Quienes visitan el castillo de Drumlanrig, en Escocia, observan intrigados numerosas representaciones de un corazón alado, tallado en las paredes, tejido en las alfombras, o en otros lugares. La pregunta es inevitable: ¿Qué representa este corazón volador? La respuesta es uno de los episodios más románticos de la historia de Escocia.
http://www.drumlanrig.com/pages/content.asp?PageID=127
A comienzos del verano de 1329, Roberto Bruce, rey de los Escoceses, yacía en su lecho de muerte. Había esta enfermo desde hacía tiempo y ni siquiera una peregrinación en la primavera al santuario de San Ninian en Whithorn había aflojado el dolor. Durante mucho tiempo, Roberto había deseado partir en Cruzada contra los enemigos de Cristo. Había reunido a los más poderosos hombres de su reino y les recordó su deseo de cruzarse, como su abuelo. Les pidió que, luego de su muerte, su corazón fuese sacado de su cuerpo, embalsamado y llevado en Cruzada por algún valiente caballero. Entre aquéllos junto a Bruce estaba Santiago Douglas, su compañero más cercano. Fue a este hombre destacable a quien se le dio la tarea de cumplir el deseo de Bruce.
Roberto Bruce murió a los 54 años el 7 de junio de 1329. Su cuerpo fue enterrado con la pompa apropiada en la Abadía de Dunfermline junto al de su esposa, Isabel. Su corazón embalsamado estaba listo para comenzar el viaje. No había posibilidades de ir directamente a la Tierra Santa, donde ya no había presencia cristiana desde la pérdida de Acre en 1291, pero los infieles podían encontrarse en España, donde Alfonso XI de Castilla estaba organizando una campaña contra los moros. Posiblemente Douglas vio España como una primera etapa en un largo viaje ya que, según sabemos, programó siete años para cumplir la promesa hecha a Bruce. A comienzos de la primavera de 1330, Douglas, junto a sus compañeros Roberto y Gualterio Logan, Guillermo Keith, Guillermo Sinclair y su hermano Juan Douglas, partió en barco de Escocia. En un relicario de plata y esmalte colgando de una cadena alrededor del cuello de Douglas, llevaban el corazón de Bruce.
Finalmente llegó a Sevilla donde fue recibido enhorabuena por Alfonso. El rey de Castilla confió a Douglas el mando de una división de su ejército en la campaña contra los moros de Granada. Los ejércitos se reunieron en las afueras del pueblo de Teba de Ardales. Douglas, conocido por sus métodos cautelosos y sensibles en la batalla, por una vez abandonó sus principios. Se permitió a sí mismo meterse en una cansadora persecución de un buen número de moros que escapaban. Había sido engañado por una táctica perfeccionada por los moros y emboscado junto a tres de sus compañeros que quedaron separados del resto de la tropa. De acuerdo con la tradición, Douglas, dándose cuenta de que no habría escapatoria, tomó el corazón de Bruce del relicario colgado de su cuello y lo arrojó hacia delante en medio de los moros, gritando: “Hacia delante, valiente corazón, como siempre quisisteis, y Douglas te seguirá o morirá.” Cuando se encontró el cuerpo de Douglas tras la batalla por sus apenados hombres, estaba rodeado de moros muertos. Douglas había muerto en la batalla luchando con el fiero coraje que siempre había desplegado al servicio de Roberto Bruce.
El corazón de Bruce fue traído de vuelta a Escocia por Guillermo Keith de Galston para ser enterrado en la Abadía de Melrose. Los huesos de Douglas también regresaron a Escocia con Keith y fueron colocados en la Iglesia de Santa Brígida en Douglasdale. Hasta hoy, la leyenda en el escudo de la familia Douglas es “Forward” (hacia delante), una evocación del grito por el cual el más celebrado portador del nombre garantizó su fama imperecedera.
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