Es demasiado complejo el actual tablero internacional para hablar a la ligera de X Cruzada. Por supuesto que los católicos siempre debemos mantener vivo ese espíritu de la "Loa a la Nueva Milicia" de San Bernardo, y prepararnos espiritual y hasta físicamente para lo que venga. Librando la batalla del día a día como una Cruzada, en la que los enemigos de la Fe y de nuestra perfección cristiana individual no son solo los mahometanos.

Pero siendo realistas la dinámica actual de las relaciones internacionales no es un enfrentamiento Catolicismo / Islam, sino Oligarquía petroislámica / Oligarquía usuroestadounidense. Mucho cuidado con aliarse con Neocons, Leos Straus, Robert Kagans y Huntingtons. Detrás del terrorismo internacional hay intereses menos trascedentes que los luchadores por "Alá".

Pero estas complejas relaciones internacionales que, de momento, no estamos en condiciones de manejar no deben de ser excusa para oponernos con todas nuestras fuerzas a la invasión de Occidente.