parte final cuando afirmas que "un rey o toda una monarquía nada son sin la voluntad de los pueblos". Y que lo difícil que es "hacer querer" a los otros lo mismo que nosotros queremos...

    Un abrazo en Cristo

Información de tema

Usuarios viendo este tema

Actualmente hay 1 usuarios viendo este tema. (0 miembros y 1 visitantes)

Permisos de publicación

  • No puedes crear nuevos temas
  • No puedes responder temas
  • No puedes subir archivos adjuntos
  • No puedes editar tus mensajes
  •