Búsqueda avanzada de temas en el foro

Página 3 de 3 PrimerPrimer 123
Resultados 41 al 43 de 43

Tema: Textos de periodistas e intelectuales del bando nacional durante la Guerra Civil

  1. #41
    Avatar de ALACRAN
    ALACRAN está desconectado KARLALN
    Fecha de ingreso
    11 nov, 06
    Ubicación
    Madrid
    Mensajes
    3,341
    Post Thanks / Like

    Re: Textos de periodistas e intelectuales del bando nacional durante la Guerra Civil

    El pueblo del Primero de Mayo

    4-III-1937

    Cuando se habla del pueblo del 2 de mayo, nadie ignora que se habla de Madrid. Los menos versados en Historia recuerdan la fecha como un día glorioso y un día gozoso de Madrid. Durante un siglo, se celebró la efemérides con una gran parada militar, como si se temiera la resurrección de Napoleón. Era el 2 de mayo un día muy madrileño. En la calle de Alcalá y la Castellana se estrenaban las galas de primavera. El desfile militar, con aquellos uniformes tan distintos y tan distintivos de cada Arma –tan españoles, que acaso conviniera volver a ellos- era un derroche de colores y luces de sables. Era un día muy madrileño, en el que se celebraba alegremente le tragedia, precursor del grito: ¡Viva la muerte!

    Hasta que un día se suprimió la fiesta del 2 de mayo. Alguien, no recordamos quién, seguramente un hombre liberal, amigo de Francia –esto de amigo de Francia se llevaba mucho entre los liberales de principios de siglo-, creyó que la efemérides podría mortificar a Francia, y arrancó la hoja del calendario madrileño. Era preferible que el pueblo de Madrid olvidara sus virtudes de independencia y heroísmo. A la par que se mataba la tradición se cuidaba de un nacimiento. Se olvidó el 2 de mayo y se empezó a dar importancia –importada- al I de mayo. Del I de mayo al 2 de mayo, aparentemente no hay más que la distancia de un día, y sin embargo hay la distancia de lo tradicional a lo copiado, de los que hicieron la Historia a los que han tratado de romperla, de lo imperial a lo plebeyo.

    Nació al borde del 2 de mayo esa fiesta del trabajo callejera, rencorosa, de odio de clases. No era la fiesta del trabajo la exaltación alegre del trabajo, sino que era el odio al trabajo. Y así como un 2 de mayo se rompieron las cadenas, un I de mayo se empezaron a ver las primeras cadenas de Madrid. En la manifestación iban los hombres encadenados por los brazos, era una cadena humana que quería ser de independencia y ahora se ve que ya empezaba a ser de esclavitud. En ella empezaban a formar ciertos intelectuales que sin duda lo encontraban divertido, en la que agarrados a la manga sin brazo de aquel D. Ramón de las barbas de chivo, iba uno que se llamaba intelectual porque hacía pareados con ripios de Tapia, y a su lado un novelista, que descubrió que difamando a la Compañía de Jesús se podía ser embajador en Londres con todos los Gobiernos de la gobernada República. Estas cadenas de intelectuales, después de pasear su disimulada ambición con la grosería de los analfabetos, por la calle de Alcalá y la Castellana –los mismos lugares del 2 de mayo- solía, después de entregar las conclusiones, pretexto de la manifestación sucia y provocadora, ir a disolverse frente a la estatua de Castelar, y al pasar por A B C, desataban sus iras y sus amenazas, porque al A B C no podían llegar para encadenarle, ni siquiera como intelectuales para colaborar.

    Y este I de mayo fue esclavizando a Madrid, con sus impertinencias primero, con sus atropellos después, hasta paralizar la vida, porque ellos querían, hasta arrinconarnos en nuestras casas por falta de medios de comunicación y de lugares de asistencia, y ese día ellos solos podían vivir. Y Madrid, aquel pueblo alegre, imperialista, tradicional del 2 de mayo, se convirtió por obra de esos intelectuales y dirigentes, en el Madrid triste, esclavizador, rencoroso del I de mayo. Y así llegó el 18 de julio, y así llegó la llamada Brigada Internacional, que entró en Madrid por la puerta del I de mayo, que por la del 2 de mayo no hubiera entrado jamás. Y con una desfachatez ignorante, a este pueblo de Madrid, invadido otra vez por el francés del Frente Popular, rusos, judíos y masones, se le habla que su guerra es de independencia contra italianos y alemanes que no están en Madrid. Y se les recuerda el 2 de mayo. Exacto. Solamente que el 2 de mayo lo tiene dentro de Madrid, no hay que salir a buscarle en las trincheras.

    Madrid es víctima de una invasión extranjera, de la peor clase, y de la que no se puede libertar, porque está cogido por las cadenas humanas del I de mayo. Por desgracia para Madrid, no es el pueblo del 2 de mayo, sino del I de mayo. Si fuera el pueblo del 2 de mayo se libertaría él solo. Como el 2 de mayo lo sentimos nosotros, los que estamos fuera de Madrid, a nosotros nos toca libertarle. Y borrar del calendario español el I de mayo.

    Pedro SEVILLA

    Última edición por ALACRAN; Hace 1 semana a las 17:27
    Hombre en su siglo. Los sujetos eminentemente raros dependen de los tiempos. No todos tuvieron el que merecían, y muchos aunque lo tuvieron, no acertaron a lograrlo. Fueron dignos algunos de mejor siglo, que no todo lo bueno triunfa siempre; tienen las cosas su vez, hasta las eminencias son al uso, pero lleva una ventaja lo sabio, que es eterno, y si éste no es su siglo, muchos otros lo serán. (Gracián)

  2. #42
    Avatar de ALACRAN
    ALACRAN está desconectado KARLALN
    Fecha de ingreso
    11 nov, 06
    Ubicación
    Madrid
    Mensajes
    3,341
    Post Thanks / Like

    Re: Textos de periodistas e intelectuales del bando nacional durante la Guerra Civil

    “¡No pasarán!”

    7-III-1937

    Es plebeya esa frase como todos los que la pronuncian con esa soberbia infrahumana, que tiene ecos malditos de Satán. No ese gesto triunfal, vindicatorio, como el eterno de aquel ángel que mandó el Señor al Paraíso Terrenal, cuando la serpiente del mal causó la caída del hombre; espada de fuego del ángel hermoso, cercado, valladar para el hombre, sujeto ya a la miseria, a la enfermedad, al copioso sudar de la frente, que ha de ganar el pan de cada aurora y el descanso de cada crepúsculo.

    Este “No pasarán” es jactancia de matón, argot de rufián, bravuconería de asesino; manos en sangre crispadas por el odio oponen valladar de puños a la lealtad, la religión, la cultura, al noble esfuerzo, al amor al prójimo, a la honradez, al patriotismo. Manos venales que no quieren posarse sobre el arado prefieren hundirse en el oro robado, en la sangre humana, enarbolar el látigo de las siete colas, del Oriente simbólico, que amenaza la civilización con su aurora roja de exterminio y desolación, como fieros caballos del Apocalipsis.

    El odio, un afán destructor, jamás puede ser muro de contención; la mano no nos fue dada por el Creador para rechazar sino para tomar de la Naturaleza aquello que alimenta el cuerpo y fortalece el alma, es decir, el pan material y el pan del espíritu; el arte y la idea. Catedrales, lienzos, libros, surgieron de un abrir y cerrar de manos rítmico, tan rítmico como la Poesía, que tanto acerca al hombre al Hacedor. Fue la Espada, que es Cruz, noble prolongación de la mano, la que trazó soberbios valladares de contención, remansos de quietud, oasis de cristiandad llenos de ventura, prósperos y eternos. Fue un Covadonga que se alzó en los riscos astures, sin jactancia, pero con dignidad; fue una Cruz en Granada sobre los níveos picos de la Sierra; fueron las quillas del primer don Juan de Austria, por Felipe II; fue un Concilio de Trento, pleno de Teología; fueron los Ejércitos de Ignacio; fueron los éxtasis de Teresa y los sueños místicos de Juan de la Cruz. Oraciones y Espadas que llenaron los ámbitos del mundo fueron los que, sin decirlo, opusieron un dique a la herejía secular, siempre con distintos nombres, pero con el mismo corazón; monstruo policéfico, mas de entrañas débiles.

    “Laissez faire”, “laissez passer”, dijo el liberalismo trasnochado; ahora aspira este error, elevado al solio de la tiranía, in hablar ya de libertad, que no la necesita para sus horrendos crímenes, a erigirse en muro de contención, y exclama fanfarrón: “No pasarán”. Mas el eco mismo se burla de sus acentos. Ese valladar que pretende poner es como las olas del Mar Rojo, que supieron convertirse en sepultura de los perseguidores, hundiendo la soberbia del tirano.

    Porque es el negro destino del error morir herido por la Verdad que odia, ¡quererse elevar, pretender un gesto de autoridad, él, que es gusanera de larvas, antro de muertes! La actitud gallarda de detención no la puede ostentar más que la Justicia, con su áurea vara de rectitud y energía.

    ¡Ved! En el Ejército Azul, en los Tercios inmortales del Caudillo se musita una palabra con acento de oración, con rumores de Espadas; parece que el amplio viento de la Hispanidad ha dicho: “¡No importa!”, aquel “no importa” que comenzó en Numancia y en Sagunto, llegando a la Imperial Toledo; aquel “no importa” que abatió las águilas más imperiales de Europa cuando Napoleón, y que hoy, luego de cortar ese imperial vuelo, se cuela por el portillo de las murallas de Mérida; aquel “no importa” de la imperial Sevilla de Queipo; aquel “no importa” de Canarias Azul, de Cádiz, el menudo pañuelo flameante que saluda nuevas victorias en Marruecos, que trae el hermano moro que viene a darnos el abrazo de acción de gracias por haberle ungido con la civilización occidental; aquel “no importa” de Navarra, campo de amapolas rojas –sangre y boinas-, de Castilla, serena, arisca, mas noble y señora; de Galicia, donde Dios puso sus Cinco Dedos, hija predilecta de España, donde galopa eternamente el Caballo Blanco de Santiago. Frente al “No pasarán” gálico del grasiento y ordinario Prieto, ese “No importa”, alado, como frase griega de la Ilíada, con que el azul caudillo tiene sueños de vuelos imperiales; allá en el Sur, con que Mola pone la muralla de carne de los hijos de España contra los hijos de nadie del Madrid marxista; con que Queipo lanza palabras como jabalinas al espacio, que se tornan Iris de Esperanzas y se adentran triunfalmente en los campos edénicos de Andalucía.

    Ante el “No pasarán”, que trae ecos de afuera, el “No importa”, que ha pronunciado España a través de los siglos, como una oración, como lo hubiéramos aprendido de aquellos maternales labios que una noche nos enseñaron con paciencia y amor sobrehumano la santa palabra del Ave María.

    CARLOS MARTEL
    Última edición por ALACRAN; Hace 2 días a las 14:46
    Hombre en su siglo. Los sujetos eminentemente raros dependen de los tiempos. No todos tuvieron el que merecían, y muchos aunque lo tuvieron, no acertaron a lograrlo. Fueron dignos algunos de mejor siglo, que no todo lo bueno triunfa siempre; tienen las cosas su vez, hasta las eminencias son al uso, pero lleva una ventaja lo sabio, que es eterno, y si éste no es su siglo, muchos otros lo serán. (Gracián)

  3. #43
    Avatar de ALACRAN
    ALACRAN está desconectado KARLALN
    Fecha de ingreso
    11 nov, 06
    Ubicación
    Madrid
    Mensajes
    3,341
    Post Thanks / Like

    Re: Textos de periodistas e intelectuales del bando nacional durante la Guerra Civil

    Libros antiguos y de colección en IberLibro

    LA ANTI ESPAÑA Y LA ESPAÑA IMPERIAL

    10 Marzo 1937

    Consideramos necesario aclarar estos conceptos en su origen y formación, para poder demostrar que la anti-España, que agoniza entre el fango de su vida criminal, no podía resolver los problemas del trabajo, porque ella los creó, y poco a poco los fue agravando, para aumentar el desorden, el hambre y el engaño en las clases obreras, y que la España Imperial, que renace y vuelve por la grandeza de su origen y la estructuración de su vida, los está resolviendo ya y los resolverá por completo en las normas eternas del Derecho y de la Justicia.

    La anti-España trae viejo origen y tuvo larga gestación en la decadencia de España, como cansancio o agotamiento de las grandezas pasadas. En nuestros tiempos dieron vida a la anti-España una falsa y absurda democracia, con el socialismo internacional y el coro de nuestros intelectuales institucionistas, que fueron entre todos desarticulando poco a poco la vida nacional, relajando las familias y las costumbres con el veneno materialista, que se fue vertiendo en todas las clases y grados de la enseñanza y se extendió en criminales propagandas en las masas obreras, ayunas de cultura y de preparación cristiana. La vida administrativa se orientó al servicio de la política de partidos; y los organismos y entidades del Estado perdieron su armonía y coordinación, disminuyendo y a veces anulando los beneficios de su acción. Ayuntamientos, Diputaciones y Estado aparecían como entidades ajenas y separadas, puestas al servicio, todas, de una política de bandería, en el absurdo del sufragio universal.

    Así se fue preparando poco a poco la lucha de clases y se puso en marcha la revolución social, que empezó en Cataluña con crímenes de odio y venganzas, y por ley del destino allí terminará esta guerra de la civilización cristiana contra el comunismo mundial.

    Aquella anarquía de Barcelona, que ya se extendía a otras regiones, fue detenida por la Dictadura del glorioso general Primo de Rivera, que abrió un paréntesis de paz y de esperanza, que desgraciadamente desembocó en lo imprevisto, para caer después, fatalmente, en una República sin republicanos, en manos de hombres sin patria y sin Dios, que formaron el Frente Popular de la anti-España, que agoniza y muere en el fango de su vida criminal.

    El concepto de Imperio no se define tanto por la extensión a donde alcanza su poder, como por la coordinación total del esfuerzo ciudadano al bien común de la Humanidad. Y este concepto espiritual del Imperio es mayor que el material, porque se extiende a donde alcance el beneficio del bien que se realiza.

    Portugal es Imperio desde que sus grandes navegantes marcharon por nuevos caminos en los mares, descubriendo nuevas tierras en las Indias Orientales: y aun habiendo disminuido su grande Imperio colonial, ha crecido su imperialismo en estos tiempos de Oliveira Salazar, que en unión espiritual con su pueblo tuvo la clara comprensión de que la guerra en España es problema universal, que a Portugal interesa más por comunidad de origen y por razón de vecindad; y en el concierto internacional ha conquistado Portugal el plano superior desde donde los beneficios de su actuación se extienden más allá de toda su frontera, aumentando así su grandeza imperial.

    Del mismo modo y en mayor extensión de espacio y de tiempo, España fue Imperio, desde el estrecho valle y pequeña cueva de Covadonga, a la rendición de Granada, y su grandeza imperial se agrandó sin ejemplo en la Historia con las carabelas de los Pinzones, descubriendo un nuevo Mundo, para incorporarlo a la civilización cristiana. Y si en Lepanto España no hubiera sido ya un gran Imperio bastaría para serlo aquella victoria y ahora al final de una decadencia histórica dominada por marxistas, que parecía inminente la ruina y desaparición de España, surge en gritos de protesta y de vida, con el vigor y el temple de la raza en África y en Sevilla, en Navarra y Aragón , y en Oviedo y en Castilla, como nuevas Covadongas de nuestro glorioso Ejército, y de nuestra valiente juventud, que en unidad de sentimientos, de esfuerzos y de sacrificios, lucha y vence; confirma, rehace y supera nuestras glorias pasadas. Es la Nueva España, que renace y vuelve poderosa e invencible para salvar al Mundo del comunismo salvaje y criminal. No hubo caso en la Historia de mayor grandeza imperial.

    Y por ser Imperio, la Nueva España tiene unidad de mando y coordinación de todas sus actividades al bien común en la vida nacional, y por ello está resolviendo ya y resolverá por completo todos los problemas que la España decadente fue creando hasta caer en la anti-España, que por ley providencial agoniza y muere en el fango de sus crímenes para que su muerte no tenga posible resurrección.

    J. SUAREZ SOMONTE

    Última edición por ALACRAN; Hace 2 días a las 14:57
    Hombre en su siglo. Los sujetos eminentemente raros dependen de los tiempos. No todos tuvieron el que merecían, y muchos aunque lo tuvieron, no acertaron a lograrlo. Fueron dignos algunos de mejor siglo, que no todo lo bueno triunfa siempre; tienen las cosas su vez, hasta las eminencias son al uso, pero lleva una ventaja lo sabio, que es eterno, y si éste no es su siglo, muchos otros lo serán. (Gracián)

Página 3 de 3 PrimerPrimer 123

Información de tema

Usuarios viendo este tema

Actualmente hay 1 usuarios viendo este tema. (0 miembros y 1 visitantes)

Temas similares

  1. El terrorismo socio-comunista durante la guerra civil.
    Por Valmadian en el foro Historia y Antropología
    Respuestas: 1
    Último mensaje: 03/09/2018, 16:11
  2. Los moros del bando nacional
    Por Ordóñez en el foro Historia y Antropología
    Respuestas: 69
    Último mensaje: 20/07/2013, 02:45
  3. Comentarios a la Marina republicana durante la guerra civil
    Por Gerundio en el foro Historiografía y Bibliografía
    Respuestas: 122
    Último mensaje: 01/11/2012, 17:39
  4. Respuestas: 27
    Último mensaje: 08/08/2005, 17:39

Permisos de publicación

  • No puedes crear nuevos temas
  • No puedes responder temas
  • No puedes subir archivos adjuntos
  • No puedes editar tus mensajes
  •