La verdad es que uno ya no se sorprende por nada, pero hay cosas que dejan cierto tono abracadabristico. Si, se juega a ser el brujo jefe, el amo del calabozo, en forma de juzgador de guardia, siempre, eso si, desde el anonimato de la web.
Es muy fácil calificar a personas que aqui no se pueden defender de delincuentes, borrachos y demás epitetos ;es gratis para alguien que parece no militar en nada, y es muy comodo cuando no se ofrecen alternativas, a parte de la tan manida me quedaré en la cama.
Es truculento que se llame a personas de un partido delincuentes cuando sus principales mandos estan en la carcel debido a una operación de persecusión politica por parte del estado.
Es aberrante e incoherente que a una organización falangista se la llame democrata cristiana por considerarla suave en sus planteamientos, suponemos. Y a otra, los llamados andrinos despectivamente por el juntaletras perpetrador de las infamias varias, por su perfil más antisistema y apegado a una tradición de acción directa, otra vez delicuentes.
Digamos ya, ante la acusación recurrente de los calvos, que ni el carlismo ni el falangismo en sus momentos de mayor perfil combatiente no carecieron de personas que no eran ni sabios ni pensadores, ni modlicos ciudadanos, quizás incluso eran gentes de perfil " peligroso", mozos de estampa patibularia, y a los que incluso, Dios mio, le daban por tomarse un buen vaso de vino, o dos, o tres. Tan bebedores áquellos como las personas que el dueño de la moral victoriana y la rectitud abstemia señala en su mensaje, y es que hay que estar muy borracho para aguantar la sociedad del inclito zapatero, a falta de otras soluciones.
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